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‘Leviticus’: el terror queer que conquista Sundance y Neon

Además de Backrooms, de Kane Parsons, y Obsession, de Curry Barker, otra cinta de terror encabeza la lista de las mejores del año estrenadas en Estados Unidos. Se trata de Leviticus, dirigida por el joven australiano Adrian Chiarella.

Esta ópera prima se rodó con un presupuesto limitado y en solo 30 días. Tras su paso por el Festival de Sundance, fue adquirida por Neon por una cifra de siete dígitos y se ha estrenado en más de 1.000 cines en territorio norteamericano.

La historia sigue a dos adolescentes acosados por una presencia sobrenatural que adopta la forma de la persona que más desean. La terapia de conversión religiosa actúa como motor del horror, con el romance queer en el centro. Medios la describen como un cruce entre It Follows y Heated Rivalry.

De qué va ‘Leviticus’

La trama comienza con una agresión invisible en una piscina pública y luego se centra en Naim, un adolescente australiano recién llegado a un barrio, y Ryan, un compañero con quien inicia una relación marcada por el deseo y la violencia contenida. Ambos viven en una comunidad cristiana represiva, donde la homosexualidad es considerada pecado y los jóvenes hablan en clave, preguntándose si han «ido al molino».

El punto de inflexión ocurre cuando Naim descubre a Ryan con el hijo del pastor y lo delata impulsivamente. Entonces, el pastor recurre a un sanador de “liberación” para expulsar demonios en una ceremonia pública ante la parroquia.

Esa supuesta liberación funciona como un exorcismo que deja a las víctimas perseguidas por una amenaza cambiante que solo ellas ven. La diferencia con otros relatos del subgénero es que la figura persecutoria siempre lleva el rostro del ser amado, una materialización de la homofobia interiorizada.

Basada en experiencias del director

Chiarella explicó a IndieWire que el proyecto nace de vivencias personales y comunitarias. Aunque sus padres no eran religiosos, estudió en una escuela religiosa donde escuchó citas del Levítico dirigidas contra él, y sufrió homofobia de alumnos y profesores.

El director contó que también oyó historias de personas sometidas a terapias de conversión y otras formas de coerción por parte de docentes.

“La película está inspirada no solo en mis propias experiencias, sino también en mi comunidad”, afirmó.

Una imagen de la película 'Leviticus' , de Adrian Chiarella (Neon)

Chiarella salió del armario siendo adolescente en Australia y se casó con su marido tras la legalización del matrimonio igualitario en 2017. En la entrevista, reconoce que el estreno le produce inquietud por la regresión en los derechos LGBTQ en la última década, pero lo considera una razón para hacer más necesarias estas historias.

Chiarella destacó que el público joven reaccionó con atención al tráiler proyectado antes de Backrooms.

“Fueron muy, muy silenciosos con la película, lo cual fue agradable”, dijo, tras admitir que temía una reacción homófoba.

El realizador subrayó que Leviticus no busca reproducir el tono de Heated Rivalry. Su intención con las escenas íntimas fue capturar la torpeza real de los primeros descubrimientos corporales, no una versión estilizada del deseo.

En su análisis, Variety sostiene que uno de los hallazgos está en el contraste entre la brutalidad del dispositivo sobrenatural y la suavidad con que trata a sus personajes. La película no presenta a Naim y Ryan como incapaces de encontrar amor, sino como adolescentes obligados a sostenerlo frente a una vergüenza aprendida que toma forma sanguinaria.

Una imagen de la película 'Leviticus' , de Adrian Chiarella (Neon)

La publicación también destaca un interludio final: un trayecto en autobús casi vacío donde ambos logran un instante de intimidad real. Tras enfrentar la violencia social y la amenaza metafísica, ese momento introduce la idea de que su supervivencia pasa por distinguir al otro real de su doble asesino.

La madre de Naim, interpretada por Mia Wasikowska, ocupa un lugar decisivo. No es un monstruo plano, sino alguien que quiere lo mejor para su hijo y, aun así, toma decisiones monstruosas, como forzar una terapia cuyos riesgos mortales conoce.

La producción contó con el respaldo de Causeway Films, la compañía detrás de Háblame y The Babadook, demostrando que el cine australiano de terror es versátil y rico. La película se estrenará en España el 30 de octubre.

Fuente: Infobae

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