Oporto elimina cobro en transporte público para residentes

La determinación de brindar transporte público sin costo en Oporto, la segunda ciudad más poblada de Portugal, la convierte en un ejemplo de una tendencia que se expande por varias urbes europeas. Según reportó Euronews, esta acción responde a un compromiso electoral del mandatario local, Pedro Duarte, y pretende unirse a las iniciativas internacionales para reducir el empleo de automóviles particulares y optimizar la calidad de vida en los entornos urbanos.

El beneficio alcanza a todos los habitantes que tengan la tarjeta municipal actualizada. El gasto anual estimado, entre 20 y 25 millones de euros (equivalentes a entre 22,80 y 28,51 millones de dólares), se sufragará en parte mediante un incremento de la tasa turística, que ascenderá a 4 euros, cifra similar a la que rige en Lisboa. Con esta medida, Oporto se suma a las urbes europeas que privilegian la movilidad sostenible y el acceso igualitario al transporte.

Un nuevo enfoque para la movilidad citadina

El alcalde manifestó durante la presentación del plan que la gratuidad en el transporte pretende modificar los patrones de desplazamiento de la población. De acuerdo con datos del periódico local Jornal Público, citados por Euronews, actualmente el 56% de los residentes de Oporto emplea el automóvil como su principal medio de movilidad, ocasionando congestiones frecuentes y dificultades en el tránsito.

El presupuesto estimado se financiará en parte con una subida de la tasa turística hasta los 4 euros (Imagen Ilustrativa Infobae)

El jefe comunal señaló que el nuevo sistema no representa una «solución milagrosa», pero confía en que la gratuidad junto con mejoras en la infraestructura favorezcan una transición paulatina hacia el uso del transporte colectivo. Entre las acciones complementarias está la extensión de los carriles exclusivos para autobuses: de los 16 kilómetros actuales se proyecta alcanzar 22 kilómetros antes de que concluya el año.

La red Andante, que integra el Metro de Oporto, los autobuses de la STCP, la red Unir, los trenes de cercanías, el tranvía y las embarcaciones de la futura conexión entre Oporto y Vila Nova de Gaia, queda comprendida en la gratuidad para los residentes.

Financiamiento y retos metropolitanos

La fuente de recursos para el programa de transporte público gratuito se volverá un desafío permanente para la administración local. Según Euronews, el alcalde prevé que la mayor parte del costo se cubra con el aumento de la tasa turística, aunque reconoce que se requerirá un esfuerzo conjunto de los municipios del Área Metropolitana de Oporto y el Gobierno central para asegurar la viabilidad de la iniciativa.

La iniciativa, presentada como un cambio gradual, pretende modificar hábitos de desplazamiento y se apoyará en mejoras de infraestructura (Imagen Ilustrativa Infobae)

Actualmente, los abonos para jóvenes ya gozan de una subvención completa por parte del Estado portugués. La extensión de la gratuidad a toda la población residente genera presión sobre los municipios colindantes, que podrían verse forzados a ajustar sus propias políticas de transporte.

La administración local espera que los resultados en la ciudad sirvan como prueba piloto para una eventual adopción de la medida en otras urbes del país. El alcalde subrayó que esta política es «innovadora» dentro de Portugal y «casi pionera» a escala global.

Europa ya experimenta con transporte público gratuito

Aunque Oporto se perfila como la primera ciudad portuguesa en ofrecer gratuidad total en el transporte público a sus residentes, existen precedentes en otras partes de Europa. De acuerdo con la agencia noticiosa, más de 50 ciudades europeas han implementado esquemas análogos, con resultados variados en impacto y aceptación ciudadana.

El consistorio presenta la iniciativa como un proyecto piloto para otras ciudades del país (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Francia, al menos 39 provincias y municipios han impulsado modelos de transporte gratuito, entre ellos Aubagne, Calais y Niort. Montpellier, la ciudad francesa más grande con este esquema, completó la transición en 2023 tras una implementación gradual y una inversión de 150 millones de euros anuales. Exige a los usuarios una tarjeta para validar los viajes, lo que permite mantener estadísticas y ajustar la oferta. Un año después, Montpellier experimentó un aumento del 33% en el uso del transporte público.

Otros ejemplos incluyen Tallin, en Estonia, que instauró la gratuidad en 2013, y Luxemburgo, que en 2020 se convirtió en el primer país del mundo en eliminar las tarifas del transporte público a nivel nacional. En España y Alemania también se probaron modalidades de boletos gratuitos o con descuento, aunque la experiencia alemana fue breve. El Deutschlandticket alemán, vigente desde 2026, permite viajar por todo el país por 63 euros mensuales, pero el acceso gratuito sigue siendo excepcional y reservado a militares en servicio.

La iniciativa de la urbe portuguesa no solo pretende mejorar la accesibilidad, sino también reducir las emisiones contaminantes y promover una ciudad más habitable. La administración municipal sostiene que el éxito de la medida dependerá de la colaboración institucional y de la respuesta de los ciudadanos frente a este nuevo modelo de movilidad.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK