El increíble éxito de ‘Moana’ como la producción más vista en la historia de Disney+ tiene una explicación que va más allá de su atractiva historia y su banda sonora. Con más de 1.500 millones de horas reproducidas en la plataforma, esta cinta animada ha generado un impacto profundo, y buena parte de su popularidad se debe a la manera en que funciona el cerebro de los más pequeños.
La fascinación de los niños por esta aventura ha motivado estudios y análisis que superan el simple gusto por una película animada. En muchos hogares ecuatorianos, la ‘fiebre Moana’ se ha convertido en un fenómeno cotidiano.
¿Por qué los niños repiten ‘Moana’ sin cansancio?
Detrás del éxito descomunal de ‘Moana’ se esconde un patrón de conducta infantil que despierta curiosidad en padres y especialistas. Numerosas familias han vivido la llamada ‘manía Moana’: los pequeños piden ver la película decenas de veces, memorizan diálogos, canciones y hasta exigen accesorios de la protagonista y sus compañeros.
Los expertos en psicología infantil señalan que el cerebro de un niño pequeño aprende mediante la predicción. Según declaraciones al The New York Times de Sam Wass, director del Institute for the Science of Early Years and Youth en la University of East London, cada visionado representa una oportunidad para que el menor ajuste sus expectativas: primero comprende la trama general, luego se fija en los chistes, las emociones de los personajes y el vocabulario específico.

Esta capacidad de aprender por repetición se activa en lo que Wass denomina la ‘zona Ricitos de oro’ o Goldilocks zone, es decir, ese punto medio entre lo completamente previsible y lo imposible de anticipar. La estructura de ‘Moana’, con su mezcla de aventura marítima, lazos familiares y crisis de identidad, permite que los niños encuentren nuevos matices en cada repetición. Lo que para un adulto puede parecer una repetición vacía, para el cerebro de un niño de tres años representa el desafío justo para seguir aprendiendo. Cada reproducción añade una capa de comprensión sobre el mundo narrativo de la película.
El papel fundamental de la música en el éxito de Moana
Otro factor clave del atractivo de ‘Moana’ radica en el uso de la música. Las canciones compuestas por Lin-Manuel Miranda, como ‘How Far I’ll Go’ y ‘You’re Welcome’, generan una atracción especial tanto en niños como en adultos. Estas melodías pegadizas y llenas de energía convierten la experiencia de ver la película en una especie de ritual familiar, donde las emociones positivas se refuerzan con cada escucha.

La música en películas como ‘Moana’, ‘Frozen’ o ‘Encanto’ cumple una función emocional y de aprendizaje. Los niños no solo reafirman su memoria al escuchar nuevamente los temas, sino que también asocian sensaciones de alegría y seguridad a estas experiencias repetidas. El hecho de que las canciones permanezcan en el imaginario colectivo ayuda a que la película se convierta en un referente cultural compartido en muchos hogares.
Los adultos también caen en la repetición de ‘Moana’
Este fenómeno no se limita a la audiencia infantil. Los adultos también regresan a ‘Moana’ en busca de consuelo o para captar detalles que quizás pasaron por alto en visionados anteriores. Según la profesora de marketing Cristel Antonia Russell, la repetición voluntaria de contenidos conocidos es una estrategia para reducir la carga cognitiva en un mundo saturado de opciones.

Esta tendencia, conocida como ‘paradoja de la elección’ y popularizada por el psicólogo Barry Schwartz, explica por qué muchas personas prefieren ver una película familiar en vez de arriesgarse con una nueva. Ver una película ya conocida elimina la incertidumbre y proporciona una sensación de control y confort. Esta es la razón por la que padres e hijos pueden disfrutar juntos de ‘Moana’, cada uno desde sus propias motivaciones y experiencias personales.
Fuente: Infobae