Jimena Barón y Matías Palleiro vivieron tenso operativo de US Marshals en EE.UU.

Jimena Barón y Matías Palleiro continúan su travesía por Estados Unidos siguiendo a la selección argentina en el Mundial 2026, y el viaje ya acumula más anécdotas que partidos. La última, y la más extrema hasta ahora, ocurrió en la entrada de su hotel: un operativo de los US Marshals con gente corriendo, gritos, cuerpo a tierra y un sospechoso detenido. La cantante lo relató todo en sus historias de Instagram, con la mano temblando como prueba.

La secuencia comenzó cuando la pareja se disponía a salir del hotel. Las puertas se abrieron y el panorama que encontraron no era el de una salida rutinaria. “Gente corriendo, eh, eh, eh”, describió Jimena en el primer video. “Encerrada estaba la gente”, completó Matías. Lo que siguió fue, en palabras de ella, “la típica escena de película que se están por cagar a tiros y la gente empieza: ‘¡Ah!’, qué sé yo, y se esconde y se tira al piso”. El operativo era de los US Marshals, un cuerpo federal de mayor jerarquía que la policía convencional.

La situación era de riesgo real. Había un sospechoso siendo perseguido, rodeado por agentes armados. La reacción inmediata de Jimena fue tirarse al piso. La de Matías fue otra. Según ella, su marido quería quedarse afuera, o directamente intervenir. “Yo esperando a mi marido, mi marido, por supuesto, leonino, ya lo confirmamos, pensando que ibas a ayudar a los Marshalls. Con el tiroteo”, le reprochó entre risas.

Matías defendió su versión con convicción: “Primero salvaguardé a la familia. Le di la tarjeta para que suban al ascensor y vuelvan al cuarto”. Según él, el plan era claro: poner a Jimena y a los chicos —Momo y Arturo— a salvo en la habitación, y recién entonces ocuparse del “malhechor”. “Para que estén seguros en el cuarto. Yo iba, tenía que agarrar al malhechor”, explicó.

Jimena no le creyó ni una palabra. “Vos no salvaste a nadie”, le dijo. Y fue más lejos: reconstruyó el momento en que Matías, en lugar de refugiarse, evaluaba seriamente hacerle un placaje al sospechoso. “¿Qué ibas a hacer vos con quince tipos que tenían unos chumbos así?”, le preguntó. Matías no esquivó la pregunta. Describió, con total seriedad, su plan de acción: “La cucha esa, patear el pecho, lo agarraba de frente por el pasillo, pateaba el pecho”.

Jimena cerró ese argumento de un golpe: “Corrás tu vida, se iba todo a la basura. Toda tu familia”. La historia del tacle frustrado tuvo, encima, un remate inesperado. Matías admitió que parte de su motivación era cobrar la recompensa. “Hay rewards”, dijo. “Sí, la bicicleta que bajan”, completó, en referencia al premio en efectivo que ofrecen las autoridades por la captura de prófugos. Una de las historias de Instagram lo dejó en claro con una aclaración al pie: “Matías quería hacerle un tacle al tipo en cuestión que estaba rodeado de un escuadrón de policías apuntándolo con armas”.

El episodio terminó con el sospechoso detenido y la familia de vuelta en el hotel. “Al final se llevaron a un tipo que no sabemos qué pasó”, contó Jimena. Para graficar el estado en que quedaron, mostró su mano en un video: temblaba. “Mira mi mano. Te lo juro por Dios”, dijo a cámara. Ya en el aeropuerto —destino del viaje que el incidente había interrumpido—, la pareja grabó otro video mientras Jimena les explicaba a sus seguidores que Matías, en vez de meterse al hotel, había salido a ayudar a los policías, aunque aclaró: “en su imaginación los ayudaba”.

El caos del operativo no fue el único sobresalto de los últimos días. Antes del incidente con los Marshals, la pareja había atravesado otro episodio con un cochecito —que Jimena calificó como “una boludez”— que derivó en una pelea y posterior reconciliación. “Apareció, nos peleamos, nos reconciliamos, qué sé yo”, resumió ella en el primer video, antes de que las puertas del hotel se abrieran y todo escalara. Matías, fiel a su estilo, aclaró su posición: “Yo nunca peleé”.

Jimena cerró la serie de historias con un posteo escrito en texto, sin imagen, que funcionó como balance del día y anticipo de lo que viene: “Muchísimo todos los acontecimientos juntos. Por suerte mañana será un día tranquilo dijo nunca nadie que va a ver Argentina-Inglaterra”. La última imagen publicada fue la de su mano temblorosa en el ascensor del hotel, con el epígrafe: “Así volvíamos a salir del hotel pasado el episodio. El cag… por Dios”.

Fuente: Infobae

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