Inglés desaparecido 10 días aparece viendo el Mundial en un bar de Barcelona

La historia del aficionado británico Michael Hewitt, de 65 años, mantuvo en vilo a su familia y a las autoridades durante más de una semana. El pasado 20 de junio, este seguidor del fútbol emprendió un viaje desde el Reino Unido con destino a Boston, con una escala programada en Barcelona. Su ilusión era presenciar en vivo un partido de la selección inglesa en el Mundial que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá. Hewitt tenía boletos para el encuentro de la fase de grupos entre Inglaterra y Ghana, que curiosamente terminó 0-0.

Sin embargo, a partir del 21 de junio, el hombre dejó de dar señales de vida. La familia, sumamente preocupada, activó una alerta en redes sociales y notificó la desaparición a las autoridades británicas y a la Interpol. Los investigadores verificaron el uso de su pasaporte y descubrieron que, tras aterrizar en Barcelona, nunca abordó el vuelo hacia Estados Unidos, según reportó el diario The Telegraph. Inmediatamente se contactó a la policía española.

Diez jornadas después del extravío, aparecieron pistas clave: se registraron varios pagos con su tarjeta bancaria en un hotel de Barcelona. Al llegar al lugar, las autoridades lo encontraron en el bar del establecimiento, viendo tranquilamente un partido del Mundial.

Su hermano, Gary, explicó al diario The Sun lo ocurrido:

“Perdió su teléfono poco después de llegar a Barcelona, y en él tenía guardados los billetes de avión, así que no hizo el transbordo. Tampoco recordaba ninguno de los números guardados. No pensó en ir a la Embajada, ya que seguía con su pasaporte y dinero, y no creyó que nadie se preocupara. En su lugar, continuó disfrutando de Barcelona viendo los partidos de Inglaterra en los bares”.

Interrogantes sin resolver

La versión de Gary deja varias incógnitas sobre el comportamiento de Michael Hewitt. ¿Por qué, tras perder el móvil, no usó un ordenador para acceder a su correo e imprimir los billetes para viajar a Estados Unidos? ¿Por qué no buscó la manera de avisar a su familia de que se encontraba en Barcelona? ¿Por qué tardaron diez días en identificar sus transacciones bancarias? Son preguntas que, aunque sin respuesta, reflejan el peculiar carácter del protagonista.

Hewitt es un funcionario sindical jubilado y un ferviente seguidor del Leeds United desde la década de 1960, un club que ha pasado varias temporadas en segunda división. Además, ha viajado al extranjero durante décadas para seguir a su equipo y a la selección inglesa, lo que añade más misterio al episodio.

Afortunadamente, todo acabó bien. La familia Hewitt publicó un comunicado en Facebook donde expresaron:

“Como familia, deseábamos desesperadamente un final vergonzosamente simple pero feliz para este horrible episodio, y ahora lo tenemos”.

Fuente: Infobae

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