Pasada la media hora de juego, Mikel Oyarzabal, con la precisión de un lanzamiento de penal, envió el balón al fondo de la red tras una brillante jugada colectiva de España. Pedri recibió en la zona de tres cuartos, observó el desmarque de Álex Baena, quien habilitó a Marc Cucurella. El reciente fichaje del Real Madrid, de un primer toque, colocó la pelota rasa al punto de penal, donde el killer donostiarra, con un toque sutil, firmó el primer tanto de La Roja y allanó el camino hacia los octavos de final de la Copa Mundial 2026.
España y Austria se enfrentan por un boleto a los octavos de final del Mundial 2026. La tarea no es sencilla. Aún restan minutos por disputarse. La Roja no ha logrado convencer del todo con su desempeño en el certamen, salvo en el primer tiempo ante Arabia Saudí, cuando mostró su versión más brillante, aquella que evoca a los tiempos de gloria pasada, cuando se alzó con la Eurocopa sin que ningún rival pudiera detenerla.
Austria, por su parte, llega con la moral en alto tras empatar sobre la hora contra Argelia. Cuenta con figuras destacadas en su plantel como Marcel Sabitzer, David Alaba y Marko Arnautović, y un estilo de juego que no todos saben contrarrestar: presión alta y mucha intensidad.
El estilo de Austria: el ‘gegenpressing’
El concepto de gegenpressing, de origen alemán y traducido al español como “contrapresión”, se basa en una táctica futbolística que consiste en ejercer una presión intensa y coordinada inmediatamente después de perder la posesión del balón. En este esquema, los jugadores deben avanzar al instante, rodear al adversario y tratar de recuperar el esférico en los primeros segundos tras la pérdida, sin importar la zona del campo. Es decir, un acoso constante para recuperar la posesión lo antes posible.
Sin embargo, este enfoque tiene sus desventajas. Para mantenerlo, se requieren futbolistas de gran condición física. Además, como se ha observado en los partidos del mundial, necesitan que el rival marque el ritmo del encuentro, porque si ellos toman el control, la situación se vuelve compleja. Austria necesita balones largos y rápidos a la espalda de la defensa adversaria, complementados con una presión alta y asfixiante. Enfrente, España busca mantener su propia identidad: juego vertical, rápido y potente por las bandas.
España: a hacer valer su condición de favorita
Eso no intimida a una España que ha apostado por un once con sabor a victoria, el mismo que anotó cuatro goles y dejó las mejores sensaciones hasta el momento. Unai Simón, Pedro Porro, Cubarís, Laporte, Cucurella, Rodri, Pedri, Dani Olmo, Lamine Yamal, Álex Baena y Mikel Oyarzabal son los once elegidos por Luis de la Fuente.
Y la apuesta le está funcionando. Lamine Yamal es el más activo, Pedro Porro se perfila como uno de los mejores del partido, Dani Olmo muestra destellos de su capacidad detrás del delantero y Álex Baena es un auténtico puñal en la banda izquierda.
Fuente: Infobae