Investigaciones recientes del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala han revelado que los jeroglíficos de los murales de Xultún escondían más que arte: identificaron a Sak Tahn Waax como el autor de una compleja fórmula matemática y astronómica. Este hallazgo es el primer caso documentado de un matemático maya identificado por nombre.
El avance se logró tras el análisis epigráfico de más de 50 microtextos de carácter matemático y astronómico inscritos en la pared del mural.
Dicho estudio permitió comprender cómo funcionaban las matemáticas mayas y, además, once jeroglíficos que antes eran indescifrables pudieron ser leídos por primera vez.
En la presentación oficial se explicó que el texto jeroglífico descifrado se localiza en un mural de Xultún. El nombre Sak Tahn Waax se traduce como ‘Zorro de Pecho Blanco‘.
El sitio del hallazgo se encuentra en San Bartolo, específicamente en la Pirámide de las Pinturas, Sub-1A. Su datación abarca desde finales del Preclásico Medio (hacia 300 a.C.) hasta el Preclásico Tardío (hacia 100 d.C.). La información fue compartida por investigadores del Proyecto Regional Arqueológico San Bartolo–Xultún en conjunto con el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala.
“Si bien se han identificado firmas de artistas y escultores en vasijas de cerámica pintada y monumentos tallados, los especialistas responsables de los cálculos cronológicos habían permanecido en el anonimato”, afirmó el autor principal de la investigación, Franco D. Rossi, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

El mural conserva cálculos sobre ciclos rituales, solares y planetarios
Los investigadores también identificaron, además del nombre del autor, diversas tablas y cálculos que emplean unidades de tiempo astronómicas y calendáricas. Las relaciones entre estos registros son consideradas únicas dentro del corpus de textos mayas descubiertos hasta la fecha. Dichos cálculos evidencian un profundo conocimiento de los patrones entre distintos ciclos temporales: el recuento ritual de 260 días, el año solar y los ciclos de Venus y Marte. Este bloque de inscripciones pertenece a un conjunto descubierto en 2010 en la estructura 10K-2.
Según la publicación, esta estructura habría funcionado como un posible espacio residencial dentro del sitio arqueológico. Los investigadores consideran que allí pudo haber vivido este matemático junto con otros Taaj, especialistas mayas en astronomía y matemáticas.

El desciframiento se apoyó en dibujos, fotografías y escaneos digitales
La lectura de las inscripciones se realizó a partir de dibujos a escala, fotografías y escaneos que luego fueron mejorados digitalmente. Este proceso técnico permitió hacer visibles signos que no habían podido interpretarse con anterioridad.
El resultado central del estudio responde de forma directa a la pregunta sobre qué se encontró en Xultún: un texto que identifica por nombre al autor de una fórmula matemática y astronómica y un conjunto de registros que documentan cómo los mayas vinculaban sus sistemas calendáricos con observaciones del cielo.
El hallazgo refuerza el valor de los murales de Xultún como una fuente excepcional para estudiar la escritura jeroglífica, la astronomía y las matemáticas de la civilización maya. Hasta la fecha, ese texto sigue siendo el único ejemplo conocido de una obra atribuida a un matemático maya del período Clásico.
Fuente: Infobae