Finalizada la Copa del Mundo de 2026, México aspira a capitalizar el impulso generado y consolidarse como un destino confiable para la organización de eventos internacionales de primer nivel.
En este contexto, la mandataria Claudia Sheinbaum fue consultada el pasado 8 de julio sobre la viabilidad de que el país sea anfitrión del Mundial de Clubes de la FIFA 2029. Su respuesta fue cautelosa: señaló que el Gobierno analizará la propuesta y evaluará el impacto económico y turístico derivado del Mundial 2026 antes de definir una postura oficial respecto al respaldo de la candidatura.
Meses atrás, la Federación Mexicana de Fútbol, liderada por Mikel Arriola, ya había confirmado su intención de postular a México como sede del Mundial de Clubes 2029.
El principal argumento a favor es la infraestructura de clase mundial que dejó el Mundial 2026: estadios completamente renovados, ciudades con experiencia reciente en torneos FIFA, una amplia oferta hotelera y mejores conexiones aéreas y de transporte. Estos factores posicionan al país entre los candidatos con mayores fundamentos para organizar una nueva competencia internacional.

Los estadios que podrían albergar el torneo
Aunque la FIFA aún no ha dado inicio formal al proceso de selección, México dispone de varios recintos que cumplen, o están cerca de cumplir, con los estándares internacionales requeridos para un evento de esta magnitud.
El Estadio Ciudad de México (antes Estadio Azteca) es el principal candidato. Tras su remodelación para el Mundial 2026, se mantiene como el recinto más emblemático del país. Su capacidad superior a 80 mil espectadores, la modernización de sus instalaciones y su historia como escenario de tres Copas del Mundo lo convierten en el favorito para albergar la final si México logra la sede.

El Estadio BBVA, en Monterrey, también es una opción destacada. Su diseño contemporáneo, infraestructura tecnológica, zonas de hospitalidad, espacios para prensa y experiencia en eventos internacionales lo colocan entre los inmuebles mejor calificados de América Latina.

En Guadalajara, el Estadio Akron es otro candidato natural. Además de haber sido sede del Mundial 2026, cuenta con una capacidad superior a 45 mil aficionados, instalaciones modernas y una operación ya probada bajo los estándares de la FIFA.

Si el organismo decidiera utilizar más de tres sedes, el Estadio Universitario, en Monterrey, sería el siguiente en la lista, gracias a la infraestructura de la ciudad y a su capacidad cercana a los 42 mil espectadores.

El Estadio Olímpico Universitario, en la Ciudad de México, también podría ser considerado debido a su aforo superior a 70 mil aficionados y a que la capital ya cuenta con la infraestructura logística desarrollada para el Mundial 2026.
No obstante, ambos recintos requerirían adecuaciones para cumplir con todos los requisitos operativos de la FIFA.

Los requisitos que exige la FIFA para los estadios
La capacidad de un estadio es solo uno de los factores que evalúa la FIFA. Para albergar el Mundial de Clubes, los recintos deben contar con:
- Cancha de pasto natural con medidas reglamentarias
- Iluminación adecuada para transmisiones internacionales
- Zonas de prensa completamente equipadas
- Vestidores de nivel internacional
- Salas médicas
- Áreas para controles antidopaje
- Tecnología compatible con el sistema VAR
También son indispensables estrictos protocolos de seguridad, accesibilidad para personas con discapacidad, rutas de evacuación certificadas, espacios para patrocinadores y áreas de hospitalidad para invitados y autoridades.
La evaluación va más allá del inmueble. La FIFA analiza la capacidad hotelera de cada ciudad, la conectividad aérea, los centros de entrenamiento disponibles, el transporte para equipos y aficionados, así como la infraestructura de seguridad y movilidad necesaria para garantizar el desarrollo del torneo.

Los países que competirían con México por la sede
La candidatura mexicana no será sencilla. Varios países ya han manifestado su interés en organizar el Mundial de Clubes 2029.
Entre los principales aspirantes destaca Brasil, que cuenta con varios estadios mundialistas y experiencia reciente en grandes eventos.
También figura Qatar, respaldado por la infraestructura construida para la Copa del Mundo de 2022, además de Estados Unidos, que buscaría aprovechar su capacidad organizativa tras albergar la edición de 2025.
A ellos se suma una posible candidatura conjunta de España y Marruecos, dos países que continúan fortaleciendo su infraestructura rumbo al Mundial de 2030 y que también aspiran a mantenerse como sedes recurrentes de las competencias de la FIFA.
La decisión final aún tardará algunos años, pero México parte con un argumento difícil de igualar: contar con infraestructura recién modernizada y probada en un Mundial.
Fuente: Infobae