1. Una crónica que saltó del papel a la pantalla
El periodista Andrés Burgo es el autor de El Partido. Argentina-Inglaterra 1986 (Tusquets, 2016), un libro de casi 300 páginas que sirvió como base para el documental. La obra ha sido traducida al francés, portugués e italiano. Con un estilo sobrio y cargado de datos, Burgo combina la crónica del encuentro del 22 de junio de 1986 con una reflexión sobre la memoria colectiva, el telón de fondo de la Guerra de las Malvinas y la manera en que Diego Maradona fue elevado a la categoría de mito en cuestión de minutos.
La apuesta narrativa del libro parte de una decisión consciente: alejarse del protagonista principal para contar la historia desde los márgenes. Maradona ese día llegó a la cima del Everest, pero no lo hizo solo. Por eso yo decido contar la historia de los sherpas que lo acompañaron
, explicó Burgo, quien entrevistó a jugadores, árbitros, utileros e incluso a un ayudante de campo que había quedado en el olvido. El resultado es un relato polifónico donde cada testimonio reconstruye un partido distinto: el que realmente ocurrió y el que cada persona guarda en su memoria. Todos recuerdan cosas diferentes y crearon cosas diferentes
, resumió el autor.
2. Borges y el eco de la guerra
El documental edifica su relato sobre una decisión narrativa clave: Jorge Valdano y Gary Lineker —protagonistas de aquella tarde en México y más tarde reconocidos comentaristas televisivos; Valdano, además, columnista de El País hasta hoy— actúan como narradores de la historia. Los directores Juan Cabral y Santiago Franco los describen como personalidades afines —cultos, progresistas y mediáticos— y los colocan frente a una pantalla grande para que reaccionen en vivo ante las imágenes del partido. Ambos tienen un talento para explicar lo que está pasando y lo que sienten proverbialmente. Poseen una cadencia al hablar que hace que te vayas dejando llevar
, afirmaron los realizadores en Cannes.
Esa química alcanza su punto más alto en el cierre, cuando Valdano lee en voz alta, ante un Lineker visiblemente conmovido que termina abrazándolo, el poema de Jorge Luis Borges sobre dos soldados —uno inglés, uno argentino— muertos en la Guerra de las Malvinas:
“Les tocó en suerte una época extraña […] / Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel. / Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen”
3. Los cineastas detrás del proyecto
Juan Cabral, nacido en Buenos Aires en 1978, estudió diseño gráfico en la Universidad de Buenos Aires y ganó reconocimiento internacional en publicidad antes de dedicarse al cine con los largometrajes Two/One (2019) y Risa y la cabina del viento (2025). Santiago Franco, también porteño, se formó en dirección en la Universidad del Cine (FUC) y desde 2010 ha dirigido comerciales y videoclips en América Latina y Europa. Este partido, para los argentinos es parte de la cultura, es algo que creemos, que conocemos de memoria y, sin embargo, nosotros, que lo hemos explorado en profundidad, seguimos descubriendo cosas
, afirmó Cabral en Cannes.
Para acceder a las estrellas inglesas como Gary Lineker o John Barnes, los realizadores contaron que debieron generar “confianza”, como si se acercaran a un “animal herido”. El resultado fue revelarles un universo de supersticiones argentinas que desconocían por completo: desde las dos canciones de ritual obligatorio —“Total Eclipse of the Heart” de Bonnie Tyler y “Eye of the Tiger” de Survivor— hasta los caramelos enterrados en el campo del estadio Azteca. “No tenían ni idea de todo lo que sucedió del lado argentino”, subrayó Franco, quien enfatizó que el documental trasciende el fútbol para que “cualquiera pueda emocionarse”.

4. Los protagonistas, cuarenta años después
El documental reúne por primera vez en pantalla a protagonistas de ambas selecciones para reconstruir el cuarto de final del Mundial 86 desde adentro. Por el lado argentino, Oscar Ruggeri, Jorge Olarticoechea, Jorge Burruchaga y Ricardo Giusti aportan sus memorias del encuentro disputado en el estadio Azteca de Ciudad de México. Giusti, con la cábala del caramelo enterrado en el campo, y Olarticoechea, con su anécdota en el peaje de la autopista Ricchieri junto a Carlos Bilardo y su papel central en el segmento bautizado “La nuca de Dios” —considerada una de las mejores salvadas de un jugador de campo en la historia de los mundiales—, se roban el protagonismo.
Del lado británico, la presencia más cargada de historia es la de Peter Shilton, el arquero que recibió los dos goles de Maradona —“la mano de Dios” y el llamado “Gol del Siglo”— y que durante décadas mantuvo una postura pública de rechazo hacia el astro argentino por no haber pedido disculpas por su “trampa”. Su aparición junto a John Barnes, el extremo izquierdo que revirtió parcialmente el rumbo del partido en los últimos veinte minutos, representa uno de los gestos más elocuentes del filme: el de quienes cargaron con la derrota y se sientan, cuarenta años después, a contar su versión de una historia que los marcó para siempre.
5. Lo que dijo la crítica internacional
El Partido tuvo su estreno mundial en la sección Cannes Premiere del Festival de Cannes, donde la crítica internacional lo recibió con elogios generalizados. Variety lo describió como “uno de los documentales más absorbentes y accesibles jamás realizados sobre el deporte”, mientras que The Irish Times destacó su equilibrio narrativo y lo calificó como “un proyecto prodigioso, comprensivo y suavemente realizado que cubre todas las bases históricas”.
The Times de Londres sumó su voz al reconocimiento colectivo con una lectura más matizada: aunque advirtió que el filme “difícilmente convertirá a nuevos fanáticos del fútbol”, reconoció que está “salpicado de suficiente folclore peculiar y detalles de fondo” como para mantener enganchado incluso a espectadores ajenos al deporte. El diario británico también elogió la factura visual del proyecto y subrayó que el documental “trabaja de manera impresionante para hablar de algo más grande que el fútbol”. La frase con la que cierra su reseña es contundente: “They shoot, they mostly score” (Disparan, y mayormente, convierten un gol).
Fuente: Infobae