Baviera restituye un Picasso expoliado por los nazis a una familia judía

La decisión del Gobierno de Baviera de devolver el busto de bronce Fernande, de Pablo Picasso, a los herederos del comerciante de arte judío Alfred Flechtheim ha tomado por sorpresa al mundo del arte, luego de años de disputas y revisiones políticas en torno al arte saqueado por el régimen nazi. De acuerdo con lo informado por el Ministerio de Ciencia y Arte alemán y el ministro bávaro de Cultura, Markus Blume, la restitución de la escultura ya es un hecho oficial.

La pieza representa a Fernande Olivier (cuyo nombre real era Amélie Lang), una artista y modelo francesa que se convirtió en la primera gran musa y compañera sentimental de Picasso desde 1904, cuando se conocieron en París, hasta 1912. Aunque el busto mantiene formas suaves, clásicas y realistas, propias del periodo rosa, ya se aprecia el interés del pintor por la simplificación y la geometría volumétrica de los rasgos, influenciado por la escultura ibérica antigua.

Fue poco después que Alfred Flechtheim, un promotor fundamental del cubismo francés en Alemania y gran defensor de Picasso, adquirió la obra. Sin embargo, al ser judío, sufrió la persecución nazi a partir de 1933, bajo un régimen que también consideraba las vanguardias como “arte degenerado”. El marchante tuvo que huir de Alemania para salvar su vida, dejando atrás su galería y su colección. Sus bienes fueron liquidados a la fuerza por colaboradores nazis en subastas fraudulentas, y Flechtheim murió en la pobreza en 1937. Tras la Segunda Guerra Mundial, el busto de Picasso pasó por varias manos privadas hasta que fue adquirido por el Estado de Baviera en 1964 para la Pinacoteca Nueva de Múnich.

Busto de Picasso 'Fernande/Beatrice'. (Colecciones Estatales de Pintura de Baviera)

Una larga batalla judicial

Más de medio siglo después, los descendientes de Flechtheim reclamaron la pieza sin éxito en 2022 y en 2024, pero sus solicitudes no prosperaron debido a los antiguos criterios. Ahora, la obra será finalmente devuelta gracias a la entrada en vigor del nuevo marco de evaluación del Tribunal de Arbitraje sobre bienes expoliados. “Con el inicio de este sistema de arbitraje ha comenzado una nueva era en la restitución del arte expoliado por el nazismo, que va mucho más allá de la vía judicial”, declaró Blume al anunciar la noticia.

El gobierno explicó que la clave para revertir la decisión original fue la actualización de los criterios legales. El nuevo sistema, según Blume, “crea las bases jurídicas para la devolución” y permite abordar situaciones que antes se ignoraban, como la entrega de obras como garantía de deudas. En el caso de Fernande, las autoridades consideran probable que Flechtheim la hubiera cedido a un banco tras el ascenso del nazismo en Alemania. Obligado al exilio por la persecución que sufrieron todas las familias judías en la década de los 30, perdió la posibilidad de recuperarla.

“En el presente caso, cabe suponer que Alfred Flechtheim debe considerarse propietario de la escultura incluso después del 30 de enero de 1933”, precisó el Gobierno bávaro. La revisión de este caso también responde al contexto de críticas que Baviera recibió durante el último año por la gestión del arte saqueado. El propio Blume reconoció que las colecciones estatales habían estado bajo presión por acusaciones de falta de transparencia y lentitud en la investigación de la procedencia de las obras.

Una escultura similar se vendió por unos 28 millones de euros

El abogado de la familia, Markus Stötzel, calificó la decisión como “una justicia largamente esperada para Alfred Flechtheim, víctima judía del nazismo”. Para Stötzel, este caso es solo el comienzo, ya que muchas más obras del marchante permanecen en colecciones públicas alemanas, entre ellas dos cuadros de Paul Klee. En Baviera se espera que, con los cambios recientes, las reclamaciones pendientes se resuelvan con mayor agilidad. Hasta ahora, el proceso se había visto afectado por demoras y falta de claridad en las prioridades. La nueva comisión, según lo anunciado, definirá criterios, elaborará directrices y priorizará los casos a tratar, emitiendo además recomendaciones de restitución.

La revisión estructural del sistema busca que museos y colecciones estatales en Baviera y en el resto de Alemania puedan reexaminar casos de expolio en condiciones jurídicas “más amplias y sólidas”, según expresó Blume. El objetivo es establecer un enfoque “único y ejemplar en Alemania” para la investigación y restitución del arte robado por el nazismo. La restitución del busto de Picasso a los herederos de Flechtheim es, en este contexto, la primera consecuencia tangible de este nuevo marco legal y de la presión social y académica para reparar el daño histórico a los coleccionistas judíos perseguidos por el régimen nazi.

Se desconoce la valoración económica exacta de la escultura, aunque existen referencias que permiten calcular un valor aproximado. En mayo de 2022, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York vendió en subasta otra de las esculturas de la serie de la misma musa (la famosa versión cubista Tête de femme (Fernande) de 1909) por un precio de 30 millones de dólares (unos 28 millones de euros). Por lo tanto, la obra que la familia acaba de recuperar podría alcanzar un valor similar en el mercado.

Fuente: Infobae

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