Gen saltarín: de depredador a presa, un salto que cambia la evolución

Un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Microbiología Marina, con sede en Bremen, ha documentado un fenómeno inédito que pone en entredicho los fundamentos de la herencia genética. Por primera vez, se ha observado la transferencia directa de un gen desde un microorganismo depredador hacia su presa, un proceso que contradice la creencia tradicional de que los genes solo se transmiten de padres a hijos.

Este mecanismo, denominado transferencia horizontal mediante ARN circular, abre nuevas interrogantes sobre la evolución y la capacidad adaptativa del material genético en la naturaleza. El hallazgo surgió al analizar la interacción entre la bacteria Candidatus Velamenicoccus archaeovorus y su presa, Methanothrix soehngenii.

Los investigadores, liderados por Jens Harder, detectaron que el material genético, en forma de intron autoescindible con estructura de anillo, se desplazó desde el organismo depredador hacia la célula víctima y logró sobrevivir fuera de un entorno celular activo.

Esta estructura circular de ARN protege la información genética de la degradación, permitiendo que el gen saltarín sobreviva el tiempo suficiente para insertarse en el genoma de otra especie. Harder explicó:

“La estabilidad del ARN intrónico en su forma de anillo es una característica distintiva”

.

Jens Harder afirmó que la estabilidad del ARN intrónico en forma de anillo es una característica distintiva de esta transferencia genética - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fenómeno, conocido como transferencia horizontal de genes, ya se había documentado en otros contextos, pero nunca con evidencia directa de un salto de depredador a presa en tiempo real. Este trabajo resalta que dicho proceso acelera la adquisición de nuevas características, ya que el material genético móvil permite a las células huésped incorporar funciones novedosas, modificando así la trayectoria evolutiva de especies enteras.

Un gen saltarín desafía las leyes clásicas de la herencia

El avance del Instituto Max Planck revela un mecanismo de transmisión genética que desafía los principios mendelianos. Los investigadores documentaron un “gen saltarín” capaz de transferirse entre microorganismos, de depredador a presa, sin necesidad de un linaje parental directo. Este fenómeno, observado entre Candidatus Velamenicoccus archaeovorus y Methanothrix soehngenii, mostró que la transferencia horizontal puede ocurrir a través de moléculas de ARN con estructura circular.

La investigación, publicada en Scientific Reports, describe cómo el material genético logra sobrevivir fuera de la célula viva adoptando una estructura circular que lo protege de la degradación. Este hallazgo proporciona evidencia directa de que algunos genes pueden saltar entre especies distintas, impulsando la evolución a un ritmo más acelerado.

Nature destacó que los genes móviles que cruzan barreras entre especies amplían la comprensión sobre la adaptación microbiana y la plasticidad evolutiva -(Imagen Ilustrativa Infobae)

Un análisis complementario publicado en Nature subraya que este tipo de transferencia genética puede tener consecuencias profundas en la adaptación microbiana y en la aparición de nuevas funciones biológicas. De acuerdo con ese reporte, la capacidad de ciertos genes móviles para cruzar barreras entre especies transforma la comprensión sobre la plasticidad evolutiva de los microorganismos y abre nuevas perspectivas para la investigación en biotecnología y resistencia a antibióticos.

Las excepciones a las reglas genéticas y su impacto evolutivo

El descubrimiento del gen saltarín se suma a otros recientes que cuestionan la rigidez de la herencia genética. Un extenso estudio en ratones identificó más de 500 casos en los que los patrones de herencia epigenética no responden a las leyes clásicas de Gregor Mendel. Entre los fenómenos observados figura la paramutación, en la que una marca química en un gen puede transferirse a otro sin alteración de la secuencia de ADN.

En el ámbito de los microorganismos, la flexibilidad genética también se manifiesta en la manera en que ciertas especies leen y utilizan su código genético. Otro trabajo documentó la existencia de protistas con codones de parada reprogramados, lo que demuestra que incluso las instrucciones básicas de la traducción genética pueden modificarse en la naturaleza.

La naturaleza permeable del material genético y la capacidad de los genes móviles para cruzar fronteras entre especies abren perspectivas para el desarrollo de nuevas aplicaciones biotecnológicas.

“Nuestro estudio ha demostrado que, en los microorganismos, los genes saltarines pueden transferirse a otras especies a través de su ARN circular”

, afirmó Harder, resaltando la importancia evolutiva de esta ruta inesperada de transmisión genética.

Fuente: Infobae

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