Guillermo Ricaldoni y Claudio Destéfano han lanzado La otra bandera, una obra ilustrada que compila las camisetas históricas de las 48 selecciones clasificadas al Mundial 2026. Este libro utiliza cada prenda como una ventana para adentrarse en la historia, la identidad y la cultura de los países que participarán en la próxima Copa del Mundo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
El proyecto mundialista tomó como base a los equipos que ya aseguraron su boleto al torneo. Se apoyó en una colección física y fotográfica que nació tras una exhaustiva búsqueda de camisetas de selecciones nacionales alrededor del globo. La iniciativa también integró prendas de países miembros de la Organización de las Naciones Unidas y la FIFA, así como de micronaciones y territorios sin reconocimiento oficial.
Todas las camisetas que aparecen en el libro están exhibidas en el Museo TOP, el museo de marketing deportivo de Destéfano, también conocido como el Museo Templo del Otro Partido. Para obtenerlas, los colaboradores recorrieron calles de tierra en Liberia, viajaron hasta las Islas Malvinas, encontraron rarezas en Singapur y adquirieron piezas singulares a coleccionistas.

La obra fue concebida por Ricaldoni y Destéfano, ambos presentados como especialistas en marketing deportivo. El libro surge de una misma obsesión: conseguir y registrar camisetas de selecciones nacionales de diversos países. Esa labor derivó en una colección de gran valor histórico y simbólico que, posteriormente, tomó forma editorial.
Cada sección del libro incluye el nombre oficial del país, su idioma, la fecha de independencia, el continente, la federación de fútbol y la fecha de afiliación a la FIFA y a su confederación continental. El recorrido se completa con la bandera, el escudo, el apodo de la selección y una serie de curiosidades pensadas para ampliar el contexto de cada camiseta.
El libro también responde a una idea central: por qué la camiseta de una selección puede funcionar como una bandera alternativa. La propuesta combina referencias visuales e información histórica para explicar cómo el fútbol fue creando sus propios símbolos nacionales.
Los colores de varias selecciones no coinciden con los de sus banderas

Uno de los ejes de esta edición es mostrar que la identidad visual del fútbol no siempre replica la heráldica oficial de los países. El libro subraya que los colores de las camisetas de varias selecciones difieren de los de sus banderas, como ocurre con Países Bajos, Alemania, Japón y Nueva Zelanda. Por ejemplo, los neerlandeses le deben sus colores a la familia real.
Esa diferencia es presentada como una prueba de que el fútbol construyó, con el paso del tiempo, códigos simbólicos independientes. La camiseta deja de ser solo indumentaria deportiva y pasa a ocupar un lugar de representación nacional que no depende de la bandera tradicional.
La publicación se presenta como una obra que cruza fútbol, viaje, cultura y colección. Su narrativa visual, apoyada en imágenes, incorpora además elementos de historia, geografía, idiomas y arte con una intención pedagógica: enseñar a través del deporte.
Fuente: Infobae