España vence a Bélgica y se enfrentará a Francia en semis del Mundial 2026

La Selección española ha logrado su boleto a las semifinales del Mundial 2026 tras un sufrido triunfo ante Bélgica. La Roja ya está entre los cuatro mejores del torneo y asegura al menos dos encuentros más en el certamen. Fue un partido de alta tensión, donde el equipo dirigido por Luis de la Fuente volvió a mostrar carácter. España dominaba la posesión y generaba llegadas, pero cuando parecía tener el control, Bélgica aparecía como un adversario temible para castigar. El gol de Fabián Ruiz encontró una rápida respuesta de De Ketelaere. Las incursiones de Lamine Yamal eran contestadas por Doku con su vertiginoso desborde. Hasta que llegaron los ‘minutos Mikel Merino‘: ingresó al campo y de inmediato marcó la diferencia.

Desde los primeros compases, las estrategias quedaron claras. España quería el balón y asentarse en campo contrario, mientras Bélgica apostaba por el robo y el contraataque. Por la banda derecha, a la espalda de Cucurella, los belgas intentaron sorprender en varias ocasiones. Courtois, desde su área, era quien iniciaba esos pases largos, pero la defensa española respondía sin problemas. Fueron minutos de tanteo mutuo, con escaso trabajo para los arqueros y un respeto evidente entre ambos equipos.

Algo que los jóvenes no entienden es medir los riesgos. Cubarsí se inventó un pase magistral para Álex Baena, quien logró romper entre la línea de cinco defensores planteada por Rudi García. Disparo bloqueado e incluso un posible manotazo dentro del área, aunque sin mayores consecuencias: posición natural del brazo. El árbitro ordenó seguir. Acto seguido, Doku avisó con su velocidad y facilidad para superar rivales, aunque sin generar peligro sobre Unai Simón. Quedaba claro que el tridente ofensivo belga pasaba por sus botas.

Con el correr de los minutos, el partido se inclinaba cada vez más hacia la portería del guardameta del Real Madrid. España se instalaba en campo rival, pero Bélgica se cerraba con orden. Había que probar distintas vías. El primero en intentarlo fue Lamine Yamal con un disparo desde fuera del área, que se fue desviado. La defensa belga ya sabía que debía adelantarse y empezó a encontrar espacios. Sin embargo, una pausa por hidratación (cooling break) cayó como anillo al dedo para los visitantes.

Era momento de reajustes para el segundo cuarto, y así lo hizo el equipo de Rudi García, que buscaba más posesión. No le funcionó. La pausa tuvo el efecto contrario. La Roja quería mover el marcador y lo hizo como mejor sabe: una jugada magistral saliendo desde atrás. Pedro Porro combinó con Lamine Yamal, quien esperó el tiempo justo para devolverle el balón al lateral en la línea de fondo. Centro raso al área donde esperaba Dani Olmo, pero Courtois respondió con un paradón. El rechace le cayó a Fabián Ruiz, y el sevillano no perdonó desde la zona de gol. Una estrella más para De la Fuente por el cambio acertado.

España quería más. Lamine Yamal se sentía cada vez más suelto y comenzó a hacer de las suyas. Primero, con una diagonal de fuerza hacia adentro que era imparable. La única manera de detenerlo era con falta, y así ocurrió, en una posición muy peligrosa sobre la frontal. El propio Lamine ejecutó el tiro libre, pero sin suerte. La siguiente vez que recibió, repitió la jugada, esta vez buscando sorprender a su viejo rival. Probó por el palo corto, raso, queriendo aprovechar la estatura de Courtois, pero el balón se marchó fuera.

Fue entonces cuando, en el mejor momento de España, Bélgica castigó. La primera vez que pudo jugar en campo rival, aparecieron sus estrellas. Doku con Trossard, este con De Bruyne; el capitán abrió para Castagne, quien envió un centro medido a De Ketelaere. Primer gol que recibía la Selección en todo el Mundial. Había que recuperarse del batacazo, porque La Roja estaba herida y los Diablos Rojos olían la sangre. Menos mal que apareció Dani Olmo al quite en otra contra que ya buscaba a Doku, quien se hubiera plantado solo frente a Unai. Descanso y a reagruparse.

Tras el descanso, el guion no cambió. Lamine Yamal volvió a tener un mano a mano, pero esta vez la partida la ganó Courtois. Sin embargo, Bélgica no renunciaba a sus armas. Si España tenía a Lamine, los belgas tenían a Doku, otra vez el más peligroso, moviéndose por todo el frente de ataque.

Había que responder. Otra vez Lamine Yamal, tras una jugada larga de España, buscó las cosquillas de Courtois. Susto fuerte, y La Roja recuperó el control. Pero cuando parecía que estaba mejor, Bélgica volvió a mostrar sus armas: Doku ganando la línea de fondo y poniendo un centro atrás. La tuvo De Cuyper. A De la Fuente no le gustaba lo que veía y realizó cambios: ingresaron Pedri y Ferran Torres. Rudi García respondió con un triple cambio, entre ellos Lukaku.

Pasaba la media hora de juego y el guion seguía igual. España buscaba el segundo gol y Bélgica, el contragolpe. Oyarzabal tuvo una oportunidad, pero Courtois respondió nuevamente. Los Diablos se acercaban, pero la zaga española se mantenía contundente. Así se llegó a la pausa del último cuarto. Y entonces, otra sorpresa: Thibaut Courtois se lesionó y abandonó el campo llorando.

La baja del pilar defensivo pareció afectar a los belgas. La Roja se volvió más atrevida, Bélgica más contenida. España se instalaba en campo rival, mientras los Diablos se encerraban. Con poco espacio y la lección aprendida de la fase de grupos, De la Fuente dio entrada a Nico Williams. El cansancio se hacía notar; De Bruyne se estiraba los gemelos en el suelo. España hizo más cambios: llegaba el momento de Mikel Merino.

Y así fue. Mikel Merino entró y, en la primera jugada que tuvo, recogió el rechace después de un remate lejano de Pau Cubarsí. Entrar y besar el santo. Tal vez porque ya no estaba Courtois bajo los palos; tal vez porque entró con más fe que nadie a buscar esa pelota muerta. El caso es que el comodín de De la Fuente dio resultado. Ahora toca Francia en semifinales, 16 años después de aquel histórico cruce.

Fuente: Infobae

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