Xbox ha desembolsado cerca de 80.000 millones de dólares (unos 70.194 millones de euros) en la última década para fortalecer su servicio de suscripción al estilo Netflix. Sin embargo, la compañía ha reconocido que esta apuesta no rindió los frutos esperados.
Este lunes, de acuerdo con un informe de Bloomberg, la nueva directora ejecutiva de Xbox, Asha Sharma, envió una carta interna al personal confirmando el despido de 3.200 trabajadores —equivalente al 20% de la plantilla— y la salida de cinco estudios de videojuegos como parte de una reestructuración profunda. En esa comunicación, Sharma afirmó que Xbox atraviesa «la crisis de hardware más grave de su historia».
Sharma asumió el cargo en febrero, proveniente de Instacart y Meta, reemplazando a Phil Spencer. También dejó su puesto la presidenta de la división, Sarah Bond, quien fue la arquitecta de la estrategia que destinaba 1.000 millones de dólares (unos 877 millones de euros) anuales a Game Pass.
La ambición de Xbox de convertirse en el Netflix de los videojuegos implicó un gasto cercano a los 80.000 millones de dólares, incluyendo las compras de Activision Blizzard por 69.000 millones y de ZeniMax por 7.500 millones.
La gran jugada consistió en ofrecer títulos superventas como Call of Duty en Game Pass desde el día de su lanzamiento, sin costo adicional. La idea era que los suscriptores disfrutaran de un catálogo amplio y de alta calidad, pero los resultados no acompañaron.
Además de Call of Duty, Xbox incluyó en el servicio juegos como Skyrim y Doom. No obstante, la meta fijada en 2017 de alcanzar 77 millones de suscriptores para el año fiscal 2026 quedó muy lejos. Según un documento divulgado durante la demanda por la compra de Activision Blizzard, la plataforma apenas suma 30 millones de suscriptores, cuatro millones menos que en 2024, según reportó The Wall Street Journal.
El incremento del precio de la suscripción Ultimate de Game Pass de 17,99 a 26,99 euros (un 50% más) en octubre pasado provocó cancelaciones masivas a nivel global, de acuerdo con el portal GamesRadar. Sharma, como uno de sus primeros movimientos, revirtió el costo a 20,99 euros en abril.
Este revés no significa que un servicio como Game Pass esté condenado al fracaso. El problema de fondo, según una investigación de la firma Circana recogida por Gamespot, es que la mayoría de los jugadores en Estados Unidos consumen, como máximo, dos títulos al año, y un tercio del mercado ni siquiera compra uno.
Incluir un juego como Call of Duty, cuyo precio individual es de 69,99 euros, en un servicio bajo demanda canibalizó las ventas. Según Bloomberg, Xbox dejó de percibir más de 300 millones de dólares en ventas de este título en consolas Xbox y PC durante 2024, mientras que PlayStation concentró el 82% de las ventas de Call of Duty: Black Ops.
Sharma ha impulsado cambios directivos, nombrando a Helen Chiang (exjefa de Mojang) como directora de Operaciones, junto a Scott Van Vliet y Matthew Ball. Además, los estudios Mojang (Minecraft) y King (Candy Crush) —los dos con más usuarios activos— reportarán directamente a Sharma.
En declaraciones de junio en el canal oficial de YouTube de Bloomberg, la ejecutiva aseguró que Game Pass ya se había recuperado tras meses de caídas y volvía a crecer. El nuevo objetivo es alcanzar más de mil millones de jugadores diarios en múltiples plataformas.
Como parte de la nueva estrategia, Call of Duty dejará de estar disponible en Game Pass el mismo día de su lanzamiento. Mientras los juegos multijugador continuarán en el catálogo, Microsoft apostará por más títulos exclusivos de Xbox para incentivar la compra de consolas.
Fuente: Infobae