¿Por qué la Antártida se congeló antes que el Ártico? El hallazgo que lo explica

Un análisis publicado este jueves en la revista Science determinó que la glaciación de la Antártida se inició millones de años antes que la del Ártico. El motivo, según los investigadores, no fue un cambio atmosférico, sino un proceso geológico que elevó de manera progresiva la Antártida Oriental.

La conclusión principal del estudio es que el cambio decisivo no empezó en la atmósfera, sino en el interior de la Tierra.

La Antártida se congeló antes que el Ártico porque la elevación gradual del terreno en la Antártida Oriental generó la altitud necesaria para que la nieve permaneciera todo el año y terminara por formar una capa de hielo estable. Ese levantamiento se relaciona con la separación tectónica entre la Antártida y África, y ocurrió millones de años antes de la glaciación en el hemisferio norte.

El trabajo estuvo liderado por la Universidad de Southampton, en Reino Unido, con la colaboración de centros de investigación de Alemania, Países Bajos e Italia.

La separación entre la Antártida y África comenzó en el Jurásico, hace entre 201 y 143 millones de años. Ese desgarro tectónico impulsó una elevación del terreno que se prolongó durante cien millones de años y preparó el escenario para la formación de hielo hace 34 millones de años.

El glaciar Byrd, de rápido movimiento, atraviesa las montañas Transantárticas, fluyendo desde la meseta polar (izquierda) hasta la plataforma de hielo de Ross (derecha)

Thomas Gernon, profesor de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Southampton, afirmó:

“La superficie terrestre de la Antártida se elevó gradualmente hasta el punto en que el hielo pudo asentarse de forma permanente, incluso mientras los océanos polares circundantes, así como las temperaturas globales, se mantenían sorprendentemente cálidas”.

Cómo la elevación del terreno permitió la glaciación

Para reconstruir ese proceso, el equipo empleó modelos computacionales que siguieron la evolución de la superficie de la Antártida Oriental durante cien millones de años. Las simulaciones apuntaron a un papel central de las corrientes de roca caliente bajo los continentes, después de la ruptura de las placas.

Ese fenómeno, descrito como ondas del manto, empujó hacia arriba la superficie de la Antártida Oriental. Según la agencia de noticias, esa dinámica esculpió una vasta meseta y elevó las montañas Gamburtsev.

Los modelos mostraron que hace 45 millones de años gran parte del paisaje ya superaba los 2 kilómetros de altura. Ese umbral permitió que la nieve y el hielo resistieran durante todo el año hasta formar un casquete polar.

Las retroalimentaciones que expandieron la capa de hielo

Una vez iniciada la glaciación, la altitud hizo caer las temperaturas lo suficiente para evitar el deshielo en verano. El estudio señaló una disminución de 1 ℃ por cada 100 metros de elevación, hasta que los glaciares se unieron hace 34 millones de años en la gran capa de hielo actual.

La capa de hielo de la Antártida Oriental es la más grande de la Tierra y almacena suficiente agua congelada como para elevar el nivel del mar a nivel mundial en unos 52 metros si se derritiera por completo (Revista Science)

Philip Goodwin, físico climático de la Universidad de Southampton y coautor del estudio, señaló:

“A medida que la capa de hielo se expandía, su superficie brillante reflejaba más luz solar de vuelta al espacio, enfriando aún más la región”.

El equipo calculó que ese efecto hielo-albedo redujo la temperatura global en alrededor de 1 ℃, según la misma fuente. Aun así, ese enfriamiento no bastó para formar grandes capas de hielo en el hemisferio norte, cuyas masas continentales árticas siguieron en gran medida libres de hielo por su menor altitud.

Goodwin añadió:

“En conjunto, estas retroalimentaciones permitieron que la capa de hielo antártica se extendiera desde las montañas a través del continente, hasta llegar finalmente a la costa”.

La investigación también describió otra respuesta climática: el aire más frío retiene menos vapor de agua y debilita así el efecto aislante que ese vapor ejerce sobre el planeta.

Lo que el hallazgo aporta al estudio del clima terrestre

El trabajo situó el inicio de este proceso en un planeta que era unos 5 ℃ más cálido que hoy. También subrayó que la actual capa de hielo de la Antártida Oriental es la mayor de la Tierra y que almacena suficiente agua congelada como para elevar el nivel global del mar en unos 52 metros si se derritiera por completo.

Gernon afirmó:

“Nuestros hallazgos revelan que el interior de la Tierra condiciona los paisajes a la glaciación, determinando cuándo y dónde se hacen posibles transiciones climáticas importantes como la glaciación de la Antártida”.

Fuente: Infobae

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