El Partido Comunista de China (PCCh) ha decidido la expulsión y destitución de Ma Xingrui, quien lideraba la agrupación partidista en la región de Xinjiang y era uno de los cuadros de mayor jerarquía dentro de la organización. La medida fue ratificada por el Politburó tras revisar un informe de la Comisión Central de Inspección Disciplinaria, máximo ente anticorrupción del partido, según un comunicado oficial.
Ma Xingrui, que integraba el Politburó, se convierte en el tercer miembro de este órgano en ser investigado desde 2022. Los cargos en su contra incluyen la pérdida de sus “ideales y convicciones”, violaciones graves a la disciplina política y organizativa del partido, y el abandono de sus responsabilidades. El texto oficial señala que Ma no declaró con honestidad cuando fue interrogado por la organización y que benefició a determinadas personas en los procesos de selección y promoción interna.
El comunicado detalla que Ma Xingrui permitió que familiares y allegados aprovecharan su influencia política, aceptó obsequios y dinero de manera irregular y facilitó la adquisición de viviendas a precios reducidos para sus parientes. También se le imputan intercambios de poder por sexo y dinero, así como la estructuración de una red de corrupción familiar de gran escala.

Según la información divulgada, Ma empleó sus cargos para favorecer a terceros en operaciones empresariales, adjudicación de contratos y ascensos laborales, recibiendo a cambio, ya sea solo o junto a personas próximas, cuantiosos bienes. El PCCh consideró que sus acciones constituyen infracciones disciplinarias graves, violaciones legales vinculadas al ejercicio del cargo y presunto delito de soborno.
El comunicado indica que el caso de Ma Xingrui será remitido a la Fiscalía para su revisión y posible procesamiento judicial, conforme a las normativas internas del partido y la legislación vigente.

La destitución de Ma Xingrui se produce en el contexto de una intensificación de la campaña anticorrupción encabezada por el presidente y secretario general del PCCh, Xi Jinping. Desde que asumió el poder en 2012, Xi ha impulsado una ofensiva contra la corrupción que ha llegado a funcionarios de todos los niveles, desde autoridades locales hasta altos mandos militares y responsables de empresas estatales.
La campaña anticorrupción del Partido Comunista de China ha provocado la caída de numerosos dirigentes, incluidos miembros del Politburó y otras figuras de alto rango. Según el comunicado oficial, el objetivo declarado es erradicar prácticas corruptas y fortalecer la disciplina interna, aunque algunos analistas sostienen que las investigaciones también han consolidado el control político de Xi Jinping sobre la estructura del partido.
El caso de Ma Xingrui resalta la determinación del PCCh para castigar conductas consideradas contrarias a la disciplina y legalidad internas, así como la continuidad de la campaña destinada a afianzar la autoridad central en el país.
Fuente: Infobae