¿Cómo convertir en película un partido que millones han visto repetido hasta el cansancio? Esa interrogante llevó a Juan Cabral y Santiago Franco a crear El Partido, un documental que revive el mítico Argentina-Inglaterra del Mundial de México 1986 a través de los relatos de quienes estuvieron en la cancha, en uno de los duelos más emblemáticos del fútbol mundial.
Antes de sumergirse en el archivo fílmico, la música o la puesta en escena, los directores debieron sortear un reto inesperado: persuadir a los futbolistas ingleses para que hablaran de un partido que, cuarenta años después, sigue removiendo emociones intensas.
“Convencer a los ingleses fue un trabajo enorme. Shilton estaba muy desconfiado, pero le prometimos respeto y objetividad”, recordó Santiago Franco durante una entrevista en Infobae a la Tarde, donde conversó junto a Cabral.
La negativa inicial de Peter Shilton, el arquero que vivió en carne propia la “Mano de Dios” y el inolvidable segundo tanto de Diego Maradona, contrastó con el desenlace del proyecto. El documental no solo logró incluir su testimonio, sino también los de Gary Lineker y John Barnes, sumados a las voces argentinas de Jorge Valdano, Jorge Burruchaga, Oscar Ruggeri y Julio Olarticoechea. Para los realizadores, ese balance era fundamental: la meta nunca fue reconstruir el partido desde un único punto de vista, sino hacer coexistir los recuerdos y las interpretaciones de quienes lo vivieron desde ambas trincheras.

Narrar una historia que todos creen conocer
Cabral reconoció que el principal desafío no era conseguir entrevistas, sino hallar una forma novedosa de abordar un episodio que ya forma parte de la memoria colectiva futbolística. “Queríamos hacer una película de cine que casi no pareciera un documental”, explicó, y admitió que volver sobre aquel encuentro implicaba un riesgo evidente: “Todos creen conocer ese partido, pero todavía había historias para descubrir”.
Con esa premisa como guía, los cineastas evitaron una reconstrucción cronológica tradicional y optaron por un relato en el que los propios protagonistas se reencuentran con las imágenes del pasado. Mientras observan el material restaurado, exfutbolistas argentinos e ingleses reviven sensaciones, rescatan detalles olvidados y reflexionan sobre un partido que, para muchos, terminó yendo más allá del resultado.
Franco explicó que esa búsqueda también exigía un compromiso con la honestidad del relato. “Nos propusimos no sacar de contexto ninguna voz, ni la argentina ni la inglesa”, señaló. Esa directriz atravesó toda la producción y, según Cabral, fue acompañada por una premisa clara: “No quisimos hacerle trampa a nadie”. Más que imponer una conclusión, el documental busca que cada protagonista cuente su propia historia y que el espectador complete el cuadro.

Mucho más que Maradona
Aunque los dos goles de Diego Maradona son el punto de partida inevitable, El Partido intenta ampliar la mirada sobre aquel cruce y recuperar otros protagonistas, escenas y contextos que suelen quedar relegados cuando se recuerda el encuentro.
La cinta incorpora imágenes de archivo restauradas, entrevistas actuales filmadas en blanco y negro y una banda sonora que combina canciones de Queen, The Beatles, Charly García y Virus. Para Cabral, esa decisión respondió a un objetivo concreto: “Queríamos refrescar un tema que todos conocen y hacerlo universal”, explicó, convencido de que el desafío era construir una experiencia cinematográfica antes que un simple documental deportivo.
El proyecto también rescata episodios menos conocidos, como la historia de Antonio Rattín y su expulsión contra Inglaterra en el Mundial de 1966, un antecedente que avivó una rivalidad que décadas después encontraría su capítulo más recordado en el estadio Azteca.
El peso de la historia
La película tampoco elude el contexto político que rodeó al partido. La Guerra de Malvinas, ocurrida apenas cuatro años antes, aparece como un elemento imprescindible para comprender la carga simbólica que tuvo aquel duelo tanto para argentinos como para ingleses.

“El partido se juega en un contexto de dictadura y posguerra, con heridas abiertas en la sociedad argentina”, analizó Cabral. No obstante, el documental evita convertir ese aspecto en una mirada excluyente. A través de los testimonios de veteranos de Malvinas y de los propios futbolistas, propone una reflexión sobre la forma en que el deporte terminó absorbiendo tensiones políticas que excedían a los protagonistas dentro de la cancha.
En ese sentido, Franco sostuvo que el objetivo nunca fue alimentar viejas confrontaciones. “El reclamo de soberanía es legítimo, pero que el partido sea solo fútbol”, resumió, una idea que dialoga con la postura que en distintas oportunidades también expresó Lionel Scaloni al referirse al histórico enfrentamiento.
Un clásico contado desde las dos orillas
Más de cuarenta años después del Mundial de México, Cabral cree que el valor de El Partido radica en haber encontrado un punto de encuentro entre memorias que durante décadas parecieron irreconciliables. Por eso define a la película como “un clásico sobre un clásico”: una obra que no intenta reemplazar el recuerdo que cada espectador tiene de aquella tarde, sino enriquecerlo con nuevas voces y perspectivas.
Ese mismo espíritu acompañó todo el proceso de producción, desde las primeras conversaciones con los protagonistas ingleses hasta la restauración del archivo y el estreno en el Festival de Cannes, donde el documental fue proyectado ante una sala colmada. Para sus realizadores, la respuesta del público confirmó que el Argentina-Inglaterra de 1986 sigue siendo mucho más que un partido de fútbol: es una historia que continúa interpelando a distintas generaciones y que todavía encuentra nuevas formas de ser contada.
“Hacer cine es dificilísimo, pero el amor y la dedicación del equipo hicieron posible este homenaje”, concluyó Cabral, convencido de que el mayor logro de El Partido no fue volver sobre un encuentro inolvidable, sino demostrar que incluso las historias más conocidas todavía pueden ofrecer una mirada diferente.
Fuente: Infobae