La fascinación por los autos de lujo a veces supera incluso el deber de hacer cumplir la ley. El pasado martes, agentes de tránsito de la región de Corrèze, en el centro de Francia, interceptaron un Ferrari 12Cilindri que circulaba a 200 kilómetros por hora por la autopista A89. Este modelo fue presentado en 2024, justo antes del Gran Premio de Miami, en el marco de la celebración de los 70 años de la marca en Estados Unidos.
Lo curioso del caso es que, tras la detención, los oficiales publicaron en sus redes sociales oficiales un mensaje que dejó ver su lado más humano:
“Nos gustaría tener uno igual en azul”
, imaginando el vehículo con los colores de la gendarmería francesa. A pesar de la admiración, la ley se impuso: el Ferrari fue interceptado en la localidad de Chanteix y su conductor recibió la correspondiente multa.
El sueño de tener un Ferrari, sin embargo, choca contra la realidad. El precio de este automóvil ronda los 400.000 euros, una cifra muy lejana al salario de los policías o al presupuesto de los departamentos de gendarmería. Finalmente, el vehículo terminó en el depósito y el propietario deberá enfrentar las consecuencias legales de conducir a exceso de velocidad.
“Haz rugir el motor”
Esta no es la única anécdota de este tipo que se ha vuelto viral. En Milán, otro agente detuvo a un conductor de Ferrari por circular a más de 80 km/h en una zona limitada a 30 km/h. El incidente quedó registrado en video por el propio conductor, quien lo compartió en redes. En las imágenes se observa al policía elogiar el auto:
“¡Es uno de los autos más bellos del mundo!”
, exclamó en inglés. Luego, mientras preparaba la multa, le pidió:
“Haz rugir el motor” para escucharlo cantar.
El conductor, lejos de molestarse, celebró la interacción en sus redes sociales:
“Me encanta la policía aquí”
. La publicación superó el millón de reproducciones y acumuló más de 350.000 ‘me gusta’ en Instagram. Sin embargo, el caso también generó críticas, señalando que la policía no se muestra tan obsequiosa cuando detiene a un automóvil común, como un Seat, por exceso de velocidad.
El magnetismo de la marca Ferrari es innegable. Ha inspirado películas, libros y canciones, y sigue alimentando mitos y deseos, incluso entre quienes deben hacer cumplir la ley. Cabe destacar que este modelo ya no ostenta el récord de velocidad absoluta entre autos de calle. Un vehículo chino, el Xiaomi SU7 Ultra, lo superó recientemente en Alemania al alcanzar 496,22 kilómetros por hora. Se trata de un automóvil 100% eléctrico.
Fuente: Infobae