El emblemático Parque Fundidora de Monterrey se convirtió en el centro de una celebración sin precedentes el pasado domingo 28 de junio de 2026, cuando Enrique Iglesias ofreció un concierto gratuito como parte de los actos oficiales del Mundial 2026. El evento, que dio inicio a los 16avos de final de la Copa del Mundo, congregó a más de 100.000 espectadores según los organizadores, y vivió un instante mágico cuando la boy band latinoamericana Santos Bravos subió al escenario junto al astro español, desatando la locura entre los asistentes.
Desde el mediodía, los seguidores empezaron a copar el recinto para asegurarse un buen sitio, motivados tanto por la oportunidad de ver a una figura internacional consolidada como Enrique Iglesias, como por la actuación de Santos Bravos en el escenario principal del Fan Fest. Los miembros del grupo —Drew Venegas (Estados Unidos), Alejandro Aramburú (Perú), Gabi Bermúdez (Puerto Rico), Kauê Penna (Brasil) y Kenneth Lavíll (México)— abrieron la noche con una presentación llena de energía que duró quince minutos y que sus fans disfrutaron con fervor.
La ansiedad crecía conforme se aproximaba la hora del artista principal. Enrique Iglesias desplegó un repertorio lleno de grandes hits tanto en español como en inglés, interpretando canciones como Bailando, Cuando Me Enamoro y Héroe. Durante su show, recorrió el escenario sin pausa, interactuó con el público y generó un ambiente festivo que se sintió en cada rincón del parque.
Juntos en un mismo escenario
El momento cumbre llegó en la recta final del concierto, cuando Enrique Iglesias invitó a Santos Bravos a regresar para interpretar juntos el éxito I Like It. El gesto del cantante español fue recibido con gritos y aplausos de la multitud. Los cinco integrantes de la boy band, envueltos en la bandera mexicana, se sumaron al espectáculo mostrando sus habilidades para el baile e interactuando con Iglesias, quien les dio una cálida bienvenida. El instante fue especialmente significativo para Kenneth Lavíll, que recibió muestras de cariño de sus compatriotas mexicanos y un abrazo del propio Enrique Iglesias, interpretado como un gesto de apoyo a la joven agrupación.
El director de interpretación y coreógrafo del grupo, Kwak Seong-Chan, expresó su orgullo a través de las redes sociales al ver a sus pupilos compartir escenario con una figura internacional.
“So crazy!!!”
, escribió, reflejando la emoción del equipo y de los seguidores del proyecto, que nació en el marco de un programa impulsado por la compañía surcoreana Hybe. La diversidad de nacionalidades de Santos Bravos es uno de sus rasgos distintivos y suma a su proyección internacional.
Durante la rueda de prensa previa al show, Kenneth Lavíll explicó el significado del nombre del grupo:
“Santos Bravos representa… creo que a la humanidad. Cada persona tiene ese lado santo, más vulnerable y alegre, y ese lado bravo, más valiente y con coraje. Santos Bravos es ser valientemente sensibles, que es algo muy bonito”
. Sus palabras reflejaron el espíritu con el que la banda encara cada presentación y la conexión que buscan generar con su público.
Tras la histórica noche, los integrantes de Santos Bravos compartieron videos y mensajes en sus redes sociales donde expresaron la emoción y el agradecimiento por haber tenido la oportunidad de presentarse junto a Enrique Iglesias en un evento de tal relevancia. Los clips muestran la euforia vivida sobre el escenario y el ambiente festivo entre la multitud, así como la admiración por la generosidad y calidad humana del artista español, quien se convirtió en una especie de padrino para la agrupación.
La experiencia de compartir escenario en el Fan Fest Monterrey representa un hito en la joven pero ascendente carrera de Santos Bravos. La banda, que surgió del programa de talentos impulsado por Hybe, ha logrado fusionar estilos y culturas, y su participación en un evento de esta magnitud demuestra el alcance de su propuesta musical.
Fuente: Infobae