El pasado jueves, Irán y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) evaluaron el progreso de las conversaciones entre Teherán y Washington, en el contexto del memorando de entendimiento suscrito a mediados de junio con el objetivo de cesar las tensiones en la zona. El secretario general de la ONU, António Guterres, exhortó a ambas naciones a continuar el diálogo y a impulsar la implementación del pacto.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, comunicó en sus redes sociales que sostuvo una llamada telefónica con Guterres. De acuerdo con su versión, la conversación giró en torno a «la situación en el estrecho de Ormuz, el proceso de implementación» del entendimiento entre Washington y Teherán, así como los «últimos avances relacionados con las negociaciones».
Este diálogo se produjo luego de que delegados de Irán y Estados Unidos se reunieran por separado esta semana con Qatar y Pakistán en la ciudad de Doha, como parte de los contactos para impulsar el proceso negociador.
Por otro lado, Guterres valoró positivamente la «reanudación del diálogo» entre Washington y Teherán e instó a las partes a «mantener el compromiso para avanzar» en la implementación de los 14 puntos del acuerdo, según señaló el vocero de la ONU, Stéphane Dujarric, en una rueda de prensa.
Durante una reunión del Consejo de Seguridad convocada a petición de Bahréin, la subsecretaria general de la ONU, Elizabeth Spehar, respaldó el acercamiento bilateral. La funcionaria destacó «la decisión conjunta de reducir las tensiones y actuar con moderación», lo cual, según ella, «ofrece cierta esperanza de que el diálogo y la diplomacia puedan retomar su impulso».

Sin embargo, Spehar alertó que los ataques ocurridos durante el fin de semana «sirven como un crudo recordatorio de la fragilidad de la situación actual y de los graves riesgos de una mayor escalada», en la misma sesión que se llevó a cabo tras las ofensivas iraníes contra Bahréin.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseveró que Irán aceptó «prácticamente todo» lo que Washington considera indispensable en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, y ratificó que los diálogos prosiguen luego del acuerdo preliminar del 18 de junio.
«Creo que han aceptado prácticamente todo lo que necesitamos«, manifestó Trump en una entrevista con CNBC. Asimismo, puntualizó que las partes continúan «negociando» tras el entendimiento preliminar alcanzado el mes anterior para progresar hacia un acuerdo.
El gobernante estadounidense manifestó que el conflicto con Irán «no es una guerra per se», sino que se trata de «desarmar nuclearmente» a la República Islámica. «No se puede permitir que tengan un arma nuclear«, recalcó.
Trump también afirmó que Estados Unidos «desmanteló» a las Fuerzas Armadas iraníes y que el país «no tiene Armada, ni fuerza aérea, ni radares». Además, sostuvo que «todos» los líderes iraníes «están muertos».

El mandatario subrayó que no persigue «un cambio de régimen», sino evitar que Irán adquiera armas nucleares. «No puedan tener armas nucleares«, indicó, y añadió que Washington sostiene una buena relación con la actual dirigencia iraní, a la que calificó como «mucho más racional».
Al ser consultado acerca del bloqueo impuesto previamente a Irán, Trump aseveró que «no era un bloqueo», sino «un muro de acero», y aseguró que «ni un solo barco logró llegar a Irán».
Además, señaló que Irán padece «una inflación del 300%» y añadió: «Vamos a quedarnos con parte de ese dinero y se lo vamos a comprar a ellos. Necesitan comida, maíz, trigo y soja, y vamos a hacer que sean exclusivamente nuestros agricultores estadounidenses quienes se lo proporcionen. Suponiendo que lleguemos a la posición a la que deberíamos llegar. Creo que lo conseguiremos».
El presidente también declaró que Irán «perdió su fuerza y bravuconería».
Fuente: Infobae