UE defiende autonomía del deporte tras polémica por suspensión de Balogun

La Unión Europea (UE) se pronunció este lunes sobre el controvertido caso del delantero estadounidense Folarin Balogun, dejando claro que las resoluciones en el ámbito deportivo “corresponden a las instituciones deportivas, no a los políticos”. Así lo manifestó el comisario europeo de Deportes, Glen Micallef, en una declaración que sacudió el panorama del Mundial 2026.

Micallef fue contundente en su mensaje: “Ejercer una influencia sobre las decisiones deportivas socavaría la autonomía del deporte”. La advertencia surgió luego de que la FIFA levantara la suspensión automática de un partido que pesaba sobre Balogun, quien había sido expulsado durante el encuentro contra Bosnia-Herzegovina.

El domingo, el comité disciplinario de la FIFA tomó la medida de suspender por un año la aplicación de la sanción, lo que permitió al jugador de Estados Unidos estar disponible para el duelo de octavos de final contra Bélgica, disputado este lunes en Seattle. Según dos fuentes cercanas al caso citadas por la AFP, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, habría contactado telefónicamente al máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar una revisión del castigo. Además, el secretario de Estado, Marco Rubio, hizo un llamado público para que se anulara la sanción.

El presidente de EE. UU. Donald Trump junto al jefe de la FIFA Gianni Infantino en julio de 2025. Ambos se encuentran en el eje de la polémica tras el perdón de la entidad al delantero Balogun. (REUTERS)
El presidente de EE. UU. Donald Trump junto al jefe de la FIFA Gianni Infantino en julio de 2025. Ambos se encuentran en el eje de la polémica tras el perdón de la entidad al delantero Balogun.Fuente: REUTERS

La UEFA califica la decisión como un acto sin precedentes

La respuesta de la UEFA no se hizo esperar. La confederación europea calificó lo ocurrido como un hecho que “cruzó una línea roja”. En un comunicado oficial, señalaron: “El fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas, que son el fundamento de una competición justa, honesta y transparente”. La entidad expresó su incredulidad ante una resolución que consideró “sin precedentes, incomprensible e injustificable”.

Las críticas también llegaron desde el ámbito político europeo. El ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prevot, cuestionó abiertamente la medida: “Si una llamada telefónica es realmente la razón de esta decisión incomprensible, sería una violación flagrante de las reglas más básicas del fútbol y del deporte”. Prevot añadió: “¿Cómo podría la FIFA todavía defender de manera creíble el juego limpio?”.

El primer ministro belga, Bart De Wever, optó por no emitir comentarios directos. Sin embargo, su equipo de comunicación compartió una publicación satírica en la cuenta de Instagram de su gato, Maximus, donde se veía al felino junto a una tarjeta roja con el mensaje: “¿Tarjeta roja? ¡Yo voy a jugar igual!”.

Desde Suiza, el expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, se sumó a las voces críticas contra la gestión de Infantino. Blatter escribió en su cuenta de X: “Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas políticas”. Y agregó: “Se anulan por reglas, evidencia y órganos independientes. El fútbol nunca debe convertirse en el patio de recreo del poder político”.

El director técnico de la selección de Bélgica, Rudi Garcia, tampoco ocultó su malestar durante una rueda de prensa en Seattle: “No sabía que en la Copa del Mundo de la FIFA el 5 de julio se había convertido en el 1 de abril, y que era el Día de los Inocentes”, ironizó.

Fuente: Infobae

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