La compañía PlayStation ha confirmado su plan de lanzar nuevos videojuegos exclusivamente en formato digital a partir del año 2028. Esta decisión transformará la cuenta de usuario en la única llave de acceso a la biblioteca de juegos, pero con una condición crítica: debe mantenerse activa o se perderá todo el contenido adquirido.
La industria del entretenimiento avanza hacia lo digital, siguiendo los patrones de consumo actuales. Sony, dueña de PlayStation, considera que esta tendencia es irreversible. Por ello, a partir de 2028, los títulos nuevos para sus consolas solo estarán disponibles en formato digital, sin opción a copias físicas.
Los juegos comprados, ya sea en la PlayStation Store o en tiendas físicas, serán en realidad licencias de uso y no productos tangibles. Estas licencias se almacenan en la cuenta del usuario, cuya creación es gratuita. Sin embargo, tienen un plazo de vigencia. Según los términos de Sony, la cuenta puede cerrarse si el usuario no inicia sesión en un periodo de 36 meses.
En la cláusula 21 de los términos de uso, dedicada al cierre de cuentas, se lee:
«Si el usuario no ha utilizado su cuenta durante al menos 36 meses, se pueden tomar medidas para cerrarla.»
La compañía japonesa asegura que notificará al usuario mediante correo electrónico, otorgando un plazo de seis meses para que inicie sesión o se comunique con el servicio de soporte, confirmando que la cuenta sigue activa.
Sony advierte que, una vez cerrada la cuenta, el usuario no podrá acceder a los servicios en línea ni usar los productos digitales adquiridos. Además, califica este cierre como «irreversible».
Microsoft y Xbox: la misma tendencia
Por su parte, Microsoft ha impulsado durante años el juego digital y en la nube entre dispositivos. Aunque no ha anunciado oficialmente el fin del formato físico, se ha sabido que internamente prueba una función para convertir juegos en disco a formato digital.
Estos juegos digitalizados se guardan en la cuenta del jugador de Xbox, que se crea gratis con una cuenta de Microsoft. La empresa aplica un criterio similar para mantener la colección: la cuenta debe estar activa. Microsoft concede un plazo de dos años de inactividad antes del cierre, según sus términos. Esto implica la eliminación de todo el contenido vinculado, incluida la biblioteca de juegos.
Nintendo: sin cierre por inactividad, pero con riesgo
La política de Nintendo es más flexible: en principio, no elimina cuentas por inactividad. Sin embargo, si el jugador decide cerrar su cuenta voluntariamente, perderá toda su biblioteca de juegos digitales, sin posibilidad de recuperarlos.
Este cambio hacia lo digital ofrece ventajas como almacenar decenas de títulos sin ocupar espacio físico en estanterías. Pero también elimina la posibilidad de coleccionar y revivir juegos del pasado. La presión no solo proviene del cierre de servidores, sino también de la propia cuenta, que si permanece demasiado tiempo sin uso, puede desaparecer junto con todos los juegos comprados.
Fuente: Infobae