La selección española ha logrado clasificarse a los octavos de final de un Mundial tras superar un obstáculo que se le había vuelto una pesadilla. En el duelo de dieciseisavos ante Austria, el equipo dirigido por Luis de la Fuente dejó atrás las dudas que arrastraba en partidos anteriores y recuperó el estilo que los llevó a coronarse en la Eurocopa 2024. Pero el gran desafío era romper una racha que los perseguía desde hace 16 años: no pasaban de la primera ronda eliminatoria en una Copa del Mundo desde el título de 2010. Con el triunfo ante los austriacos, esa maldición ha quedado sepultada.
Durante años, el equipo nacional se quedaba estancado en rondas cruciales. Antes, el fantasma eran los cuartos de final: durante varias ediciones, La Roja no conseguía acceder a semifinales. Ese lastre los acompañó incluso en 2010, cuando llegaron a Sudáfrica sin ser favoritos y con la sombra de caer en cuartos. Sin embargo, aquella vez demostraron que eran mucho más que un equipo de cuartos: allí comenzó su leyenda, alzando la copa tras vencer a selecciones como Alemania y Países Bajos.
Pero después de esa hazaña, la gloria se transformó en sufrimiento. En el Mundial de 2014, la generación dorada vio cómo la magia se desvanecía en la fase de grupos. Cayeron ante Países Bajos y Chile, y solo lograron un triunfo intrascendente frente a Australia. La despedida en Maracaná fue prematura y amarga.

La siguiente cita mundialista, en Rusia 2018, arrancó con el terremoto de la destitución de Julen Lopetegui antes del primer partido. El debut fue un vibrante 3-3 contra Portugal, luego vencieron a Irán y empataron con Marruecos, logrando el pase a octavos. Allí, el anfitrión Rusia llevó el partido a penaltis y puso fin a la aventura española.
En Qatar 2022, la selección buscaba resarcirse. Arrancó goleando a Costa Rica, empató con Alemania y perdió ante Japón, pero avanzó a octavos. De nuevo, el destino se decidió desde los once metros: Marruecos se impuso con un Bono convertido en héroe, deteniendo dos disparos y eliminando a España.
16 años después, España se desquita
La Roja llegó al Mundial 2026 cargando con esa losa, igual que antes arrastraba la de los cuartos de final. Hacía 16 años que no superaban la primera eliminatoria. Pero esta vez saltaron al campo sin etiquetas, ni de favorita ni de maldita, con una sola meta: ganar a Austria. Y lo lograron. Mikel Oyarzabal abrió el marcador.
En la segunda mitad, Pedro Porro amplió la ventaja, y en el minuto 89, Oyarzabal volvió a aparecer para sentenciar con un tercer tanto. Esta victoria no solo rompe la maldición, sino que permite a España encarar el resto del torneo sin presión y reencontrándose con su mejor versión.
Fuente: Infobae