Las calles de Buenos Aires se tiñeron de celeste y blanco para vivir la semifinal entre Argentina e Inglaterra. Miles de hinchas se congregaron en puntos emblemáticos como el Obelisco y la Plaza de Mayo para alentar a la selección en un encuentro que paralizó a la capital argentina.


















































La euforia se desbordó desde temprano, con aficionados que ondeaban banderas, lanzaban papel picado y coreaban canciones. Los comercios cerraron sus puertas mientras la ciudad se convertía en una gigantesca tribuna al aire libre.
Las imágenes captadas por los lentes de Jaime Olivos, así como de las agencias AFP, AP, EFE y RS Fotos, reflejan la pasión desatada en cada rincón de la urbe. Familias enteras, jóvenes y adultos se abrazaron frente a pantallas gigantes instaladas en espacios públicos.
El fervor también se sintió en bares y restaurantes, donde los televisores fueron el centro de atención. La rivalidad histórica con Inglaterra añadió un condimento especial a una jornada que quedará grabada en la memoria de los porteños.
Fuente: Infobae