Físico argentino desvela las claves del eclipse solar del 12 de agosto

El próximo 12 de agosto, España será el epicentro de un eclipse solar que cruzará la península ibérica de oeste a este. Durante varios minutos, la Luna cubrirá parcial o totalmente el Sol, ofreciendo un espectáculo celeste destacado. El físico teórico argentino José Edelstein, profesor en la Universidad de Santiago de Compostela e investigador del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías, ha explicado las claves de este fenómeno. Edelstein, autor de ‘Trece maneras de mirar el cielo’, también ha creado un curso online sobre la historia y cultura de los eclipses.

«Sabemos que en el pasado los eclipses tienen que haber sido mucho más largos»

Jose Edelstein, físico teórico

Edelstein define un eclipse como la interposición de un cuerpo entre otros dos. En el caso del eclipse total de Sol, la Luna se alinea entre la Tierra y el Sol. El físico destaca un hecho fortuito: la Luna y el Sol tienen casi el mismo tamaño aparente debido a su distancia, permitiendo eclipses totales. Menciona el antiguo teorema de Tales de Mileto que relaciona tamaño aparente con distancia y tamaño real. «Es sorprendente que en el único planeta que sabemos que hay vida pase esto, ¿no?», comenta. Además, explica que la Luna se aleja de la Tierra 3,8 centímetros al año, por lo que en el pasado los eclipses fueron más largos y en el futuro dejarán de ocurrir. «Vivimos en una época en la que tienen casi el mismo tamaño», añade.

Un eclipse solar total que recorrió América del Norte en 2024 se ha podido ver parcialmente desde Galicia y Canarias (M. Dylan / Europa Press)

¿Por qué no hay un eclipse cada mes? El cono de sombra de la Luna tiene unos 370.000 kilómetros de largo. Cuando la punta del cono toca la Tierra, se genera un eclipse total. La sombra circular se desplaza con la rotación terrestre, creando una franja. En el eclipse de agosto, la totalidad durará más de un minuto y medio en el centro de la franja.

«Baja un poco la temperatura, aparecen unos vientos muy repentinos y, además, si en esos segundos levantas la vista, ves la corona solar»

Jose Edelstein, físico teórico

Edelstein insiste en la diferencia entre un eclipse parcial y total. Con un 99% de cobertura, casi no se nota la oscuridad. En cambio, la totalidad provoca un oscurecimiento abrupto, caída de temperatura, vientos repentinos y la visión de la corona solar, de un color blanco plateado. «Yo siempre me reía de la gente que viajaba para ver eclipses, hasta que el 2020 vi uno y debo decir que es espectacular», confiesa. También menciona el curioso efecto de las sombras de las hojas que proyectan múltiples imágenes del eclipse. El momento cumbre será hacia las 20:30 horas con el Sol a 7 grados sobre el horizonte oeste, por lo que recomienda evitar obstáculos en esa dirección.

Un eclipse solar (MICIU/Europa Press)

El eclipse afecta al GPS debido a cambios en la ionosfera. La repentina ausencia de luz solar modifica la cantidad de partículas cargadas, ralentizando las señales. La precisión puede fallar hasta dos metros. «El eclipse es algo inesperado; no es algo que forma parte del ciclo natural», explica Edelstein, aunque recomienda no mirar el GPS durante el fenómeno.

«La Luna no es una bola de billar, sino que tiene montañas y valles»

Jose Edelstein, físico teórico

Las perlas de Baily son destellos brillantes que se ven justo antes y después de la totalidad. Ocurren porque la luz del Sol pasa por los valles de la Luna mientras las montañas aún la bloquean. «Si te toca justo una secuencia de montañas con valles, verías un montón de puntitos brillantes», detalla. Este fenómeno depende de la orografía lunar, modelada por meteoritos.

Jose Edelstein, físico teórico, habla sobre las claves de los eclipses solares (Cedida)

Mirar directamente al Sol durante las fases parciales puede dañar la vista. Edelstein recomienda usar protección ocular adecuada y solo quitársela durante el minuto y medio de totalidad. «En ese minuto y medio uno puede quitarse las gafas y mirar la corona, pero nunca antes y después», advierte. Aunque el eclipse será bajo en el horizonte, la precaución es esencial.

«Fue una enorme sorpresa confirmar de repente que estaba mal la Ley de Gravitación Universal»

Jose Edelstein, físico teórico

Edelstein recuerda que el eclipse más importante para la ciencia fue el de 1919. Antes, Edmond Halley logró la primera predicción moderna de un eclipse usando la ley de Newton, pidiendo colaboración pública. La teoría de Newton se consideraba perfecta hasta que Einstein propuso la relatividad general, que predecía la desviación de la luz por la gravedad. El 29 de mayo de 1919, observaciones desde Sobral (Brasil) y la isla de São Tomé y Príncipe confirmaron esta predicción. «Fue muy complicado, una aventura casi épica», describe Edelstein. El éxito catapultó a Einstein a la fama mundial, convirtiéndolo en un ícono reconocido incluso fuera de la ciencia.

El norte peninsular suele tener cielos nubosos el 12 de agosto, fecha en la que este año se producirá el eclipse solar (Europa Press)

La confirmación de la relatividad general se basó en la observación de estrellas cercanas al Sol durante el eclipse. La luz de estas estrellas se desvía al pasar cerca del campo gravitacional del Sol, haciendo que parezcan alejarse del centro del Sol, como si se agrandara la imagen. Edelstein destaca que sin los eclipses totales, hubiera sido mucho más complicado confirmar la teoría. «Hasta el día anterior era un físico muy relevante, pero ¿quién conoce un premio Nobel?», dice sobre el repentino ascenso de Einstein a la fama.

Fuente: Infobae

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