6 de julio: ¿qué hay detrás del Día del Beso Robado y su origen?

El 6 de julio marca una efeméride peculiar en el calendario mundial: el Día Internacional del Beso Robado. Aunque no figura como una jornada oficial ni tiene un acta de fundación reconocida, diversos registros históricos apuntan a un origen común: Gran Bretaña a mediados del siglo XIX. Con el paso de los años, la costumbre se extendió a otras latitudes.

Esta conmemoración se ha instalado como una referencia anual para hablar del “beso robado”, entendido como un gesto inesperado. En la actualidad, su presencia se ha amplificado en redes sociales, donde circulan imágenes alusivas y se reactiva el debate sobre el significado de su nombre.

Según la versión más repetida sobre su origen, la jornada está vinculada a costumbres del Reino Unido del siglo XIX. En esa época, se describía que algunos hombres sorprendían a mujeres que les atraían con un beso. Ese uso social habría pasado de generación en generación y, ya en tiempos recientes, se popularizó más allá del ámbito británico.

¿Por qué el 6 de julio y qué se sabe realmente?

El Día Internacional del Beso Robado se celebra cada 6 de julio, aunque su origen sigue rodeado de incertidumbre. La tradición suele vincularse con costumbres del Reino Unido del siglo XIX. (Magnific)

El 6 de julio se repite año tras año como la fecha asignada, aunque el punto de partida exacto sigue sin una explicación verificable única. En artículos y fichas de efemérides consultados, el origen aparece señalado como “desconocido”, con una aclaración recurrente: se trata de una celebración practicada en Gran Bretaña desde el siglo XIX y que terminó por expandirse a escala internacional.

En esa misma línea, el relato más difundido indica que el “beso robado” se vinculaba a una práctica social descrita en el Reino Unido decimonónico. De acuerdo con esa versión, el gesto consistía en sorprender con un beso a la persona que despertaba interés. Con el tiempo, la fecha dejó de ser una referencia local y pasó a circular como una jornada internacional no oficial.

Algunos textos también advierten sobre una confusión frecuente: no se trata del mismo evento que el Día Internacional del Beso, que se ubica en otra fecha del calendario, el 13 de abril. La distinción se repite en guías de efemérides, que colocan al 6 de julio como una conmemoración específica asociada al “beso robado”.

La controversia detrás del “beso robado”

El concepto de “beso robado” ha despertado distintas interpretaciones con el paso del tiempo. La conversación actual pone el foco en el respeto y el consentimiento entre las personas. (Magnific)

La denominación “beso robado” se ha convertido en el eje de la jornada y, a la vez, en el punto que genera interpretaciones encontradas. En artículos recientes, la efeméride aparece descrita como una invitación a destacar un beso inesperado, aunque se aclara que debe ocurrir “siempre con su consentimiento”. En ese enfoque, la jornada se presenta como una excusa para exteriorizar sentimientos hacia otra persona.

En notas publicadas en distintos países, el Día Internacional del Beso Robado se describe como una fecha que, sin tener carácter oficial, gana visibilidad cada año por su circulación digital. En particular, se menciona que, al llegar el 6 de julio, las redes sociales se llenan de posteos e imágenes vinculadas al tema.

Al mismo tiempo, parte de la cobertura periodística caracteriza la efeméride como “polémica”. Ese adjetivo aparece asociado a la lectura literal del término “robado”, que puede interpretarse como un acto sin permiso. Por ese motivo, algunos textos incorporan un matiz: proponen entenderlo como un gesto sorpresivo dentro de un marco de acuerdo previo, sin asociarlo a una imposición.

En la forma en que la efeméride circula hoy, el debate convive con su permanencia en el calendario informal. La reiteración anual del 6 de julio consolidó la fecha como una referencia instalada, aunque con interpretaciones diversas sobre el sentido de la expresión.

La imagen más emblemática: el beso de Times Square en 1945

Aunque no explica el origen de la fecha, el beso captado en Times Square tras el fin de la Segunda Guerra Mundial es la referencia visual más asociada a esta conmemoración. (Alfred Eisenstaedt)

Aunque el origen de la conmemoración no está documentado de manera concluyente, varios artículos relacionan el Día Internacional del Beso Robado con una escena que se convirtió en un ícono fotográfico. Se trata de la imagen tomada por Alfred Eisenstaedt, en la que se observa a un marinero besando a una enfermera en Times Square, en Nueva York, el 14 de agosto de 1945.

Según la descripción publicada en una de las notas consultadas, ese día se declaró la victoria de Estados Unidos ante Japón en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. La fotografía se menciona como el “beso robado” más famoso, y suele aparecer como referencia cuando se explica por qué la efeméride gira en torno a un beso inesperado.

En textos de divulgación, también se indica que la jornada recibe otro nombre en inglés: Kissing Day. En esas publicaciones, el 6 de julio se presenta como una oportunidad para destacar el acto de besar, con referencias a sus beneficios y a su presencia en distintas culturas, aunque el foco principal permanece en el carácter sorpresivo que sugiere la etiqueta “beso robado”.

La repetición de la imagen de 1945 funciona como un puente narrativo: no explica el nacimiento de la efeméride, pero sí aporta un símbolo reconocible que suele acompañar la conversación pública cada vez que el calendario marca el 6 de julio.

Fuente: Infobae

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