Un reciente análisis ha puesto sobre la mesa una realidad preocupante en el mundo del entretenimiento audiovisual. Según el informe ‘Los modelos de hogares en las películas y series más vistas’, presentado este miércoles en Madrid por la asociación The Family Watch, el 56% de los sistemas familiares que aparecen en las películas y series más vistas en España son conflictivos, fragmentados o desestructurados.
El estudio se elaboró a partir del análisis detallado de 158 personajes extraídos de 40 producciones de gran audiencia. Se incluyeron las diez series y las diez películas más vistas tanto en televisión como en plataformas de streaming durante 2025.
La directora general de The Family Watch, María José Olesti, explicó la relevancia del hallazgo: “Los resultados del informe son especialmente relevantes, pues la ficción construye el imaginario colectivo y representa lo que es normal, deseable o posible. Que, por ejemplo, no muestre el deseo de formar una familia por parte de los jóvenes españoles, que un porcentaje alto, si la tienen, es un dato muy significativo”.
Personajes en transformación y hogares en crisis
Los investigadores detectaron que tanto jóvenes como adultos en la ficción están “en pleno proceso de transformación, redefiniendo sus identidades y buscando una nueva forma de pertenecer a la sociedad”. Esto provoca que la familia deje de ser una institución estable y se convierta en un espacio de negociación o tensión. Según los autores, “las ficciones no representan los vínculos biológicos como nada seguro ni como protección o pertenencia”.
Las cifras son contundentes: un 33% de las familias se presentan como una institución problematizada o en crisis. En el extremo opuesto, apenas un 5% de las historias muestran un modelo familiar aspiracional o claramente positivo.
A pesar de que las estructuras familiares aparecen debilitadas, la principal función narrativa de muchos personajes es precisamente mantenerlas unidas. El 28% de los personajes desempeña un papel de sostén emocional, superando a las figuras de autoridad (22%) y a los personajes que generan el conflicto (20%).
La ausencia familiar como recurso narrativo
El informe destaca que la ausencia familiar es un recurso deliberado en los guiones. Prácticamente uno de cada cuatro personajes (23%) carece de familia, una condición que afecta directamente a su identidad. Esta ausencia se utiliza con tres fines narrativos: como motor positivo que impulsa al personaje a tomar decisiones, como rasgo característico de los antagonistas (la mayoría de los villanos son huérfanos) o como una realidad invisibilizada que no influye en la trama.
Factores de visibilidad y el rostro femenino del cuidado
Los investigadores identificaron cuatro factores clave que determinan el peso de la familia en pantalla: el género audiovisual (la cercanía y lo intergeneracional potencian el peso familiar, mientras que la acción lo relega), el lugar en el conflicto (si la trama se resuelve dentro del hogar o no), el formato narrativo (las miniseries ofrecen un retrato más intenso de los vínculos) y el contexto histórico.
En el 62% de los casos analizados, la historia familiar influye de manera decisiva en la identidad y el código moral del personaje. Solo en un 6% no tiene impacto. El estudio también establece que en la ficción conviven tres tipos de imaginarios: el del afecto y la pertenencia (‘Padre no hay más que uno’), el del deber y el legado (‘La sociedad de la nieve’, ‘House of the Dragon’) y el del conflicto puro como motor narrativo (‘The Boys’ o ‘Élite’).
Por otra parte, The Family Watch confirma que el cuidado familiar sigue teniendo rostro femenino. La madre figura como cuidadora principal en el 26% de los casos, mientras que el padre lo es en el 11%. Por el contrario, la ausencia familiar se asocia sobre todo a personajes masculinos: el 19% de los hombres desempeñan ese papel narrativo, frente al 3% de las mujeres. Aunque la corresponsabilidad aparece en el 22% de las producciones analizadas, todavía ocupa una posición “minoritaria”, según los investigadores.
“La corresponsabilidad comienza a aparecer en la ficción, pero todavía no cuestiona de manera significativa un modelo de cuidados que continúa muy vinculado a la figura materna”, señaló el investigador Ernesto García.
Recomendaciones para la industria y las administraciones
El informe concluye con cinco líneas de actuación dirigidas tanto a la industria audiovisual como a las administraciones públicas. Entre ellas, recomiendan:
- Incorporar en la ficción el deseo de formar un hogar como un eje narrativo legítimo.
- Visibilizar el cuidado y distribuirlo de forma más equilibrada entre hombres y mujeres.
- Mostrar una mayor diversidad de modelos familiares.
- Que las administraciones públicas introduzcan criterios de representación familiar en las políticas de financiación audiovisual.
- Impulsar la alfabetización audiovisual para fomentar una mirada crítica sobre los modelos familiares presentes en la ficción.
Fuente: Infobae