No data was found

Manta supera todos los casos de dengue de 2025 en apenas seis meses: ¿a qué se debe el aumento?

Aunque el invierno de este año ha sido menos intenso que en temporadas anteriores, los casos de dengue en el distrito Manta, que comprende también a los cantones Jaramijó y Montecristi, siguen en aumento.

La explicación, según las autoridades sanitarias, no está en las lluvias, sino en otro problema que afecta desde hace meses a miles de familias: la falta de agua potable.

La Oficina Técnica de Salud 13D02, que abarca Manta, Jaramijó y Montecristi, confirmó que en lo que va del año se han registrado 1.044 casos de dengue, una cifra que ya supera los 887 contagios contabilizados durante todo 2025.

“Estamos frente a cifras alarmantes”, afirmó Kelvin Carranza, responsable de la Oficina Técnica de Salud, al advertir que, de mantenerse la tendencia, este año podría acercarse a los niveles registrados en 2023, cuando el distrito reportó 2.418 casos.

Manabí cerró el 2024 con 10.572 casos de dengue: la falta de agua en cantones, que lleva a tener el líquido en tanques, va de la mano con el aumento de la enfermedad

La falta de agua favoreció la reproducción del mosquito
A simple vista, el aumento resulta contradictorio. Este año las lluvias han sido escasas y, tradicionalmente, la temporada invernal suele relacionarse con un incremento del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.

Sin embargo, Carranza explicó que el vector permanece durante todo el año porque se trata de una enfermedad endémica. El verdadero problema surge porque la falta de agua obligó a miles de familias a almacenar agua en tanques, cisternas, baldes y otros recipientes.

“El mosquito busca agua limpia para reproducirse. La crisis de abastecimiento ha hecho que muchas personas mantengan reservorios en sus viviendas, y esos espacios se convirtieron en criaderos ideales”, explicó.

Según el funcionario, el insecto puede depositar sus huevos en recipientes muy pequeños, como tapas de botellas, floreros, llantas, bebederos de mascotas, baldes, cisternas e incluso cáscaras que acumulen agua.

Los reservorios domésticos cambiaron el panorama epidemiológico
Las autoridades sostienen que el almacenamiento de agua modificó las condiciones habituales para la reproducción del mosquito.

Ministerio de Salud confirma 38.000 casos de dengue y 45 fallecidos

Aunque el invierno no generó grandes acumulaciones de agua en espacios abiertos, la presencia permanente de recipientes dentro de las viviendas creó miles de nuevos criaderos.

Por ello, la estrategia sanitaria se ha concentrado en eliminar esos focos mediante visitas domiciliarias, destrucción de criaderos, aplicación de larvicida, fumigaciones intradomiciliarias y fumigaciones ambientales en distintos sectores de la ciudad.

Cinco casos graves y una muerte en lo que va del año
El incremento de contagios también ha derivado en cuadros de mayor complejidad.

La Oficina Técnica de Salud confirmó que durante este año se han registrado cinco casos de dengue grave. Uno de ellos terminó con el fallecimiento de un adolescente de 13 años, oriundo del sector Estancia Las Palmas (Montecristi), quien murió en el hospital del IESS mientras recibía atención médica.

Aunque la mayoría de pacientes presenta dengue sin signos de alarma, las autoridades insisten en que la automedicación sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para desarrollar complicaciones.

Carranza recomendó que cualquier persona con fiebre acuda de inmediato al centro de salud más cercano y evite consumir medicamentos antiinflamatorios como ibuprofeno o diclofenaco sin indicación médica.

“La recomendación inicial es utilizar únicamente paracetamol y buscar atención médica para confirmar el diagnóstico”, señaló.

Impacto del brote de dengue en los países de América Latina

Así combate Salud al mosquito transmisor
La Oficina Técnica mantiene un cronograma permanente de control vectorial durante todo el año.

Las brigadas recorren barrios de Manta, Jaramijó y Montecristi para destruir criaderos, aplicar larvicida, fumigar viviendas donde se detectan casos confirmados y realizar fumigaciones ambientales en sectores con mayor incidencia.

Además, trabajan junto con dirigentes barriales, comités ciudadanos y gobiernos locales en mingas de limpieza para eliminar recipientes que puedan acumular agua.

Carranza explicó que la fumigación, por sí sola, no resuelve el problema.

“Cuando fumigamos eliminamos el mosquito adulto, pero si permanecen los criaderos, en pocos días emergerán nuevos insectos. Por eso la prioridad siempre es destruir los lugares donde se reproduce el vector”, indicó.

Se preparan para un posible fenómeno del Niño
Las autoridades sanitarias también mantienen activo un plan preventivo ante la posibilidad de un fenómeno del Niño, que podría incrementar las lluvias durante los próximos meses.

La Oficina Técnica ya presentó su plan de contingencia dentro de las mesas de trabajo del COE cantonal, con acciones orientadas a enfrentar un eventual aumento de enfermedades transmitidas por vectores, como dengue, chikungunya y zika.

fuente el universo

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK