Rudi García: el técnico de raíces almerienses que busca eliminar a España en el Mundial

Este viernes, las selecciones de España y Bélgica se miden en los cuartos de final del Mundial. Dos equipos con trayectorias y contextos diferentes, pero que se conocen bien en torneos internacionales. Durante años, los diablos rojos fueron el verdugo español, pero el recuerdo imborrable para España sigue siendo el del Mundial de México 1986. Ahora, en la edición de 2026, vuelven a cruzarse en un duelo de alto voltaje. El técnico belga, Rudi García, tiene un vínculo directo con el país rival: sus abuelos eran españoles y él nunca ha ocultado ese lazo, aunque esta vez pueda dejar fuera del torneo al equipo de sus ancestros.

Rudi García, entrenador nacional de Bélgica, conserva una conexión profunda con España a través de su origen familiar. Nacido en Nemours en 1964 y criado profesionalmente en Francia, sus raíces lo llevan directamente a Almería. Según ha contado el propio estratega, tanto sus abuelos paternos como maternos eran de Garrucha, mientras que su abuela materna provenía de Mojácar. La familia emigró a Francia tras el estallido de la Guerra Civil española, motivo por el cual Rudi nació en París.

“Si mis abuelos no hubieran escapado de la Guerra Civil, yo sería español”

, afirmó el seleccionador en una ocasión.

García jamás ha ocultado su orgullo por sus raíces. Desde pequeño, solía pasar los veranos en Almería, donde se involucraba en las costumbres y tradiciones del lugar. Incluso existe un video en el que se le ve cantando El Porompompero de Manolo Escobar, un clásico de la música popular española. Estas anécdotas reflejan el fuerte apego que siente por la tierra de sus antepasados, pese a haber vivido la mayor parte de su existencia en Francia.

El seleccionador de Bélgica Rudi García (REUTERS/Agustin Marcarian)
El seleccionador de Bélgica Rudi GarcíaFuente: REUTERS/Agustin Marcarian

En el plano deportivo, Rudi García tuvo una carrera breve como futbolista en Francia, pero su faceta como entrenador despegó rápidamente. El momento cumbre de su labor llegó en 2011 con el Lille, equipo con el que logró el doblete: ganó la Ligue 1 y la Copa de Francia en una misma temporada. Bajo su batuta, figuras como Eden Hazard dieron un salto de calidad y empezaron a ser observados por el mercado internacional. Tras ese éxito, García asumió el reto de dirigir a la Roma. En el cuadro italiano, el equipo peleó por el Scudetto durante dos temporadas y se consolidó como uno de los más sólidos de la Serie A.

Posteriormente, García tomó las riendas del Olympique de Marsella, donde alcanzó la final de la Europa League. Su trayectoria continuó en clubes como el Lyon, el Napoli y el Al Nassr, aunque en esas etapas no repitió los éxitos anteriores. En 2025, la Federación Belga apostó por su perfil y lo nombró seleccionador nacional. El objetivo era claro: conseguir una clasificación firme al Mundial y renovar a un equipo que en los últimos años había generado más expectativas que resultados.

Rudi García, Bélgica y el camino en el Mundial 2026

Durante la fase clasificatoria, Bélgica avanzó con soltura bajo el mando de García. Ya en el torneo mundialista, la selección mostró un rendimiento en ascenso. Bélgica superó varios partidos más por garra que por brillantez en el juego colectivo. El punto de inflexión ocurrió en los octavos de final ante la selección anfitriona. En ese duelo, García decidió dejar a Kevin De Bruyne en el banquillo, una determinación que generó debate. De Bruyne, de 35 años, es uno de los últimos representantes de la llamada generación de oro del fútbol belga, un grupo de futbolistas que ha rozado la gloria internacional sin alcanzarla.

Muchos de esos nombres ya no están en el equipo: Eden Hazard, Kompany, Mertens, Alderweireld, Fellaini, Vertonghen y Carrasco han cedido su lugar a una camada más joven. Hoy solo quedan unos pocos: Courtois, Meunier, Witsel, De Bruyne y Lukaku. Para estos veteranos, el Mundial de Estados Unidos representa la última gran oportunidad de lograr el título que tanto han anhelado. El próximo reto es España, en los cuartos de final. Si vencen, se medirían a Francia, una de las selecciones más potentes del torneo.

Rudi García ha admitido la complejidad del desafío. Ha señalado que, aunque España tiene un plantel con más potencial, Bélgica saldrá a competir con intensidad y determinación. El choque ante La Roja se perfila como un duelo clave para una generación que intenta cerrar su ciclo con un logro mayor. Para García, también es un partido especial, pues se enfrenta a la selección del país de sus raíces en una instancia decisiva.

Fuente: Infobae

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