Haraquiri gubernamental: El SNAI pasa de pagar USD 251.000 a USD 409.000 en combustible por el retiro del subsidio

El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) adjudica un nuevo y cuantioso contrato de combustible para mover 292 vehículos durante un plazo de 410 días.

La beneficiaria es la empresa ATIMASA S.A., una vieja conocida de la institución que, bajo la sombra de la multinacional Primax, asegura un negocio cuyo costo se dispara en comparación con su acuerdo anterior.

El nuevo contrato, signado con el código PE-SNAI-2026-001, se adjudica por un valor de USD 409.416,47. Esta cifra representa un salto abismal frente al contrato Nro. 009-2024, suscrito apenas en octubre de 2024 con la misma Atimasa, que entonces tenía un valor de USD 251.401,04. En menos de dos años, el costo del servicio para el mismo parque automotor de 292 vehículos aumentó en más de USD 158.000, un 62% más entre ambos contratos.

¿Por qué aumentó el costo?

En el Informe de Necesidad del 23 de marzo de 2026, la administración del contrato reconoce abiertamente la crisis de costos que atraviesa el sector.

Marcia Victoria Muela Chumaña, administradora del contrato anterior, señala en su memorando de octubre de 2025 que, tras la emisión del Decreto Ejecutivo Nro. 126 (retiro del subsidio), el precio del diésel premium escaló a USD 2.80 por galón. Actualmente el precio de ese hidrocarburo está en USD 3,25, el cual estará vigente hasta el 11 de julio de 2026.

En tanto, las gasolinas Extra y Ecopaís tienen un costo actual de USD 3,31 por galón. Y, la Súper fluctúa entre los USD 5,60 y USD 5,80.

El documento oficial señala que, “considerando el Decreto Ejecutivo Nro 126, y el alto incremento en el consumo mensual del combustible, solicito a su autoridad, disponga a quien corresponda iniciar un nuevo proceso de contratación”.

El SNAI, al planificar su presupuesto referencial, asume esta nueva estructura de costos como inevitable. Por ejemplo, detalló un gasto mensual de casi USD 23.000 en septiembre de 2025, cuando un año antes el consumo apenas rozaba los USD 9.600.

Un proceso sin competencia real

El camino hacia la adjudicación de Atimasa estuvo marcado por la falta de rivales. El primer intento de contratación, el proceso PE-SNAI-2025-001, terminó en fracaso.

César Augusto Calderón Villota, Coordinador General Administrativo Financiero del SNAI, resolvió “declarar desierto el Procedimiento Especial por no haberse presentado oferta alguna“.

Sin embargo, tras la reapertura del proceso en 2026, Atimasa aparece como el único oferente con una propuesta técnica y económica que se ajusta al nuevo presupuesto.

La Comisión Técnica no dudó en calificar a la empresa con el máximo puntaje: “concluye que la oferta presentada por Atimasa S.A. cumple con todos los requisitos mínimos requeridos por el SNAI, obteniendo además una calificación total de 100 puntos”.

Incluso ante errores en la oferta, la Comisión Técnica actuó con celeridad para “convalidar” las fallas. Se cuestionó, por ejemplo, que una empleada de Atimasa figurara como “Ejecutivo de Cuentas” cuando el pliego exigía un “Supervisor”. La empresa simplemente respondió que la funcionaria tiene la experiencia necesaria y la Comisión aceptó la explicación sin más.

El costo de la operatividad

El SNAI justifica este gasto alegando que sin combustible la seguridad del país colapsaría.

El contrato Nro. 004-2026 fue firmado el 18 de mayo de 2026.

Radio Pichincha

LV

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