El regreso de Erling Haaland a Oslo tras el Mundial de 2026 trajo consigo un insólito acompañante: un mapache disecado adquirido en Dallas. La imagen del delantero noruego con el animal provocó un efecto inmediato en la tienda que lo vendió, impulsando su presencia internacional en cuestión de horas.
La escena ocurrió después de que Noruega quedara eliminada en cuartos de final ante Inglaterra. El animal, que sostiene una botella vacía de ginebra Greenall’s Wild Berry, apareció en manos del futbolista del Manchester City cuando descendió del avión del equipo en la capital noruega el lunes.
De acuerdo con The Athletic, el artículo ya no está disponible en el sitio web de Wild Bill’s Western Store, donde antes se comercializaba por USD 750.
Haaland, de 25 años, concluyó su primer Mundial con siete goles en cinco partidos. Además, el medio destacó que durante el torneo su popularidad en Estados Unidos creció notablemente y sumó más de 22 millones de seguidores en Instagram, tanto por su rendimiento en la cancha como por su carisma fuera de ella.
La visita de Haaland y el “efecto imán” que convirtió a Dallas en una vidriera global
Julie Newport, propietaria de Wild Bill’s Western Store, confirmó al medio que el futbolista compró el mapache y otros productos, aclarando que no fue un regalo.

“Era de nosotros”, dijo la dueña. “Hemos tenido un par de estos mapaches disecados en la tienda durante los últimos años, y evidentemente se sintió atraído por eso y por un par de ardillas”.
Newport relató que, después de que el atacante compartiera imágenes en redes sociales, solicitó un ejemplar adicional. “Lo pusimos hoy en la tienda, pero para cuando lo colocamos en el piso, alguien ya lo había comprado por internet”, explicó. También indicó que el proveedor de taxidermia ya se retiró y que quizá reciba una o dos piezas más.
El impacto no se limitó al mapache: la dueña confirmó que el aviso “Ahora hacemos envíos internacionales” en la web del negocio es nuevo y que antes nunca habían vendido fuera de Estados Unidos. La tienda acumula cerca de 2.000 pedidos en línea y alrededor del 30% corresponde a compras internacionales.

Antes de la visita del noruego, el comercio vendía principalmente botas y sombreros por internet. Newport añadió que, previo a este episodio, su producto más popular era un caramelo gigante típico de Texas, aunque reconoció que eso “obviamente cambió un poco”.
Una visita a puertas cerradas y una experiencia “texana” diseñada para volverse inolvidable
La llegada de Haaland al local se manejó con discreción. Newport contó a The Athletic que el contacto se hizo un día antes del partido de octavos de final y que desde el entorno del equipo les advirtieron que la visita dependía de la seguridad y de la coordinación de último momento.
Ese mismo día recibieron una confirmación preliminar y les dijeron que los jugadores quizá querían aprender line dance y comprar sombreros. Una empleada llamada Emma preparó a parte del personal para enseñarles ese baile.
Según el testimonio de la dueña, el aviso definitivo llegó con apenas unos minutos de anticipación. El delantero entró mientras ella revisaba la calle para asegurarse de que todo fuera seguro, y una zona del local ya estaba acordonada para darle privacidad.
Newport explicó que Haaland llegó con algunos utileros y luego se sumaron dos integrantes más del equipo. Durante la conversación, él le comentó que esa sería la única actividad que tendría tiempo de hacer en Dallas porque partía al día siguiente.

Fue entonces cuando decidió cerrar el comercio al público. “Cierren las puertas. Vamos a hacer que esto sea especial para él”, recordó. La dueña contó que había gente esperando afuera, pero que dejó al grupo recorrer la tienda durante una hora y media para ofrecerles “una experiencia realmente increíble” en la ciudad.
El “western” como estética viral durante el Mundial y el guiño pop que se volvió tendencia
En un vlog publicado el 3 de julio en su canal de YouTube, tres días después del triunfo de Noruega por 2-1 sobre Costa de Marfil en los octavos de final jugados en el AT&T Stadium de Arlington, Haaland definió a Dallas como “increíble” y adelantó que piensa volver. “Es increíble, tan lindo”, dijo. “Voy a volver aquí”.

En ese mismo video elogió el ambiente local: “La gente aquí es tan amable, tan positiva. No sé qué es, simplemente están disfrutando de la vida”.
Durante esa visita, el delantero también se probó botas vaqueras de piel de serpiente y un sombrero de cowboy con sus iniciales y el número nueve. Newport aseguró que “le encantó” la experiencia y describió el paso del jugador por la tienda como una inmersión en la cultura del oeste y en una nostalgia asociada a la identidad estadounidense.
Antes de aparecer en Oslo con el mapache, Haaland ya había mostrado en sus redes sociales al animal apoyado en lo que parecía ser el borde de una ventana de hotel, junto a dos ardillas disecadas, una de ellas con una lata aplastada de cerveza Budweiser. Mientras la cámara recorría las figuras, comentó: “Hay un viejo, otro viejo, otro viejo”.

El lunes volvió a publicar sobre el mismo personaje en X y dijo que lo “siguió hasta casa” desde Estados Unidos. En Instagram pidió ayuda para ponerle nombre y propuso cuatro opciones: Cowboy, Ranger, Tex y R.O.W., sigla de “Raccoon on wheels”.
Newport contó además que la tienda ya exhibe una foto del jugador y que se convirtió en una parada para clientes que buscan recrear la escena de las escaleras con las botas y el resto de los accesorios. Añadió que Haaland firmó dos balones de la FIFA que estaban en la tienda y también su sombrero, que permanece expuesto en la sección de sombreros.
Fuente: Infobae