20 años del final de ‘Aquí no hay quien viva’: un capítulo agridulce que marcó a su creador

Han pasado dos décadas desde que Aquí no hay quien viva llegó a su fin, pero la serie española sigue siendo un referente. Emitida originalmente por Antena 3 entre 2003 y 2006, la comedia aún reúne a unos seis millones de espectadores en plataformas digitales. Con su particular humor, abordó temas como la homosexualidad, la crisis de la vivienda, la especulación inmobiliaria y la precariedad juvenil. Este 6 de julio se conmemoran 20 años del capítulo final, titulado Érase un adiós.

Para Alberto Caballero, creador de la serie, ese desenlace no fue grato. “El final de Aquí no hay quien viva es amargo porque nosotros estábamos así”, declaró en el pódcast Animales Humanos en febrero de 2024. Según Caballero, la serie “acaba en el capítulo 77” y se alargó “incluso más tarde de lo que debía haber acabado”.

Personajes de Juan Cuesta y Emilio Delgado durante una junta de vecinos (Captura de vídeo de la serie de 'Aquí no hay quien viva' / YouTube)

La producción tuvo que finalizar abruptamente porque Mediaset compró parte de la productora y los creadores se trasladaron a Telecinco. No obstante, los derechos de los personajes pertenecían a Antena 3, por lo que nació La que se avecina, cambiando nombres y escenario para evitar problemas legales.

Rodaje agotador

El desgaste del equipo fue enorme. Antena 3 alargó los episodios y optó por una producción continuada que implicaba trabajar a un ritmo frenético. “Luego ya me enteré de qué era eso de la producción continuada: que íbamos a hacer treinta y tantos capítulos del tirón. Ahí fue cuando dije: ‘Vamos a morir’”, recordó Caballero en El País. El creador resumió: “Salieron buenos capítulos, pero el equipo reventó”.

Las malas condiciones se reflejaron en los últimos meses. “A ese nivel de destrozo que nos hicieron, tanto desde el punto de vista de la productora y fundamentalmente la cadena, que no nos cuidó absolutamente nada. Para mí esos tres últimos capítulos me sobraron, porque ya eran parches, ya se había perdido un poco el espíritu de la serie”, afirmó Caballero.

Gemma Cuervo y Mariví Bilbao en 'Aquí no hay quien viva' (Atresmedia)

Los guiones llegaban con horas de margen, las jornadas eran maratonianas y el reparto agotado sufrió las consecuencias. Fernando Tejero, quien interpretaba a Fermín, relató que sufrió una crisis de ansiedad y acabó hospitalizado. Laura Caballero, cocreadora, confesó haber pasado 25 horas seguidas en el plató y luego ir directamente a la sala de montaje.

Además, la serie debía terminar: “Un día llega mi tío [el productor José Luis Moreno], y dice: ‘Nos tenemos que ir a Mediaset, me han hecho una oferta muy importante y tengo problemas con Antena 3’”, recordó Caballero. Así, guionistas y productores supieron que solo disponían de cinco capítulos para cerrar la historia del edificio Desengaño 21.

La solución fue improvisar: “Supimos que teníamos que cerrar la serie con un margen de cinco capítulos”, señaló el guionista Dani Deorador en El País. La excusa argumental fue una plaga de termitas que obligaba a los vecinos a abandonar el edificio.

Alberto Caballero ni siquiera quiso aparecer en el último plano. Aunque estaba previsto que él y Deorador interpretaran a los fotógrafos que retratan a los vecinos, solo apareció el guionista. “Al final dije: ‘No bajo’. Mientras estaban grabando esa secuencia, yo estaba literalmente en el despacho de arriba arrancando unas cortinas”, contó en Animales Humanos. “Por maltrato innecesario al formato y por eso al final decidimos tirar el edificio. Para que argumentalmente no hubiera posibilidad de ir por ahí, por darle un final amargo”, explicó.

Dos décadas después, el final agridulce no ha impedido que Aquí no hay quien viva siga siendo una de las series más queridas de la televisión española. Como dijo María Adánez en el mismo reportaje: “Ahora la ves y si cierras los ojos no suena vieja, está viva. Será eterna”.

Fuente: Infobae

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