Cuatro trabajadores agrícolas fueron asesinados la noche del miércoles 1 de julio de 2026 en el parque central del sitio San Agustín, zona rural del cantón Santa Rosa, en la provincia de El Oro.
El ataque ocurrió en un espacio donde, según versiones recogidas por la Policía, semanas antes ya habían circulado panfletos con amenazas contra quienes se reunieran en horas de la noche.
El hecho fue reportado a las 20:20. Unos diez minutos después, personal policial verificó la escena, pero en ese momento ya no encontraron los cuerpos, por lo que iniciaron la búsqueda.
Las víctimas fueron identificadas como Juan Enrique Benavides Reto, de 23 años; Víctor Jasmany Arica Camacho, de 30; Persy Jasmany Benítez Chica, de 32; y José Javier Chica Cortés, de 30. Según el reporte policial, los cuatro se desempeñaban como trabajadores de fincas agrícolas aledañas.
La Policía señaló que los hombres estaban reunidos conversando en el parque central de San Agustín cuando llegaron dos vehículos, entre ellos un taxi amarillo. De esos automotores se habrían bajado aproximadamente cinco individuos con armas de fuego de corto y largo alcance.
Los atacantes dispararon contra el grupo y luego huyeron por rutas alternas, presuntamente con dirección hacia la vía a La Cuca o zonas rurales limítrofes. En la escena, Criminalística levantó once indicios balísticos calibre 9 mm, once indicios calibre 7.62 mm y una bala deformada completa.
En el mismo lugar fue hallado un panfleto con amenazas manuscritas. Una de las frases que consta en el escrito decía: “Todos los que le copien van a terminar así”. Para los investigadores, ese papel es uno de los elementos que refuerza la hipótesis de una represalia vinculada a control territorial.
Moradores del sector, bajo reserva, indicaron a la Policía que aproximadamente dos semanas antes aparecieron panfletos similares en los exteriores del cementerio local. En esos mensajes se advertía que las personas no debían permanecer en el parque central después de ciertas horas de la noche.
La Policía sostuvo que, por esas amenazas, parte de la población había empezado a resguardarse temprano. Sin embargo, las cuatro víctimas se habrían quedado conversando en el parque luego de su jornada laboral en las fincas cercanas.
Cuando los agentes llegaron al sitio, los cuerpos ya no estaban en la vía pública. Según el extracto policial, familiares de las víctimas los retiraron por sus propios medios y los trasladaron hacia distintas viviendas particulares del sector.
El informe también detalla que moradores lavaron la calzada con baldes de agua y escobas. Personal policial constató una aglomeración de más de 100 personas y vestigios de la limpieza de la escena, situación que obligó a coordinar el ingreso a inmuebles particulares para el levantamiento de los cuerpos.
El fiscal de turno de Santa Rosa, Lenin Salinas Betancourt, fue notificado del caso y dispuso el inicio de diligencias junto con Criminalística y de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestro y Extorsión (Dinased). Los cadáveres fueron trasladados posteriormente al Centro Forense.
La investigación se mantiene abierta. La Policía busca registros de cámaras privadas en fincas y haciendas cercanas para seguir la ruta de escape del taxi señalado en las versiones. (I)
Fuente: El Universo