El tapiz de Bayeux llega a Londres tras un operativo secreto de alto riesgo

En una operación que combinó sigilo, seguridad extrema y una logística digna de una película de espionaje, el tapiz de Bayeux llegó a Londres en la madrugada del viernes. Por primera vez en más de 900 años, esta obra maestra medieval abandonó territorio francés para ser exhibida en el Reino Unido.

Un grupo de periodistas reunidos en el Museo Británico presenció el momento en que una caja metálica, que contenía el tapiz del siglo XI, era descargada de un camión. La pieza había cruzado el Canal de la Mancha durante la noche, escoltada por la policía británica desde la costa sur hasta la capital.

“Es un momento único y es el resultado de tanto trabajo duro”, declaró el director del museo, Nicholas Cullinan, minutos después de que el tapiz llegara al recinto, alrededor de las 3 de la mañana. La obra había salido de su hogar en el norte de Francia la noche del jueves.

Cullinan agregó: “Ha sido muy especial haber presenciado la llegada del tapiz de Bayeux, y especialmente que haya regresado a estas tierras por primera vez en probablemente mil años”. Aunque sus orígenes exactos son un misterio, se cree ampliamente que el tapiz —que representa la Batalla de Hastings de 1066 y el inicio de la invasión normanda liderada por Guillermo el Conquistador— fue confeccionado en Inglaterra antes de ser trasladado a Bayeux.

Esta es la primera vez en más de 40 años que el frágil bordado de 68 metros se traslada. La fecha y los detalles del operativo se mantuvieron en secreto hasta el momento de la partida. El tapiz se exhibirá en el Museo Británico del 10 de septiembre al 11 de julio de 2027. Hasta ahora, se han vendido 100 mil entradas para los primeros cuatro meses de la exposición.

Un préstamo histórico entre naciones

El presidente francés, Emmanuel Macron, quien anunció el préstamo el año pasado, calificó la transferencia como una “expresión tangible de una amistad de larga data y una señal de nuestro deseo compartido de ver a Francia y al Reino Unido construir su futuro juntos”, según escribió en el diario The Times.

La embajadora de Francia en el Reino Unido, Hélène Duchêne, visiblemente emocionada, dijo a los periodistas: “Es un momento muy conmovedor”. La transferencia, financiada por el Reino Unido, es el resultado de más de un año de planificación y estudios técnicos. Incluyó dos viajes de prueba con una reproducción a escala real del tapiz. Anteriormente, se había considerado prestarlo a Londres en dos ocasiones: en 1953 por la coronación de la Reina Isabel II y en 1966 por el 900º aniversario de la Batalla de Hastings.

No obstante, el traslado no estuvo exento de preocupaciones. Algunos expertos advirtieron que el viaje podría causar daños irreversibles a una obra ya debilitada por 30 desgarros y casi 10 mil agujeros. Un estudio de 2021 alertó sobre los “riesgos adicionales” que implicaba un desplazamiento de más de dos horas. Nicholas Cullinan aseguró que “se ha dedicado una cantidad de reflexión, planificación y cuidado sin precedentes”. El tapiz permanecerá en su caja especial a prueba de impactos durante unos días para “aclimatarse”, tras lo cual se realizará una revisión de su estado.

El gobierno británico acordó proporcionar una cobertura de seguro estimada en 800 millones de libras esterlinas (más de 1.000 millones de dólares) en caso de que el tapiz sufra daños importantes. Peter Ricketts, ex embajador del Reino Unido en París que ayudó a coordinar la transferencia, insistió en que la obra será devuelta a Francia “sana y salva”. La cuantiosa cobertura del seguro, según Ricketts, “demuestra lo serio que somos respecto a asegurarnos de que regrese en buen estado”.

Una historia inconclusa tejida en hilo

Muchos estudiosos creen que el tapiz fue realizado por mujeres artesanas inglesas en Canterbury o sus alrededores, al sur de Inglaterra. Probablemente fue encargado por el obispo Odo de Bayeux —hermanastro de Guillermo el Conquistador— en 1077, para decorar la nueva catedral de su ciudad natal, según el museo del tapiz.

La curadora del proyecto, Millie Horton-Insch, describió la obra como “un documento increíblemente humano… hay mucho con lo que la gente puede empatizar y relacionarse”. El tapiz muestra 627 figuras y 737 animales, incluidos caballos, perros y aves. Solo aparecen seis mujeres: una posiblemente agredida, una llorando y una huyendo de una casa en llamas abrazando a un niño.

El presidente Emmanuel Macron escribió: “El tapiz de Bayeux es una historia inconclusa. Su conclusión se nos escapa. Nos corresponde escribir el próximo capítulo, en un espíritu de respeto, confianza y renovada alianza”.

Fuente: Infobae

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