Durante la transmisión del Mundial de Rusia 2018, Diego Armando Maradona lanzó una advertencia que ocho años después resuena con fuerza. Sin proponérselo, el astro argentino anticipó una de las mayores controversias del Mundial 2026, que por primera vez se celebra en Estados Unidos, México y Canadá. En aquel momento, Maradona señaló que los estadounidenses planeaban dividir los partidos en cuatro tiempos de 25 minutos para aumentar los espacios publicitarios. Hoy, con la cooling break —o pausa de hidratación— aplicada en cada encuentro del torneo, ese fragmento de archivo se ha vuelto viral.
La grabación pertenece al programa De la Mano del 10, que Maradona conducía junto al periodista Víctor Hugo Morales durante el Mundial de Rusia 2018. La escena se produjo poco después de que la FIFA confirmara la sede tripartita para 2026. Morales preguntó a Diego si aprobaba la decisión. La respuesta fue tajante:
“No me gusta. Absolutamente”
. A partir de ahí, Maradona desglosó sus argumentos.
Sobre Estados Unidos, el Diez fue directo:
“Los americanos quisieron hacer cuatro tiempos de 25 minutos por la publicidad. Cien minutos teníamos que jugar”
. Lo que en 2018 sonó como una simple queja comercial, ahora cobra un sentido profundo. El cooling break obliga a detener cada tiempo durante tres minutos para la hidratación de los futbolistas, y su implementación en el torneo —sin importar el clima— ha generado un debate que divide a jugadores, técnicos y aficionados.
La polémica no es menor. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, justificó la medida por las exigencias físicas del nuevo formato:
“En un Mundial donde jugás ocho partidos en 39 días, es importante poder tener un momento para descansar”
. Manolo Zubiria, director de Torneos de Estados Unidos, fue aún más explícito al señalar que las pausas se harán
“en cada partido, independientemente de dónde se juegue, si hay techo o cualquiera sea la temperatura”
. Esa universalidad de la norma encendió la discusión, ya que la interrupción se aplica sin distinguir condiciones ambientales.
Entre las voces críticas destacó la del capitán de Países Bajos, Virgil van Dijk:
“Cada vez que se pasa a publicidad, no me gusta. Creo que para los espectadores tampoco es lo ideal. Si hace mucho calor, está bien incluirlas, pero habría que analizar cada partido de forma individual”
. El entrenador Marcelo Bielsa fue más contundente:
“No me agregan y le quitan mucho al fútbol”
.
El trasfondo económico también fue señalado. Ya en 2018, Morales había comentado en su programa que la FIFA buscaba generar ingresos, y que las pausas de hidratación representaban un negocio cercano a los 600 millones de dólares. El periodista citó un reporte según el cual Infantino impulsó una Copa del Mundo de 48 selecciones con proyecciones de ingresos por 9.500 millones de dólares, el doble de lo recaudado en Qatar 2022.
Maradona también apuntó contra los otros dos países anfitriones en esa misma conversación. De Canadá dijo que sus habitantes “serán buenos esquiadores, todo lo que quieran”. De México fue más duro:
“Acá sale ganando México cuando no lo merece. Porque en realidad México gana dos partidos, llegan contra Brasil o Alemania, como me tocó a mí, y ¡pum!, afuera”
. La referencia aludía a sus propias experiencias como jugador ante esas selecciones en mundiales pasados.
El fragmento circula con fuerza en redes sociales desde que comenzó el torneo, impulsado por el paralelismo entre lo que Maradona describió como una hipótesis y lo que el Mundial 2026 terminó instalando como norma. El formato de 48 selecciones, que también debutó en esta edición, completa el cuadro de cambios que el Diez había intuido.
Fuente: Infobae