La ola de calor que azotó a Europa en la última semana de junio ya se perfila como una de las peores registradas en la historia del continente. Para diversos organismos y especialistas, este fenómeno compite directamente con el episodio de 2003, pues rompió récords de temperatura, impactó a cientos de millones de personas y se vinculó con miles de muertes adicionales.
De acuerdo con un análisis de la agencia AFP, más de dos tercios de los europeos sufrieron temperaturas superiores a 35°C entre el 15 y el 30 de junio. El evento alcanzó a unas 410 millones de personas, una cifra que supera los 320 millones afectados durante la ola de calor de agosto de 2003.
El fenómeno se originó cuando un domo de calor atrapó aire cálido proveniente del norte de África sobre la península ibérica a finales de junio. Posteriormente, avanzó hasta el Reino Unido y comenzó a debilitarse en el centro y este de Europa durante los primeros días de julio.

Los expertos coinciden en que se trató de un episodio histórico por su intensidad, su extensión geográfica y la fecha temprana en que ocurrió. A diferencia de 2003, esta vez muchas de las marcas extremas se registraron antes de que terminara junio.
Álvaro Silva, científico del clima de la Organización Meteorológica Mundial, explicó a la agencia que la duración es uno de los criterios para medir la gravedad de una ola de calor, junto con la intensidad y el alcance territorial.
“Tuvimos muchos récords de temperatura durante esta ola de calor y lo más impresionante es que todavía estábamos en junio. Esa es una gran diferencia”, afirmó.
Francia registró 114 episodios arriba de 40° en menos de dos semanas

El servicio meteorológico Météo-France informó que la ola de calor, que duró 14 días, fue incluso “más intensa” que la de 2003 en Francia, aunque duró dos días menos. Aquel episodio de agosto de 2003 causó 15.000 muertes en el país.
Entre el 17 y el 29 de junio se registraron temperaturas superiores a 40°C en 114 ocasiones, superando el récord previo de 87 casos durante agosto de 2003. Casi toda la población de la Francia metropolitana experimentó en algún momento temperaturas por encima de 35°C.
En Alemania, el servicio meteorológico nacional señaló en una evaluación preliminar que la ola de calor “puede describirse sin ninguna duda como histórica”. El organismo añadió que, desde que existen registros meteorológicos, nunca se había observado en el país una ola de calor tan larga e intensa tan temprano en el verano.

Radim Tolasz, climatólogo del Instituto Hidrometeorológico Checo, comentó a la AFP que el episodio pulverizó máximos previos de temperatura y que, para junio, fue el más prolongado jamás registrado. En Países Bajos, en cambio, ocupó el sexto lugar entre los eventos más graves de los registros.
La Oficina Meteorológica del Reino Unido advirtió que las comparaciones directas con eventos históricos no son simples porque cada ola de calor tiene características distintas. Aun así, definió la reciente como una de las más importantes vividas por el país en las últimas décadas, en especial por la combinación de calor sostenido, humedad excepcional y noches muy cálidas.
Miles de muertes adicionales quedaron vinculadas al episodio extremo

La ola de calor quedó asociada a miles de muertes adicionales en Europa. En Francia, la cantidad de fallecimientos registrados durante la semana iniciada el 22 de junio aumentó 29,1% y eso equivalió a 2.025 muertes más que en la semana anterior.
En España, al menos 1.028 personas murieron por problemas relacionados con el calor durante junio, más del doble que en el mismo mes del año pasado. Bélgica reportó entre el 18 y el 29 de junio un nivel de mortalidad 39% superior al normal, con 1.222 fallecimientos en exceso.
En Países Bajos, las estimaciones provisionales sobre la mortalidad del 22 al 28 de junio señalaron alrededor de 480 muertes más de las esperadas. Según la AFP, la extensión del episodio y su impacto humano explican que ya se lo compare con las peores crisis térmicas del continente.

Los récords de temperatura cayeron en gran parte de Europa y en muchas zonas los termómetros superaron 40 °C. Alemania, Polonia, Eslovaquia, República Checa y Hungría registraron sus temperaturas más altas de la historia, mientras que el Reino Unido, Francia y Suiza alcanzaron nuevos máximos para junio.
La red de científicos World Weather Attribution sostuvo que fue la ola de calor “más grave jamás registrada” si se toma como base un pronóstico de tres días de las temperaturas máximas medias en la región estudiada. Ese grupo añadió que un episodio de esta magnitud habría sido “prácticamente imposible” sin la influencia del cambio climático y que un evento similar en junio de 2003 habría sido cerca de 2°C más frío.
Fuente: Infobae