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Récord histórico: temperatura del océano alcanza nivel sin precedentes en 2026

El 21 de junio de 2026 quedará marcado como el día en que la superficie de los océanos registró su temperatura más alta de la historia, según confirmaron el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Servicio Marino de Copernicus (CMEMS). Este fenómeno, que afecta a ecosistemas marinos, economías costeras y patrones climáticos globales, ha encendido las alarmas en organismos internacionales como la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

De acuerdo con un comunicado oficial de Copernicus, la temperatura media global del océano fuera de las zonas polares llegó a 20,86 grados Celsius (69,54°F), mientras que el Servicio Marino de Copernicus reportó 21 grados Celsius (69,8°F). Ambas cifras superan los máximos previos de 2023 y 2024, y fueron verificadas de forma independiente por los sistemas de monitoreo europeos. Medios como Reuters y CNN difundieron el hallazgo, que también fue citado por la OMM.

¿Qué impulsa este calentamiento sin precedentes?

La principal causa del aumento térmico es la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, resultado de la quema de combustibles fósiles como petróleo, carbón y gas. Según los informes de Copernicus y la OMM, este exceso impide que la Tierra libere calor al espacio, generando un incremento sostenido de la temperatura global. A esto se suma la presencia del fenómeno El Niño, declarado oficialmente en junio de 2026 por la OMM, que intensifica el calentamiento en el Pacífico central y oriental y altera los patrones de lluvias y temperaturas en varias regiones.

La OMM atribuyó el calentamiento oceánico a la acumulación de gases de efecto invernadero y a la influencia de El Niño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Datos oficiales del récord oceánico

El Servicio de Cambio Climático de Copernicus informó que, el 21 de junio de 2026, la temperatura promedio diaria de la superficie oceánica fuera de las zonas polares fue de 20,86°C (69,54°F), superando el récord de 20,83°C (69,49°F) de los dos años anteriores. Por su parte, el Servicio Marino de Copernicus registró 21,0°C (69,8°F), un aumento de 0,1°C respecto a los máximos previos. Ambos servicios utilizan datos satelitales, de boyas y barcos, integrados en el sistema de observación climática europeo. El comunicado conjunto, difundido por Reuters, señala:

“Estos nuevos valores confirman la tendencia de calentamiento del océano global y reflejan tanto el impacto del cambio climático como la influencia del fenómeno El Niño.”

La OMM recordó que los océanos absorben aproximadamente el 90% del exceso de energía acumulada en el planeta por los gases de efecto invernadero. Este almacenamiento de calor incrementa la frecuencia e intensidad de tormentas, huracanes y olas de calor marinas, impactando ecosistemas y actividades humanas.

Impactos en ecosistemas y economías

El incremento de la temperatura oceánica modifica la distribución del calor a nivel global, altera los ecosistemas marinos y afecta la economía de regiones costeras. El director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, Carlo Buontempo, afirmó en un comunicado recogido por The Guardian:

“Las condiciones actuales podrían indicar el inicio de una nueva fase, llevando nuevamente a un territorio desconocido.”

El Servicio Marino de Copernicus, gestionado por Mercator Ocean International, reportó que el calentamiento afecta tanto a la superficie como a las capas subsuperficiales. En los últimos tres años, el océano extrapolar (entre 60°N y 60°S) mostró anomalías de temperatura entre 0,35°C y 0,73°C por encima del promedio histórico. La OMM advirtió que esto puede intensificar olas de calor, modificar precipitaciones y aumentar la frecuencia de huracanes y ciclones, con impactos en la pesca, la agricultura y la salud pública.

El aumento de la temperatura superficial del océano altera ecosistemas marinos, economías costeras y patrones climáticos globales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Efectos regionales del récord

El aumento de la temperatura superficial del océano tiene consecuencias directas en diversas regiones. En Europa, la ola de calor de junio de 2026 coincidió con el récord oceánico. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el 21 de junio se contabilizaron más de 1.300 muertes asociadas al exceso de temperatura, mientras que el Ministerio de Salud de Francia reportó cerca de 1.000 fallecimientos adicionales en comparación con el promedio semanal.

En América del Norte, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) emitió alertas de calor extremo para más de 46 millones de personas a finales de junio, con temperaturas superiores a 35°C (95°F) en varias ciudades. Las olas de calor marinas afectan la pesca y la seguridad alimentaria, según reportes de la FAO. En el Pacífico, el fenómeno El Niño genera lluvias intensas y sequías alternadas, impactando la agricultura y los sistemas de abastecimiento de agua. De acuerdo con la OMM, estos patrones podrían extenderse hasta 2027.

Voces de expertos y organismos internacionales

El director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, Carlo Buontempo, advirtió que el planeta podría estar entrando en “territorio desconocido” debido a la magnitud del calentamiento oceánico. En declaraciones recogidas por CNN, afirmó:

“Con el océano en estos niveles y El Niño en el horizonte, es probable que se rompan más récords de temperatura en los próximos meses.”

Pierre-Yves Le Traon, director científico de Mercator Ocean International, subrayó la importancia de los sistemas de monitoreo. En el comunicado oficial de Copernicus, enfatizó:

“Es fundamental continuar utilizando las herramientas disponibles para supervisar el aumento de la temperatura superficial del océano, adaptarse y reducir nuestras emisiones.”

La OMM recomendó fortalecer la vigilancia de las temperaturas oceánicas y avanzar en la reducción mundial de emisiones de gases de efecto invernadero, acciones cruciales para limitar el impacto de estos fenómenos.

Los océanos absorben cerca del 90% del exceso de energía del planeta y ese calor puede intensificar tormentas, huracanes y olas de calor marinas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antecedentes del calentamiento oceánico

El nuevo récord de 2026 se suma a una serie de años con temperaturas oceánicas en ascenso. Según informes de Copernicus y la OMM, tanto 2023 como 2024 batieron registros en varios meses, tendencia atribuida al cambio climático y a la variabilidad natural de eventos como El Niño. Desde 2023, la temperatura media global del océano fuera de las zonas polares ha mostrado anomalías superiores a 0,3°C en comparación con el promedio de décadas anteriores. Los informes científicos apuntan a una aceleración del calentamiento en la última década, coincidiendo con incrementos en la concentración de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

Medidas en marcha y perspectivas

Los organismos internacionales han intensificado el monitoreo y la investigación sobre el calentamiento oceánico. La OMM y Copernicus publican boletines periódicos y alertas sobre la evolución de la temperatura y los riesgos asociados. En varios países, las autoridades sanitarias y ambientales han implementado campañas de prevención y adaptación ante olas de calor, incluyendo recomendaciones para la población vulnerable y la preparación de servicios médicos y de emergencia. El fortalecimiento de la vigilancia y la cooperación internacional figuran entre las prioridades señaladas por la OMS y la FAO.

¿Qué esperar en los próximos meses?

Las proyecciones de Copernicus y la OMM indican que la tendencia de calentamiento podría continuar durante el resto del año, con posibles impactos en la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos como huracanes, tormentas y olas de calor marinas. La persistencia de El Niño podría agravar algunos de estos efectos en distintas regiones. Los expertos recomiendan mantenerse informados a través de fuentes oficiales y seguir las directrices de organismos internacionales y nacionales ante eventos extremos relacionados con el clima. El monitoreo constante permitirá adaptar respuestas y mitigar riesgos para la salud, la economía y el medio ambiente.

Fuente: Infobae

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