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Súper Niño de 1877: el 4% de la población murió y hay 63% de riesgo en 2026

El fenómeno conocido como el Súper Niño de 1877 provocó la muerte de entre 40 y 50 millones de personas, lo que representó aproximadamente el 4% de la población global de aquella época. Una combinación letal de sequías, lluvias torrenciales, hambrunas y crisis sanitarias desencadenó esta tragedia, según documenta un estudio publicado en la revista de la American Meteorological Society.

Este catastrófico evento, ocurrido entre 1876 y 1878, fue el resultado de una confluencia sin precedentes de anomalías oceánicas: un ciclo de El Niño extremadamente intenso, el llamado dipolo del Índico (una oscilación irregular de las temperaturas superficiales) y aguas anómalamente cálidas en el Atlántico Norte. La investigación titulada Climate and the Global Famine of 1876–78 detalla cómo esta combinación alteró drásticamente el régimen de lluvias y arruinó cosechas en prácticamente todo el planeta.

Un 63% de probabilidades de un súper El Niño en 2026

La comunidad científica vuelve a poner el foco en la posibilidad de un evento similar. El Niño, el patrón climático del Pacífico que eleva las temperaturas globales, ya ha comenzado a manifestarse. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que las condiciones propias de este fenómeno ya se observan en el Pacífico ecuatorial, tras un aumento significativo de la temperatura superficial del mar en los últimos meses. Los pronósticos más recientes indican una probabilidad del 63% de que las aguas del Pacífico superen los 2 °C por encima de lo habitual durante los próximos meses, un umbral que clasificaría al evento como “muy fuerte” o “súper El Niño”.

Adam Scaife, jefe de predicción a largo plazo de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, declaró a la BBC que “sin duda, algo se avecina. Tenemos mucha confianza en ello, y parece que será un gran acontecimiento”. Scaife se refiere a la posibilidad de que este El Niño alcance una intensidad récord. La Organización de las Naciones Unidas también ha lanzado alertas sobre el inminente regreso del fenómeno y sus potenciales consecuencias. António Guterres, secretario general de la ONU, advirtió durante la presentación de un informe climático que “el fenómeno de El Niño avivará aún más el fuego del calentamiento global”. El líder mundial añadió que las consecuencias “serán aún más fuertes, se extenderán a mayores distancias y cruzarán fronteras con una velocidad devastadora”, e instó a la comunidad internacional a considerarlo como “una urgente advertencia climática”.

¿Qué es El Niño y por qué preocupa tanto?

El Niño es un evento natural cíclico que se produce cuando la temperatura de la superficie del Pacífico tropical central y oriental se sitúa al menos medio grado por encima de lo normal durante varios meses consecutivos. En condiciones habituales, los vientos alisios desplazan las aguas cálidas hacia Asia, permitiendo el afloramiento de aguas frías en la costa americana. Sin embargo, durante El Niño, estos vientos pierden fuerza, las aguas cálidas regresan hacia América y se altera la dinámica marina, lo que reduce el afloramiento y provoca una caída en la presencia de fitoplancton. Esto afecta a toda la cadena alimentaria marina y modifica los patrones climáticos en regiones lejanas.

El contexto actual añade un elemento de preocupación adicional. El planeta es hoy más cálido tras décadas de calentamiento provocado por la actividad humana. Adam Scaife señaló que “el actual fenómeno de El Niño… se suma a un calentamiento global considerable”, lo que podría llevar a “temperaturas sin precedentes”. El año 2024 fue el más caluroso registrado, impulsado por un El Niño que ni siquiera fue excepcionalmente fuerte. Incluso 2025, marcado por La Niña, se situó entre los años más cálidos de la historia.

¿Podría repetirse un evento tan extremo como el de 1877?

Respecto a la posibilidad de que se repita un episodio tan extremo como el de 1877, los modelos actuales permiten anticipar El Niño con entre seis y nueve meses de margen, aunque la intensidad y los efectos concretos siguen siendo inciertos. El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos estima en torno a un 33% la probabilidad de que el fenómeno previsto para el periodo octubre 2026-enero 2027 alcance niveles récord, con un pico de 3,1 °C por encima de lo normal en noviembre, según el North American Multi-Model Ensemble de la NOAA.

El contexto actual añade un elemento de preocupación. El planeta es hoy más cálido tras décadas de calentamiento provocado por la actividad humana. Adam Scaife apunta: “El actual fenómeno de El Niño… se suma a un calentamiento global considerable”, lo que podría llevar a “temperaturas sin precedentes”. El año 2024 fue el más caluroso registrado, impulsado por un El Niño que ni siquiera fue excepcionalmente fuerte. Incluso 2025, marcado por La Niña, se situó entre los años más cálidos.

Sin embargo, no todas las regiones del mundo sentirán el impacto por igual. Según la AEMET, es probable que este evento tenga “apenas influencia” en España. “No hay ninguna correlación clara y directa entre la ocurrencia de El Niño y efectos en nuestro país”, señala el organismo meteorológico español.

“El fenómeno de El Niño avivará aún más el fuego del calentamiento global”, advirtió António Guterres, secretario general de la ONU.

El Niño es un evento natural cíclico que se manifiesta cuando la temperatura de la superficie del Pacífico tropical central y oriental se sitúa al menos medio grado por encima de lo normal durante varios meses consecutivos. Bajo condiciones habituales, los vientos alisios desplazan las aguas cálidas hacia Asia y permiten el afloramiento de aguas frías en la costa americana. Sin embargo, durante El Niño, los vientos alisios pierden fuerza, las aguas cálidas regresan hacia América y se altera la dinámica marina, con menor afloramiento y una caída en la presencia de fitoplancton. Esto afecta a toda la cadena alimentaria marina y modifica los patrones climáticos en regiones lejanas.

El contexto actual añade un elemento de preocupación. El planeta es hoy más cálido tras décadas de calentamiento provocado por la actividad humana. Adam Scaife apunta: “El actual fenómeno de El Niño… se suma a un calentamiento global considerable”, lo que podría llevar a “temperaturas sin precedentes”. El año 2024 fue el más caluroso registrado, impulsado por un El Niño que ni siquiera fue excepcionalmente fuerte. Incluso 2025, marcado por La Niña, se situó entre los años más cálidos.

Respecto a la posibilidad de que se repita un episodio tan extremo como el de 1877: aunque los modelos actuales permiten anticipar El Niño con entre seis y nueve meses de margen, la intensidad y los efectos concretos siguen siendo inciertos. El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos estima en torno a un 33% la probabilidad de que el fenómeno previsto para el periodo octubre 2026-enero 2027 alcance niveles récord, con un pico de 3,1 °C por encima de lo normal en noviembre, según el North American Multi-Model Ensemble de la NOAA. A pesar de todo, según la AEMET, es probable que este evento tenga “apenas influencia” en España. “No hay ninguna correlación clara y directa entre la ocurrencia de El Niño y efectos en nuestro país”.

Fuente: Infobae

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