Dibu Martínez se cuestiona: «Va a llegar mi momento» tras el sufrido triunfo argentino

La selección argentina vivió una noche de emociones extremas en Atlanta al remontar un 0-2 en contra frente a Egipto con apenas diez minutos por jugar. El héroe de la jornada fue Lionel Messi, quien anotó el empate, dio una asistencia y media (su indicación mágica a Julián Álvarez derivó en la habilitación a Lautaro Martínez para el centro que Enzo Fernández convirtió en el 3-2 definitivo). Sin embargo, en medio de la euforia, una figura clave del equipo se mostró insatisfecha consigo misma.

Se trata de Emiliano Martínez, el arquero que ha sido fundamental en cada título de la era Lionel Scaloni. Visiblemente afectado, el guardameta no pudo evitar sentirse responsable por no haber evitado al menos uno de los tres goles rivales (uno de ellos fue anulado correctamente por el VAR). El triunfo clasificó a la Albiceleste a los cuartos de final de la Copa del Mundo en Norteamérica, pero para Dibu la alegría quedó empañada por su propia autocrítica.

“Después del 2 a 0 la vi negra. La verdad es que sentí un poco como que no pude ayudar a nadie. Y esa sensación de irme a casa sin poder ayudar nunca la tuve acá en la selección. Pienso que ya va a llegar mi momento”, declaró el marplatense a TyC Sports antes de subirse al micro para abandonar el estadio. Esa frase, cargada de honestidad y de advertencia, refleja el carácter de un futbolista que incluso Messi ha elogiado en repetidas ocasiones desde Qatar 2022.

“Necesito ayudarlos un poco más, ellos me están salvando muchos partidos, así que me voy a mentalizar en ayudarlos yo a ellos”, agregó el arquero del Aston Villa sobre lo que se viene en el calendario argentino. El próximo sábado, a las 20:00 (hora de Ecuador), los campeones del mundo buscarán un lugar en semifinales enfrentando a Suiza. Y Dibu sabe que, aunque el equipo no sufrió demasiados ataques, cada error se pagó caro: en el 1-0, Ibrahim le ganó en el salto a Lisandro Martínez; en el gol anulado por falta, la definición fue perfecta; y en el segundo tanto, Ziko remató a quemarropa tras un centro atrás.

Martínez recibió cinco goles en lo que va del Mundial con Argentina (IMAGN IMAGES via Reuters/Dale Zanine)
Martínez recibió cinco goles en lo que va del Mundial con ArgentinaFuente: IMAGN IMAGES via Reuters/Dale Zanine

¿Fue por eso que en la celebración del vestuario se lo notó más contenido que de costumbre? Cuando todo parecía perdido para Argentina en el Mundial 2026, el equipo rescató un resultado épico. Por eso Martínez se trazó un nuevo reto: “Estaba hablando con los chicos de que en la Copa del Mundo pasada no nos pasó lo de estos dos partidos, es lindo afrontar lo que viene y que, si hay que sufrir, hay que sufrir. Pasó con Cabo Verde y Egipto. En el camino va a haber un partido que no suframos tanto”, vaticinó.

Más allá de su autocrítica, hay que recordar que Dibu no llegó al Mundial en su mejor forma. El 20 de mayo, a diez días de incorporarse a la concentración, Martínez se fracturó el dedo anular de la mano derecha en la antesala de la final de la Europa League con el Aston Villa ante el Friburgo. A partir de esa lesión, se puso en marcha un plan contrarreloj para que pudiera estar en la lista de 26. Fueron 27 días entre aquella definición y el debut contra el combinado africano. Prefirió no operarse para no perderse el torneo, y optó por un tratamiento especial coordinado por el médico de la Selección, Daniel Martínez, y el fisioterapeuta Pablo Capuchetti.

Dibu mira al cielo. El arquero de Argentina espera ayudar más al equipo de cara a la definición del Mundial (REUTERS/Hannah Mckay)
Dibu mira al cielo. El arquero de Argentina espera ayudar más al equipo de cara a la definición del MundialFuente: REUTERS/Hannah Mckay

“Sufrí mucho estos días para bajar la inflamación. Me habrá vendado 75 veces el fisio. Fue un preparativo totalmente diferente. No pude hacer mucho en campo. Obvio, con Martín (Tocalli, entrenador de arqueros), con Capu, el fisio, era triple turno tratando de sacar la hinchazón del dedo, que la verdad era mucha. Le dejé a mi cuerpo tratar de curarse solo. No me operé y fue la mejor decisión”, comentó en zona mixta tras el 3-0 contra Argelia.

Esa capacidad de superación, la misma que mostró el equipo para remontar un 0-2 en el epílogo, es una marca de este plantel. Y el arquero de 33 años tiene un objetivo individual: convertirse en el guardameta con más vallas invictas en la historia de la selección argentina. Aunque ya no podrá lograrlo en esta Copa del Mundo, quiere quedar a un paso: acumula 43 partidos sin recibir goles en 64 encuentros con la camiseta celeste y blanca, y, de máxima, restarían tres cruces para acercarse al récord de Chiquito Romero (47 porterías a cero).

Un talismán del seleccionado tiene un desafío. Después de una puesta a punto complicada, el papá de Santino y Ava se siente en deuda. Tranquilo, Dibu: el pueblo argentino confía en que, cuando más se lo necesite, esos guantes de oro volverán a aparecer para sostener a un equipo que busca la gloria eterna.

Fuente: Infobae

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