En medio de una escalada bélica que sacude Medio Oriente, las autoridades de Irán confirmaron este domingo haber atacado una segunda nave en el estrecho de Ormuz, luego de que Estados Unidos lanzara una nueva ofensiva contra instalaciones militares persas. Según un comunicado divulgado por la agencia IRIB, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber impactado a una “segunda embarcación infractora”.
La República Islámica, que el sábado decretó el cierre del estrecho “hasta nuevo aviso”, no reveló la identidad del barco, ni su bandera, los daños causados o el estado de los tripulantes.
Ebrahim Rezaei, portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, advirtió en redes sociales:
“Hemos tomado el control del estrecho por la fuerza, y por la fuerza lo preservaremos”.
Horas antes, la Guardia Revolucionaria había notificado el bloqueo del paso marítimo y denunció que varias embarcaciones desobedecieron la orden de circular únicamente por una ruta autorizada. Además, afirmó haber detenido el avance de un buque tras realizar disparos de advertencia.
Tras el ataque iraní al primer navío, en la madrugada del domingo el Comando Central estadounidense (Centcom) anunció el inicio de una nueva oleada de bombardeos contra objetivos militares del régimen persa. Medios locales reportaron detonaciones en la provincia de Bushehr y en otras zonas cercanas a Ormuz, aunque no se confirmaron víctimas ni daños concretos.

El Centcom detalló que el ataque iraní contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre provocó un incendio y daños en la sala de máquinas, obligando a detener la travesía y dejando a un tripulante desaparecido. Estados Unidos presentó su nueva ofensiva como una respuesta directa a esa agresión, con el objetivo de “degradar” la capacidad iraní para atacar otras naves en el estrecho.
El Comando Central indicó que esta tercera ofensiva de la semana comenzó a las 19:15 hora local del sábado (23:15 GMT) y alcanzó unos 140 objetivos militares. Tras el anuncio, medios iraníes reportaron explosiones en varias ciudades de la provincia de Bushehr y áreas contiguas a Ormuz.
La crisis se expandió este domingo a otras naciones de la región que albergan bases estadounidenses. Teherán reivindicó ataques con misiles y drones contra Jordania, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, además de reconocer el ataque al segundo buque en Ormuz.
La agencia Tasnim informó de ataques con misiles balísticos contra las bases aéreas Príncipe Hassan, en Jordania, y Al Udeid, en Qatar. Esta última alberga el mayor contingente de tropas y equipos de Estados Unidos en Oriente Medio.

El Ministerio del Interior catarí reportó que al menos tres personas resultaron heridas, entre ellas un menor de edad, por la caída de metralla tras la intercepción de proyectiles lanzados desde Irán durante la noche. El Ejército iraní también reivindicó ataques con “drones destructivos” contra el sistema Patriot, un depósito de municiones y una estación de radar de las fuerzas estadounidenses en Kuwait.
En Bahréin, Teherán aseguró haber golpeado el sistema de comunicaciones y una estación de radar del Ejército estadounidense. Esta nueva escalada se produjo después de que Donald Trump diera por terminado el acuerdo alcanzado el 17 de junio para poner fin a la guerra, desbloquear Ormuz y abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Desde la capital persa, Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, endureció su discurso tras los ataques cruzados: advirtió a Estados Unidos de que la era de los acuerdos unilaterales había llegado a su fin.
Fuente: Infobae