En una nueva gala del programa Es mi sueño, la joven Jazmín Monzón, de apenas quince años, se subió al escenario durante la tercera fase del certamen y dejó a todos boquiabiertos. La adolescente eligió interpretar «Pero me acuerdo de ti», el conocido tema de Christina Aguilera, y con su desempeño logró asegurarse un lugar en la siguiente ronda. Ya en presentaciones anteriores había demostrado sus habilidades vocales, pero esta vez la emoción fue mayor.
Los miembros del jurado reaccionaron de inmediato. Jimena Barón, conocida como La Cobra, no pudo ocultar su asombro y, con su característico humor, lanzó:
«¿Jazmín, vos viniste a humillar a Christina Aguilera? Esto no es respetuoso»
, dijo entre risas. La frase, mitad elogio, mitad broma, definió el ambiente de una noche donde el talento joven fue el gran protagonista.
Barón no se limitó a esa comparación. Tras unos segundos, alabó la técnica de la concursante y subrayó:
«Hiciste todo bárbaro. Pensé que no ibas a hacer el agudo de Christina y lo hiciste en vivo. No sé cómo seguir con mi carrera»
. La admiración genuina de la cantante y actriz se transformó luego en una afirmación contundente:
«Sos una genia, una diosa. Tiene 15 años, Jazmín, chicos»
, enfatizó para resaltar lo logrado por la joven.
La actuación de Jazmín también impactó a Abel Pintos, quien forma parte del jurado junto a Barón. El cantante bahiense destacó la seguridad escénica de la participante y su capacidad para sorprender en varios aspectos de la presentación:
«Quiero destacar que, mientras hacías las barbaridades que hiciste, tirabas unos pasos como de patinaje sobre hielo con tacos. Muy bien»
. El comentario, cargado de simpatía, reflejó el ambiente relajado que se vivió en el estudio después de la actuación.
Durante la gala, quedó en evidencia la frescura y la potencia de los nuevos talentos que alimentan el concurso. Jazmín Monzón se consolidó como una de las voces a seguir en la competencia, no solo por su calidad vocal, sino también por su capacidad para conmover al jurado y al público.

Un formato que exige versatilidad
El esquema de Es mi sueño plantea desafíos permanentes a los participantes, quienes deben mostrar versatilidad y solvencia al interpretar temas emblemáticos de diversos géneros. En esta etapa, la dificultad aumentó: la joven cantante enfrentó la responsabilidad de versionar una de las canciones más exigentes del repertorio pop internacional.
Quienes siguen el programa saben que cada presentación puede convertirse en un punto de inflexión. Las devoluciones del jurado suelen marcar el rumbo de la competencia y, en casos como el de Jazmín, también impulsan la confianza de los artistas emergentes. La reacción de Barón, al comparar a la adolescente con una figura del calibre de Aguilera, no solo funcionó como reconocimiento, sino que elevó las expectativas sobre el futuro de la concursante.
El caso de Jazmín Monzón resume el espíritu de la competencia: una apuesta por el descubrimiento de voces originales, capaces de afrontar desafíos complejos en vivo y ante millones de espectadores. La adolescente no solo superó las expectativas del jurado, sino que también despertó la admiración de la audiencia.

La dinámica del programa exige a los participantes algo más que talento vocal: la puesta en escena y la capacidad de conectar con la audiencia son factores clave en cada ronda. Jazmín demostró que domina ambos aspectos, al combinar una voz poderosa con una presencia escénica que sorprendió a los evaluadores.
La noche dejó un saldo claro para quienes siguen la competencia: Jazmín Monzón, con apenas quince años, se posicionó como una de las grandes promesas del ciclo. El reconocimiento de Barón y Pintos, sumado al respaldo del público, refuerza la expectativa sobre el recorrido que aún le queda por delante en el certamen.
Fuente: Infobae