El extremo argentino Nicolás González protagonizó un emotivo momento instantes después del triunfo de la selección nacional por 3-1 sobre Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026. Apenas finalizado el partido en Kansas City, el jugador buscó entre el grupo de fotógrafos a una vieja conocida de su paso por Argentinos Juniors.
Se trata de Natalia Ponce, la fotógrafa que lo retrató cuando era juvenil en el club de La Paternal. González se acercó, la abrazó y le entregó la camiseta que usó durante el encuentro. El momento quedó registrado en un video que circuló en redes sociales. En las imágenes, Ponce, visiblemente conmovida, explicó:
“Nico me va a regalar la camiseta. Porque lo conozco del chico, supongo. Nos conocemos de inferiores de Argentinos Juniors”.
Quien grabó el video agregó: “No se olvidó de sus principios”.
El vínculo entre ambos se remonta a los años de González en las divisiones inferiores de Argentinos Juniors, donde Ponce trabaja como fotógrafa en los partidos y es una figura muy conocida en el ambiente del Bicho. Ese lazo, forjado antes de que el jugador se convirtiera en figura del fútbol europeo —actualmente milita en el Atlético de Madrid bajo las órdenes de Diego Simeone—, ha perdurado pese a los años y la distancia.
Para González, este Mundial 2026 tiene un significado especial. El extremo fue excluido de la lista para Qatar 2022 en el último momento debido a una lesión muscular durante un entrenamiento previo al viaje. Su lugar lo ocupó Thiago Almada. Argentina ganó esa Copa del Mundo sin él. El jugador declaró recientemente en AFA Estudio:
“Para mí es una revancha, es una espina que me quedó. Si alguien me ve en los partidos, corro todas las pelotas, parece que tuviera 10 pulmones y por ahí ya estoy muerto o ahogado, pero sigo porque perderme el Mundial pasado es una espina que me quedó clavada”.
En lo que va del torneo, González ha disputado cuatro partidos ingresando desde el banco de suplentes, y aportó una asistencia en el debut ante Argelia. El apodo que le puso el entrenador Lionel Scaloni —“Caballo”— refleja el perfil que el técnico valora: entrega física sin pausa.
El partido ante Suiza, disputado el sábado 11 de julio en el Arrowhead Stadium, fue todo menos sencillo para los campeones del mundo. Alexis Mac Allister abrió el marcador al minuto 10 con un cabezazo tras un córner ejecutado por Lionel Messi, pero el equipo suizo empató a través de Dan Ndoye al minuto 67, con un remate desde un ángulo ajustado. Cinco minutos después, Breel Embolo fue expulsado con doble amarilla por simulación, dejando a Suiza con diez hombres para el tramo final del tiempo reglamentario.
Ni Messi ni Mac Allister pudieron romper el empate antes del pitazo final, y el partido se fue a la prórroga. Fue allí donde Julián Álvarez resolvió la clasificación con un remate de larga distancia que se coló en el ángulo superior derecho al minuto 112. Un golazo del Araña. Ya en los instantes finales, Lautaro Martínez cerró la cuenta con un tanto tras un rebote que dejó el portero Gregor Kobel tras un disparo de Thiago Almada, para fijar el 3-1 definitivo.
El resultado puso fin a la campaña de Suiza en el certamen, la más profunda del equipo helvético en un Mundial desde 1954, cuando jugó de local y también llegó a la misma instancia. Para Argentina, significó el pasaporte a las semifinales por tercera vez en cuatro torneos.
El próximo compromiso de La Albiceleste será el miércoles 15 de julio ante Inglaterra en el Atlanta Stadium, en Atlanta, Georgia. El encuentro, con inicio a las 14:00 (hora de Ecuador) —16:00 en Argentina—, es la segunda semifinal del torneo y promete ser un duelo de alta rivalidad.
Fuente: Infobae