Una acción legal sin precedentes emprendida por 12 estados ha abierto el frente regulatorio más serio contra la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount, una operación que asciende a USD 111.000 millones (incluyendo deuda), según reportes de prensa.
Los gobiernos estatales buscan detener la fusión bajo el argumento de que otorgaría a la compañía resultante un poder desmedido en sectores clave del cine y la televisión, lo que eliminaría la competencia real en el mercado del entretenimiento.
La demanda fue presentada el 13 de julio de 2026 y está respaldada por California, Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington.

Rob Bonta, fiscal general de California, declaró en comunicados oficiales que “la fusión ilegal de estos dos gigantes del entretenimiento conllevaría precios más altos, menor calidad y menos contenido para el cine y la televisión, perjudicando a las salas de cine, a los distribuidores de cable básicos y, en última instancia, al público en cada sofá y butaca de cine en los Estados Unidos”.
De acuerdo con la documentación presentada, los estados sostienen que la operación dañaría el mercado competitivo de distribución de películas, especialmente en lo referente a grandes estrenos, que representan una porción significativa de los ingresos de los estudios cinematográficos.

Asimismo, se argumenta que la nueva corporación tendría poder anticompetitivo en la distribución de canales básicos de cable, incluido CNN. La demanda invoca la Ley Clayton de 1914, que prohíbe fusiones que reduzcan la competencia o conduzcan a situaciones de monopolio.
Según el texto de la demanda, una vez cerrado el acuerdo, cuatro compañías controlarían más del 90% de las películas más taquilleras y el 86% del mercado de estrenos de amplia distribución.
La respuesta de las empresas y el respaldo del Departamento de Justicia
Paramount respondió calificando la demanda como una “distorsión de la legislación antimonopolio vigente” y defendió que la fusión crearía un competidor más fuerte frente a las plataformas de streaming y tecnología dominantes. La compañía se comprometió a defender la transacción con firmeza, mientras Warner Bros. Discovery remitió todas las consultas a Paramount.
Una portavoz de Paramount señaló que estaban preparados para responder a “cuestiones legítimas de competencia”, pero que su fusión con Warner Bros. Discovery no planteaba tales preocupaciones. Añadió: “Confiamos en que los hechos y la ley respaldan esta transacción, y seguiremos defendiéndola con firmeza”.

Por su parte, el Departamento de Justicia de Estados Unidos consideró que la fusión “aumentaría la competencia en todo el ecosistema de los medios de comunicación y el entretenimiento”, contradiciendo la postura de los estados demandantes.
Los plazos del acuerdo y el costo de una demora
La ofensiva judicial llega justo cuando las empresas apuntaban a cerrar la operación en el tercer trimestre del año. Paramount y Warner habían comunicado su intención de completar el proceso en las próximas semanas. Frente a ello, la oficina del fiscal general de California solicitó a ambas compañías que no cierren la fusión hasta que termine el proceso judicial, advirtiendo que buscaría una orden de restricción temporal si no aceptaban congelar la operación.
El calendario es crítico por los costos involucrados. Paramount se comprometió a pagar a los accionistas de Warner USD 650 millones por cada trimestre en que la compra no se concrete a partir de octubre. Otra estimación indica que la penalización sería de 25 centavos por acción por cada trimestre posterior al 30 de septiembre, además de una penalización regulatoria por rescisión de contrato de USD 7.000 millones.

Las revisiones fuera de Estados Unidos siguen abiertas. Paramount ya obtuvo autorización en 20 países y regiones, entre ellos China y Australia, mientras la Unión Europea recibió concesiones de la empresa y el regulador británico anticipó en junio un examen más profundo. Este tipo de litigios por fusiones suele tardar de varios meses a un año en llegar a una sentencia definitiva, con posibilidad de extensiones si hay apelaciones.
Las objeciones por concentración y el trasfondo político
La escala del grupo resultante ha generado críticas dentro y fuera del sector. Si el acuerdo se concreta, el ejecutivo David Ellison pasaría a controlar CNN y CBS News, los estudios Paramount Pictures y Warner Bros., además de dos servicios de streaming por suscripción: Paramount+ y HBO Max.
Miles de actores, directores, guionistas y otros trabajadores del entretenimiento han expresado su “oposición inequívoca” al acuerdo por temor a recortes de empleo y menos opciones para creadores y público. En respuesta, Paramount afirmó que retrasar la fusión “solo perjudicará a los trabajadores del entretenimiento”.
Fuente: Infobae