La empresaria y figura de la televisión Wanda Nara atravesó un mes sin ver a Francesca e Isabella, las dos hijas que tuvo con el futbolista argentino Mauro Icardi. Durante el receso generado por el Mundial 2026 en el calendario deportivo, el delantero del Galatasaray viajó a la Argentina para estar con las niñas. Sin embargo, esa etapa finalizó: Icardi partió rumbo a Miami junto a la China Suárez, y las pequeñas regresaron al hogar de su madre, donde las esperaban Valentino, Benedicto y Costantino, los tres hijos que Nara tuvo con Maxi López.


El reencuentro no se limitó a un abrazo en la entrada. Nara lo transformó en una verdadera fiesta para sus hijas. En el amplio jardín de su residencia instaló un enorme castillo inflable color rosa, equipado con toboganes, túneles y figuras de osos gigantes que dominaban el paisaje. Las fotografías muestran este dispositivo lúdico sobre el césped verde, con caballitos de tonos pastel colocados a un costado como parte de la decoración. Todo en una gama de rosas y grises, todo pensado para ellas. La conductora documentó el momento en sus historias de Instagram con una frase: “Bienvenidas”.
La empresaria y conductora había aguardado 21 días por ese instante. La imagen del jardín convertido en un parque de diversiones privado fue la respuesta visual a esa espera.
No obstante, la reunión familiar completa duró apenas 12 horas. El tiempo justo para los abrazos, para el castillo inflable, para la primera noche juntos. Y también para preparar el equipaje.
Nara publicó entonces una fotografía en blanco y negro que mostraba un conjunto de maletas apiladas en un rincón de la casa: varias maletas rígidas de color claro de la marca Rimowa y bolsos deportivos Nike en negro. La acumulación de equipaje resultaba elocuente por sí sola. Ella acompañó la imagen con una frase directa: “Nada me hace más feliz”.
El destino del viaje era Milán, la ciudad que durante años fue el hogar de la familia. Fue allí donde Icardi se consolidó como una de las grandes figuras del Inter de Milán antes de dar el salto al PSG. Para Nara y sus hijos, la ciudad italiana no es un destino turístico cualquiera: es un territorio conocido, cargado de recuerdos y de vida cotidiana compartida.


El grupo que emprendió el viaje quedó definido en la última historia que publicó Nara antes de partir. La imagen muestra cinco porta documentos de Louis Vuitton personalizados, con el monograma clásico de la marca y las iniciales de cada viajero bordadas en hilo de colores. Se leen claramente: B.L., I.I., F.I., C.L. y W.N. Es decir, Benedicto López, Isabella Icardi, Francesca Icardi, Constantino López y Wanda Nara. En el centro de la composición, apoyado sobre los porta documentos, hay un pequeño peluche con auriculares blancos puesto encima, dormido, como si también él se preparara para el vuelo.
Valentino López, el mayor de los hijos de Nara con Maxi López, no figura entre los viajeros. Su inicial no aparece en ninguna de las porta documentos. La historia que cerró la secuencia llevaba solo tres palabras: “Hasta la vuelta”.
La última vez que la conductora de MasterChef Celebrity estuvo en la ciudad italiana fue para asistir a una audiencia por su divorcio con el futbolista. Por lo tanto, este nuevo viaje adquiría un sentido distinto al ir acompañada de cuatro de sus cinco hijos.
Para concretar este viaje, Nara debió tramitar una autorización judicial. Desde que se separó de Icardi, Francesca e Isabella tienen prohibido salir del país con cualquiera de sus dos padres sin la expresa autorización del juez que lleva la causa por la cuota alimentaria y sin el consentimiento del progenitor que no las acompaña en el viaje.
Fuente: Infobae