Japón listo para intervenir ante debilidad histórica del yen

El Gobierno de Japón ha reafirmado su disposición a intervenir en los mercados cambiarios para contrarrestar la debilidad del yen, tras la marcada caída de la moneda nipona a niveles no vistos en cuatro décadas. Las autoridades mantienen una comunicación constante con Estados Unidos y actuarán cuando sea necesario.

En una rueda de prensa, la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, declaró: “Responderemos adecuadamente cuando sea necesario”, subrayando que la política económica del Ejecutivo, liderado por la primera ministra Sanae Takaichi, “no cambiará en absoluto”.

Katayama explicó que la administración busca construir un Japón fuerte y próspero mediante el estímulo a la inversión privada y una gestión rigurosa del sistema económico-financiero. Añadió que se analizarán cuidadosamente las condiciones del mercado para tomar decisiones oportunas.

Respecto al mercado cambiario, la ministra indicó que Japón y Estados Unidos mantienen “un contacto estrecho, independientemente de si la otra parte tiene o no días festivos”.

Esta semana, el tipo de cambio dólar-yen alcanzó los 162,85 yenes, el peor nivel para la moneda japonesa desde diciembre de 1986, avivando las expectativas de una nueva intervención gubernamental para sostener la divisa.

El Ministerio de Finanzas de Japón destinó, entre el 28 de abril y el 27 de mayo, un récord de 11,73 billones de yenes (unos 63.520 millones de euros) en operaciones de mercado para defender la cotización del yen. Según registros oficiales, fue la primera intervención del ministerio desde hace dos años y la tercera desde 2022.

Anteriormente, en mayo de 2024, las autoridades japonesas invirtieron 9,78 billones de yenes (aproximadamente 52.960 millones de euros) en defensa del yen. En octubre de 2022, el gasto fue de 6,349 billones de yenes (unos 34.330 millones de euros).

A mediados de junio, el Consejo de Política Monetaria del Banco de Japón decidió incrementar su tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos, situándolo en el 1%. Este aumento, el primero en seis meses para la tasa de facilidad de depósito, representa el nivel más alto desde 1995.

De esta forma, el Banco de Japón retomó la senda alcista de su política monetaria, tras las subidas de diciembre y enero de 2025, luego de haber iniciado el ciclo de endurecimiento en 2024 con incrementos en marzo y julio de ese año.

Fuente: Infobae

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