La noche del lunes, un grupo de hinchas mexicanos se congregó frente al hotel donde se aloja la selección de Ecuador en Ciudad de México, en una acción orquestada para impedir que el plantel descansara antes del crucial partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026, que ambas selecciones disputarán este martes en el Estadio Ciudad de México.
La convocatoria, que se difundió desde el fin de semana a través de redes sociales —principalmente en X—, apuntaba directamente al hotel Westin de la zona de Santa Fe, al poniente de la capital mexicana. Allí se instaló la delegación ecuatoriana tras un viaje accidentado desde Columbus, Estados Unidos, que debía durar poco más de tres horas, pero se extendió a entre ocho y nueve.
Cerca de un centenar de aficionados se agolpó en los exteriores del establecimiento, utilizando claxon de automóviles, trompetas, megáfonos, tambores, garrafones, cubetas, platillos y hasta pirotecnia. Motocicletas aceleradas se sumaron al ruido, mientras grupos de seguidores interpretaban canciones como “La Chona”, “El Sonidito” y “Cielito lindo”, además de cánticos como “dale, dale, dale México” y, según reportes locales, algunas consignas de carácter ofensivo.
La convocatoria original circuló con un tono irónico, presentada como una “serenata” o un llamado al “fair play”, pero con instrucciones precisas sobre la dirección del hotel y el horario exacto en el que debía iniciar la concentración.
La selección ecuatoriana, dirigida por Sebastián Beccacece, optó por no entrar en la provocación. En la conferencia de prensa previa al partido, el entrenador se refirió a los problemas logísticos del viaje. El arquero suplente Gonzalo Valle, quien lo acompañó en la rueda de prensa, señaló que el plantel no caerá en provocaciones y que el objetivo del grupo es darle una alegría al país. Horas antes, la cuenta oficial de la selección respondió al ambiente con un emoji de una persona durmiendo, gesto interpretado como una forma de minimizar el ruido externo.

La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) informó que presentó un reclamo formal a la organización del Mundial por una serie de acciones extrafutbolísticas ocurridas antes del partido de dieciseisavos de final. En su comunicado, señaló que estos hechos se alejan de los principios de juego limpio, equidad y unidad que deben representar una Copa del Mundo.
Además, la FEF hizo un llamado respetuoso a las autoridades competentes para que presten mayor atención a estos acontecimientos y adopten las medidas necesarias para proteger la integridad de los jugadores, el cuerpo técnico y los aficionados ecuatorianos. También expresó su confianza en que estos episodios antideportivos no opaquen la celebración futbolística entre dos países hermanos y que prevalezcan el respeto, la sana competencia y el fair play.
En su pronunciamiento, la Federación sostuvo que Ecuador responderá a estas acciones dentro del terreno de juego, reafirmando que su respuesta será deportiva y en la cancha. Con ello, cerró el comunicado reiterando su compromiso con los valores del fútbol y con el desarrollo de una competencia en condiciones de igualdad y respeto.

México llega a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 como anfitrión, lo que significa que obtuvo su clasificación de forma automática junto a Estados Unidos y Canadá, sin necesidad de disputar eliminatorias. Con esa ventaja, el equipo de Javier Aguirre completó la mejor fase de grupos de su historia: líder del Grupo A con nueve puntos, producto de tres victorias en tres partidos, siendo la primera vez en sus 18 participaciones mundialistas que termina invicto y sin goles en contra. Venció a Sudáfrica, Corea del Sur y República Checa, esta última por 3-0 con goles de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo. El “Tala” Rangel, de 26 años, se consolidó como arquero titular tras relevar a Guillermo Ochoa, quien disputa su sexta Copa del Mundo y recibió un reconocimiento especial al ingresar en los minutos finales del último partido del grupo.
Ecuador, en cambio, llegó a este Mundial por la vía más exigente: disputó las 18 jornadas de la eliminatoria sudamericana, enfrentando a selecciones como Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia, y clasificó como subcampeón de la región tras vencer a Argentina 1-0 en la última fecha.
El equipo de Sebastián Beccacece llega respaldado por una defensa de jerarquía europea —Piero Hincapié, Pervis Estupiñán y Moisés Caicedo en el mediocampo—, aunque con interrogantes en la definición ofensiva. El cruce se disputará este martes 30 de junio en el Estadio Azteca, y el ganador avanzará a los octavos de final.
Fuente: Infobae