A solo un día del estreno más esperado del año, La Odisea de Christopher Nolan llega a los cines ecuatorianos arropada por una oleada de críticas deslumbrantes. La adaptación del poema épico atribuido a Homero aterriza en la cartelera con opiniones prácticamente inmejorables, que aplauden su puesta en escena, el reparto y la forma en que sortea las dudas sobre su fidelidad al texto original, uno de los principales temores que surgieron con los primeros avances. Como lo resume una de las primeras reseñas:
“No se puede decir que Hollywood ya no haga películas como ésta. Nadie las ha hecho nunca”.
La mayoría de las reseñas se publicaron simultáneamente debido a un embargo, aunque algunos críticos vieron la cinta antes que otros. Sin importar su país de origen, todos coinciden en que La Odisea es una obra maestra, un prodigio cinematográfico de casi tres horas que no se hace pesado y que transpira epicidad en cada escena. Robbie Collin, del prestigioso diario The Telegraph, sentencia:
“Christopher Nolan ha convertido una de las grandes leyendas de la civilización occidental en un ‘blockbuster’ para la posteridad. Es la película del año”.
Incluso críticos que no son compatriotas del director lo alaban:
“Nolan nos invita a soñar a lo grande. Su Odyssey es un clásico en todos los sentidos, una afirmación cautivadora del arte y una obra de cine en estado puro”.
La Odisea de Christopher Nolan narra la historia de Odiseo (Matt Damon), quien intenta regresar a su hogar tras años de combate en la Guerra de Troya. En Ítaca, su familia y amigos lo dan por muerto. Penélope (Anne Hathaway), su esposa, teje un sudario para su suegro Laertes como excusa para retrasar su boda con uno de los pretendientes, mientras que el joven Telémaco es el único que mantiene viva la esperanza de reencontrarse con su padre. Por ello, viaja a otros reinos buscando pistas sobre el paradero de Odiseo, sin saber que este ya está de regreso.
Unanimidad también en España
El consenso no solo se da en Estados Unidos o Reino Unido. En España, la cinta también ha cautivado. Luis Martínez, de El Mundo, escribe:
“El británico completa una nueva y subyugante relectura del tiempo de la mano de todas sus obsesiones: la del héroe destructor de mundos, la del relato fracturado y la del propio cine”.
Sergi Sánchez, de La Razón, lo secunda:
“Se percibe un amor por la deriva fantástica a la antigua usanza, convirtiendo el tortuoso, largo y epopéyico regreso al hogar de Odiseo en un variado aquelarre de criaturas y conjuros”.
La única voz disonante viene de Javier Ocaña, de El País, quien se muestra comedido:
“Nolan, poderoso creador de imágenes estranguladas por el exceso (…) nunca se conforma, siempre pretende avanzar en el lenguaje y con la tecnología. Hasta el desmayo. Una buena película con momentos excitantes, pero no extraordinaria ni indiscutible”.
La crítica de Ocaña es una de las pocas excepciones. A diferencia de lo que se preveía tras los primeros avances, no se ha señalado tanto la inexactitud histórica como se esperaba. En redes sociales surgió polémica por ciertas decisiones creativas, pero ello no ha afectado a los primeros espectadores. Los elogios apuntan a una adaptación libre pero certera. Carlos Reviriego, de El Cultural, argumenta:
“Combina la fidelidad al mito con su interés por el tiempo cinemático, la memoria y la identidad”.
Javier Zurro coincide:
“Una adaptación impecable y furiosa con la que vuelve a ensanchar los límites del blockbuster hollywoodiense y que demuestra que los clásicos hablan de nosotros, siempre”.
Fuente: Infobae