El fútbol mundial tiene una nueva joya: Hamza Abdelkarim, un delantero de 18 años que nunca llegó a debutar en primera división en su país natal y que fue adquirido por el FC Barcelona por 1,5 millones de euros. Este joven, oriundo de El Cairo, llegó a España en calidad de cedido desde el Al Ahly en febrero pasado, y ahora es una de las sorpresas del Mundial 2026. Con la camiseta número 9 de Egipto, se medirá ante la selección argentina en los octavos de final en Atlanta.
Los reflectores sobre el combinado de los “Faraones” suelen apuntar a Mohamed Salah y a Omar Marmoush. Sin embargo, un adolescente que hace apenas meses jugaba en la División de Honor del fútbol juvenil español ha empezado a ganar protagonismo: hoy viste la camiseta de su selección en la cita más importante del planeta.
La trayectoria de Abdelkarim es vertiginosa. En noviembre pasado, aún competía en el Mundial Sub-17 de Qatar con Egipto, donde marcó dos goles y dio una asistencia en cuatro partidos. Tres meses después, el Barcelona ya lo tenía en sus instalaciones. Y antes de que terminara la temporada, el seleccionador Hossam Hassan lo incluyó en la lista para el Mundial 2026 con la selección mayor, una convocatoria que pocos esperaban y que el propio jugador recibió con euforia y determinación.
Según datos de Opta, Abdelkarim se convirtió en el jugador más joven en debutar con Egipto en un Mundial, con 18 años y 165 días. Ese debut ocurrió en el minuto 75 del empate 1-1 ante Bélgica, cuando Salah le cedió su lugar en el campo. El delantero escribió en su cuenta de Instagram:
“Un verdadero honor representar a mi país en este Mundial. Seguimos adelante”
.
La historia del crack egipcio

Hamza Mohamed Abdelkarim Selim nació el 1 de enero de 2008 en El Cairo y se formó en las divisiones inferiores del Al Ahly. Su ascenso fue tan rápido que se convirtió en el debutante más joven del club en todo el Siglo XXI. Creció en una familia trabajadora, con viajes en colectivo y entrenamientos al amanecer, valores de esfuerzo y perseverancia que moldearon su carácter.
Su juego se distingue por tres rasgos clave. Primero, la movilidad entre líneas: no espera el balón parado, sino que busca el espacio entre el mediocampo y la defensa rival. Segundo, la frialdad al definir, con facilidad para finalizar al primer toque. Tercero, la capacidad de acelerar en espacios cortos, peligroso ante líneas defensivas altas.
Jordi Saucedo, arquero del Huesca que se enfrentó a él con el juvenil del Barcelona, lo describió en declaraciones a FIFA como “el típico delantero centro clásico, cuyo juego se basa en retener el balón, estar dentro del área y rematar a puerta”.

El Barcelona se adelantó al Feyenoord y lo incorporó en calidad de préstamo en febrero de 2026, con una opción de compra pactada con el Al Ahly. Problemas burocráticos le impidieron jugar hasta marzo, pero en los 11 encuentros que disputó con el Juvenil A anotó ocho goles, entre ellos un triplete en apenas 15 minutos en una goleada por 9-0 ante Montecarlo. Ese rendimiento bastó para que el club catalán ejecutara la opción de compra: 1,5 millones de euros fijos más cinco millones en variables, según confirmó el propio Al Ahly. De cara a la próxima temporada, todo indica que continuará su desarrollo en el Barça Atlètic, dirigido por Juliano Belletti.
Los elogios de Hansi Flick y el entrenador de Egipto

El nombre de Abdelkarim ya resonaba en el cuerpo técnico del Barcelona antes de que terminara la temporada. Hansi Flick, entrenador del primer equipo culé, fue directo:
“Estamos planeando la pretemporada y valorando la opción de traer caras nuevas de La Masía. Cuando Hamza vuelva del Mundial, veremos si es una opción para nosotros”
. Una señal de que el juvenil está en el radar del primer equipo, especialmente tras la salida de Robert Lewandowski.
Quien ya tomó la decisión fue Hossam Hassan, seleccionador de Egipto, que no dudó en incluirlo en la lista mundialista pese a su edad:
“Hemos visto muchas cosas que nos gustan de Hamza: su personalidad, sus capacidades técnicas, su ambición. Ya estaba por encima de su nivel con los juveniles. Lo seguí en el Mundial Sub-17 y he visto todos sus partidos en el Barcelona. Cuando vino a trabajar con nosotros, me di cuenta de que es un jugador muy bueno para el fútbol egipcio”
. Y agregó: “Puede que sorprenda a algunos, pero tiene todas las cualidades. Lo demostró en el Barcelona, y cuando un jugador rinde en uno de los clubes más grandes del mundo, puede tener una influencia muy positiva en el fútbol egipcio, quizás incluso muy pronto”.
El delantero participó en los cuatro partidos de Egipto en el torneo, siempre como recambio y sin completar más de 15 minutos en ninguno. En el partido ante Brasil, durante los amistosos de preparación, terminó el encuentro y se intercambió la camiseta con Raphinha, otro jugador del Barcelona. Un detalle que dice bastante en el mundo del fútbol.
“Jugamos contra Argentina, no contra Messi”, la contundente frase en la previa del partido

El martes 7 de julio, Abdelkarim y el resto de los “Faraones” tendrán enfrente a la selección argentina en los octavos de final del Mundial 2026, en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta. Cuando le remarcaron que se enfrentaría al gran ídolo del club en el que milita, el delantero fue tajante:
“Jugamos contra Argentina, no contra Messi”
, declaró en conversación con Mundo Deportivo.
Y fue más allá al hablar de lo que siente cada vez que pisa el campo: “Cuando entro al campo, hago lo que me hace feliz, así que no me importa lo que digan o hagan los demás fuera del terreno de juego. Por supuesto, mi atención está puesta en el campo”. Sobre la influencia de Salah en el grupo, Abdelkarim fue elocuente: “No solo está conmigo, sino con todo el equipo. Intenta transmitirnos todas sus experiencias y nosotros, por supuesto, intentamos aprovecharlas. Tener una trayectoria como la de Salah es algo indescriptible; estar a su lado es un sueño y un honor para mí”, concluyó el delantero.
Fuente: Infobae