En Tungurahua se produce semilla de papa con categoría registrada y certificada

La producción de semilla de papa de categoría registrada y certificada consolida a Tungurahua como una de las provincias referentes en la generación de material vegetal de alta calidad, destinado a fortalecer la productividad agrícola, garantizar cultivos más sanos y mejorar la competitividad del sector papero.

En la provincia existen dos operadores de semilla y varios multiplicadores autorizados, ubicados en el cantón Ambato, parroquia Pilahuín; cantón Tisaleo; y, Píllaro, en las parroquias San Andrés y San José de Poaló.

Para alcanzar esta categoría, los operadores deben cumplir con los requisitos establecidos por la normativa nacional, que incluyen la selección de predios aptos, el uso de material inicial autorizado, el cumplimiento de protocolos de manejo agronómico, inspecciones técnicas en campo y evaluaciones de calidad realizadas permanentemente por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP). Este proceso garantiza que la semilla llegue al productor con altos estándares de calidad genética, física y fitosanitaria.

El objetivo de la producción de semilla certificada es poner a disposición de los agricultores un material de siembra confiable, que permita incrementar los rendimientos, reducir la incidencia de enfermedades, mejorar la uniformidad de los cultivos y contribuir a una producción sostenible y rentable.

En Tungurahua se producen variedades altamente demandadas por los agricultores, entre ellas superchola, cecilia, yana shungo y puca shungo, las cuales responden a las condiciones agroclimáticas de la región y a las necesidades del mercado.

Actualmente, la provincia mantiene 17 hectáreas destinadas a la producción de semilla de papa, con un rendimiento promedio de 16,67 toneladas por hectárea desemilla. La producción se desarrolla de manera alternada en diferentes épocas del año, permitiendo mantener una oferta continua para abastecer a los productores y garantizar la disponibilidad permanente de este material para su comercialización.

Como parte del acompañamiento técnico, el MAGP realiza inspecciones en campo durante todas las etapas del cultivo, verifica el cumplimiento de los parámetros establecidos para la certificación y brinda asistencia técnica a los operadores y multiplicadores, fortaleciendo la calidad del material producido en la provincia.

Durante el recorrido por los lotes de producción, Xavier Petruska, director Distrital del MAGP en Tungurahua, destacó el compromiso institucional con el fortalecimiento del sector agrícola y la importancia de fomentar el uso de estos insumos primarios productivos.

«La producción de semilla certificada representa una garantía para nuestros agricultores. Desde el MAGP impulsamos procesos técnicos que permiten disponer de material de excelente calidad, contribuyendo a incrementar la productividad, mejorar los ingresos de las familias productoras y fortalecer la seguridad alimentaria del país. Tungurahua demuestra que el trabajo articulado entre productores y Estado genera resultados que benefician al desarrollo agropecuario”, argumentó Petruska.

Oswaldo Sevilla, productor autorizado, resaltó que el proceso de certificación exige compromiso, disciplina y el cumplimiento permanente de estándares técnicos, pero que los resultados justifican el esfuerzo permanente que se realiza.

«Producir semilla certificada significa ofrecer confianza a otros agricultores. Cada etapa del cultivo es supervisada minuciosamente y debemos cumplir requisitos estrictos para garantizar la calidad. Esto nos permite entregar una semilla sana, con identidad varietal y con mejores perspectivas de producción para quienes la utilizan», finalizó Sevilla.

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