El Niño se intensificará en 2026: México activa plan de emergencia

Las autoridades meteorológicas de México han anticipado que el fenómeno de El Niño se fortalecerá hacia finales de 2026 y se extenderá hasta la primavera de 2027, lo que podría generar lluvias irregulares, un incremento en la actividad ciclónica y temperaturas extremas en diversas regiones. Ante este panorama, el gobierno federal ya ha puesto en marcha un plan nacional de monitoreo y prevención para mitigar posibles afectaciones.

De acuerdo con los pronósticos oficiales, la probabilidad de instalación de El Niño para los próximos meses oscila entre 97% y 100%. La Coordinación Nacional de Protección Civil ha instruido la activación de refugios temporales, la elaboración de mapas de riesgos y la implementación de sistemas de alerta temprana, especialmente en estados costeros y zonas vulnerables del país.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Protección Civil presentaron el pasado 9 de julio, durante la conferencia matutina, el panorama de riesgos y las acciones a seguir. El coordinador general del SMN, Fabián Vázquez Romaña, explicó que este evento climático es cíclico, ocurre cada dos a siete años y se caracteriza por el calentamiento de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial, provocando alteraciones en los patrones de lluvia y temperatura.

Pronóstico de intensidad para El Niño 2026-2027

Vázquez Romaña detalló que la región monitoreada, conocida como Niño 3.4, ha mostrado un calentamiento sostenido durante los últimos dos meses, alcanzando 29.2 grados Celsius en la superficie marina. Esta cifra se encuentra apenas 0.2 grados por debajo del máximo histórico registrado en noviembre de 2015. En sus declaraciones, el especialista advirtió:

“Ya cruzamos la línea donde se establece El Niño y las proyecciones son de que sí pudiéramos llegar justo a rebasar la línea del Niño muy fuerte o al menos estar muy cercano”.

Las proyecciones indican que el pico de intensidad de El Niño coincidirá con el cierre de 2026, durante la temporada de lluvias y el invierno, para luego disiparse gradualmente en la primavera de 2027. Según los modelos, la probabilidad de un evento de Niño muy fuerte para el trimestre noviembre-diciembre-enero es de 63%.

Entre los principales efectos previstos se encuentra un aumento en la formación de ciclones tropicales en el Pacífico, con un rango estimado de 18 a 21 sistemas para este año, superando el promedio de temporadas anteriores. Al respecto, Vázquez Romaña señaló:

“No todos estos ciclones van a entrar al país, simplemente que vamos a tener mayor frecuencia de formación, pero muchos se van a alejar de la costa, otros probablemente se acerquen”.

El impacto de El Niño no será uniforme. De mayo a octubre se prevén lluvias por debajo del promedio en el centro y sureste del país, aunque no se descartan episodios puntuales. En contraste, durante el invierno aumentarán los frentes fríos y las lluvias intensas en el norte. Para la primavera de 2027, el pronóstico incluye más ondas de calor, riesgo de incendios forestales y problemas en la calidad del aire en zonas urbanas.

Plan de prevención y alertamiento del gobierno mexicano

La Coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó que por instrucción de la presidencia se han intensificado las reuniones de coordinación con dependencias federales y estatales, con énfasis en los estados costeros y municipios con alto riesgo de inundación o deslaves. Velázquez explicó:

“Estamos instalando estos puestos de comando que encabezan los señores gobernadores y gobernadoras”.

Protección Civil mantiene comunicación directa y diaria con el SMN y actualiza en tiempo real los mapas de riesgos en conjunto con la Comisión Nacional del Agua. Este trabajo incluye la supervisión de presas, cuerpos de agua y zonas susceptibles de afectación. Actualmente hay once puestos de comando instalados de los diecisiete contemplados en entidades costeras, y se prevé concluir la cobertura nacional la próxima semana.

Como parte de la estrategia, el gobierno federal está afinando el sistema de alertamiento temprano por telefonía celular para huracanes, lo que coloca a México entre los pocos países del continente americano con esta tecnología. Este mecanismo permitirá informar de manera masiva y oportuna a la población.

Velázquez Alzúa subrayó que el Plan DN-III de la Defensa, el Plan Marina y las misiones de enlace de Protección Civil federal están activos en todo el país, con capacidad de desplegar auxilio inmediato en caso de emergencia. También destacó la importancia del involucramiento comunitario y la difusión de información preventiva, como la limpieza de calles y el monitoreo de refugios temporales.

Durante julio y agosto se espera una disminución de lluvias especialmente en el noreste, mientras que para septiembre y octubre el pronóstico es de precipitaciones en rangos normales o superiores en regiones del noroeste. El monitoreo se mantendrá durante toda la temporada de lluvias y ciclones, y las autoridades llaman a la población a seguir los avisos oficiales y participar en las acciones preventivas.

Fuente: Infobae

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